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Mercado de Chichicastenango, Guatemala - 1/2

por Raul Ybarra

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Mercado de Chichicastenango, Guatemala

Mercado de Chichicastenango en Guatemala.

 

 

Desde el martes de la semana pasada, llegué a Panajachel, un pequeño poblado a las orillas del lago Atitan en Guatemala, procedente de San Cristóbal de las Casas, México, y lo que más me ha llamado la atención de este país, es la amabilidad de su gente, ya que todas las personas con las que he interactuado han estado en la mejor disponibilidad de ayudarme.

 

El día de hoy, domingo, fui a conocer Chichicastenango, en donde se encuentra uno de los mercados callejeros más grandes y variados del país. Para ello, tome tres autobuses rurales los cuales siguieron un camino lleno de curvas y laderas que rodean las montañas. A mi llegada a este tianguis, ya había muchos comerciantes y compradores llenando las estrechas callejuelas que parecen laberintos. De esta manera se podía apreciar de uno y otro lado de las aceras, locales decorados con exuberantes coloridos procedentes de las telas, ropa, accesorios y artesanías que se producen en la región por las manos artísticas de sus indígenas.

 

 

Mercado de Chichicastenango, Guatemala

Rumbo al mercado de Chichicastenango en Guatemala.

 

 

Así, me dispuse a caminar entre la muchedumbre para ver y admirar la artesanía que se ofrecía. De esta manera, sin saber cómo, llegué al área en donde se comercializa la alfarería, joyería y los objetos antiguos o hechos artificialmente viejos. Entre tantas máscaras y objetos colgados en las paredes, me llamó la atención una escultura pequeña de madera, cuya figura reconocí inmediatamente ya que ya la había visto con anterioridad (mas grande y de cerámica) en el Museo de Antropología de Xalapa, en México, me refiero a la figura del dios Xipe Totec, dios de los orfebres, el cual se representa como figura antropomorfa, con decoraciones en forma de escamas sobre su cuerpo, las cuales representan pedazos de piel humana.

 

 

Mercado de Chichicastenango, Guatemala

Mercado de Chichicastenango en Guatemala.

 

 

El culto a Xipe Totec fue introducido al Altiplano Central Mexicano por los huastecos. A menudo este dios se representaba vestido con la piel de un humano que había sido desollado, como símbolo de la nueva vegetación que reviste la tierra cada primavera. Esta piel al secarse adquiría un color dorado, por lo que Xipe, no sólo era el dios de los orfebres sino también el dios de la renovación de la primavera, de la vegetación y por lo tanto, estaba asociado con la agricultura y la fertilidad. (Baquedano, 2005)

 

 

Xipe Totec en el Mercado de Chichicastenango, Guatemala

Dios Xipe Totec en el mercado de Chichicastenango en Guatemala.

 

 

Sobre el dios Xipe Totec, el Códice Florentino dice, según la traducción del náhuatl al castellano realizado por el lingüista Ángel María Garibay Quintana: "La imagen de este dios es a manera de un hombre desnudo que tiene el un lado teñido de amarillo, y el otro de leonado; tiene la cara labrada de ambas partes a manera de una tira angosta que cae desde la frente hasta la quijada; en la cabeza, a manera de un capillo de diversos colores, con unas borlas que cuelgan hacia las espaldas; tiene vestido un cuero de hombre; tiene los cabellos trenzados en dos partes y unas orejeras de oro; esta ceñido con unas faldetas verdes, que le llegan hasta las rodillas, con unos caracolillos pendientes; tiene unas cotaras o sandalias; y una rodela de color amarillo, con un remate de colorado todo alrededor; tiene un cetro con ambas manos, a manera de la copa de la adormidera donde tiene la semilla, con un casquillo de saeta encima, empinado. En la fiesta hacían (para honrar los indígenas a este dios) como un juego de cañas, de manera que un bando era de la parte de este dios o imagen del dios Tatec, y estos todos iban vestidos de pellejos de hombres que habían muerto y desollado en aquella fiesta, todos recientes y sangrientos y corriendo sangre; los del bando contrario eran los soldados valientes y osados, y personas belicosas y esforzadas que no tenían en nada la muerte: osados, atrevidos que de su voluntad salían a combatirse con los otros." (Sahagún, 2008)

 

 

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30ene11
 

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