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Estudio Comparativo de Experimentos - 1/3

en Orfebrería preColombina

por Raul Ybarra

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Cascabel fundido con la técnica prehispánica de la cera perdida.

Cascabel fundido con la técnica prehispánica de la cera perdida.

 

 

Estudio Comparativo de Experimentos

en Orfebrería preColombina

 

 

 

RESUMEN


En la literatura sobre metalurgia pre-Colombina, son pocos los autores que han experimentado sobre las técnicas antiguas de fundición de joyería a la cera perdida. Debido a que algunos de ellos han empleado en sus protocolos de estudio, equipos, materiales y/o métodos modernos de trabajo, se decidió realizar un análisis comparativo de estas investigaciones para determinar si lo que se ha escrito es o no suficiente para conocer la técnica de fundición de joyería que se llevó a cabo en América antes de la llegada de los españoles.

 

 

Vista del taller, Raul Ybarra mostrando el proceso de fundición del metal con cañuto.

Figure 1. Vista del taller, Raul Ybarra mostrando el proceso

de fundición del metal con cañuto.

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Se podría considerar al proceso de fundición de joyería a la cera perdida, como uno de los avances tecnológicos más importantes de la orfebrería en la época pre-Colombina. Con este método, se crearon diseños de una calidad artística y técnica insuperables, los cuales han maravillado desde la antigüedad, hasta nuestros días.

 

Cabe mencionar la descripción que en 1520 realizara Albrecht Durer, después de haber visto el tesoro enviado por Montecuhzoma a Carlos V: "Never in all my born days have I seen anything which warmed my heart as much as these things" (Easby, 1965:89).. Sobre esta misma colección de joyas, Peter Martyr reportó al Papa Leo X: "I do not marvel at gold and precious stones, but am in a manner astonished to see the workmanship excel the substance. ... and in my judgment. I never saw anything whose beauty might so allure to aye of man" (Easby, 1965:89) Fray Toribio de Motolinía escribió en su libro "Historia de los Indios de la Nueva España": "In casting a piece and making it in a mould they surpass the Spanish silversmiths, for they can cast a bird whose tongue, head and wings move, and they can mould a monkey or other monster which moves its head, tongue, hands and feet, and in its hands they put little implements so that the figure seems to be dancing with them. What is even more remarkable, they can make a piece half in gold and half in silver and cast a fish with all its scales, in gold and silver alternating" (Bray, 1971:26).

 

En la actualidad existe poca información sobre este método indígena de fundición de joyería, sin embargo se pueden encontrar algunos valiosos relatos de Europeos que realizaron a su llegada al "Nuevo Mundo", como por ejemplo: Cieza de León, quien escribió en 1553: "When they work they make a small furnace of clay where they put the charcoal, and they then blow the fire with small canes, instead of bellows. Besides their silver utensils, they make chains, stamped ornaments, and other things of gold. Even boys, who to look at them one would think were hardly old enough to talk, know how to make these things" (Root, 1949:209). 

 

Fray Bernardino de Sahagún en 1555 (aprox.) escribió en lengua Náhuatl a través de sus estudiantes indígenas, el documento más importante sobre la forma de elaboración de una joya, en su libro "Historia General de las Cosas de la Nueva España" (Sahagún, 1959).

 

Jerónimo de Benzoni, en 1565 da el siguiente testimonio sobre la forma de como trabajaban los metales, los Incas en Quito: "This province of Quito has a temperate climate, wherefore the kings of Cuzco lived there the greater part of their time, and had in many parts houses of goldsmiths, who, though not using any tools of iron, still manufactured wonderful things. They worked in the following manner: In the first place, when they wished to melt the metal, they put in to either a long or round grisolo, made of a piece of cloth daubed over with a mixture of earth and powdered charcoal; when dry, it is put into the fire filled with metal; then several men, more or less, each with a reed, blow till the metal is fused. Is is now taken out, and the goldsmiths, seated on the ground, provided with some black stones shaped on purpose, and helping each other, make, or more correctly speaking, used to make during their prosperity, whatever they were commissioned to do; that is, hollow statues, vases, sheep, ornaments, and in short, any animals they saw", (Root, 1949:209).

Sr. Walter Raleigh, escribió en 1596 sobre el trabajo de los metales en Colombia: "I asked (Topiawari) after the manner how the Epuremei wrought those plates of golde, and howe they coulde melte it out of the stone; he told me that most of the gold which they made into plates and images was not secured from the stone, but that on the lake of Manoa, and in a multitude of other rivers they gathered it in graines of perfect golde and in peeces as big as small stones, and that they put to it a part of copper, otherwise they could not worke it, and that they used a great earthern potte with holes round about it, and when they had mingled the gold and copper together, they fastened canes to the holes, and so with the berath of men they increased the fire till the mettell ran and then they cast it into moulds of clay and stones, and so make those plates and images", (Root, 1949:210).

 

La siguiente crónica describe algunas de las herramientas que usaban los orfebres indígenas Tamara de la provincia de Pecabuy, al norte de Colombia: "they have their forges, anvils and hammers, which are of hard stone; some people say they are of black metal similar to emery. The hammers are the size of eggs or somewhat smaller, and the anvils (which are of very hard stone) are as big as a Mallorca cheese. For bellows they use canes, three fingers or more in thickness and two palms in length. They have delicate steelyards with which they weigh, and these are of white bone which looks like ivory, and they also have some made of a black wood, like ebony", (Bray, 1971:28).

 

El relato de Garcilaso de la Vega, escrito en 1609, proporciona algunos detalles de la técnica de fundición Inca: "They did not have files or graving tools, nor did they reach the stage of bellows for smelting; they smelted by blowing with small canes of copper, more or less half a braca in length, depending on whether the furnace was large or small. The canes were closed at one end leaving a small hole through which the air would leave with more force. As many as eight, ten or twelve of these were put together, according to the requirements of the furnace. They went around the fire blowing with tubes and today they sill use the same method, not being willing to change their customs"(Donnan, 1973:292).

 

Con estos testimonios, se podrían uno preguntar si los orfebres pre-Colombinos tenían un "secreto de fundición antiguo" para elaborar sus finos y delicados diseños de joyería, que hoy en día solo son posible reproducir con el auxilio de la tecnología moderna? 

 

Es muy probable que si haya existido dicho secreto, ya que ellos eran capaces de fundir sus joyas con materiales muy sencillos (barro, carbón, cera de abeja, copal, cañutos, etc.), los cuales aún no se pueden duplicar sin el uso de equipos como máquinas centrífugas, hornos eléctricos, crisoles de grafito, ventiladores automáticos, etc. Entonces, la siguiente pregunta que salta a la mente es si en la actualidad ya se conoce este método antiguo de fundición, el cual se podría considerar como "el Santo Grial de la orfebrería pre-Colombina"?

 

En la literatura arqueológica son pocos los autores que han experimentado sobre las técnicas antiguas de fundición de joyería a la cera perdida (Hawley, 1953; Long, 1964; Maldonado, 2005; Neumann, 1997; Schulze, 2008; Ybarra, 2009b), y debido a que algunos de ellos han empleado en sus protocolos de estudio, equipos, materiales y/o métodos modernos de trabajo, se decidió realizar un análisis comparativo de estas investigaciones para determinar si lo que se ha publicado es o no suficiente para explicar el método usado por los antiguos artesanos indígenas.

 

 

Diseño de cascabeles en cera.

Figure 2. Diseño de cascabeles en cera.

 

 

 

PROTOCOLO EXPERIMENTAL DE FUNDICIÓN DE CASCABELES


Para poder hacer el análisis comparativo de los diversos autores que han trabajado la orfebrería prehispánica, se llevó a cabo el siguiente estudio experimental de cascabeles, para lo cual se desarrolló un taller especial de orfebrería, siguiendo las anotaciones e imágenes existentes en el Códice Florentino (Sahagún, 1926, 1959, 1980) con el objeto de tratar de reproducir lo más posible las condiciones que pudieron encontrarse en aquella época (Figura 1).

 

Para la fundición de diseños de cascabeles, se siguieron las siguientes etapas:
1) Preparación de la cera de abeja con copal - En base los escritos de Fray Bernardino de Sahagún, la materia prima para la creación de los diseños de joyería en la época prehispánica fue la cera de abeja combinada con copal blanco, sin embargo no se menciona la concentración en que se deben de combinar. En estudios realizados previamente en nuestro taller, se observó que la adición del 1 % de copal blanco a la cera de abeja, era el porcentaje adecuado para brindarle a esta las propiedades de maleabilidad, estiramiento y compresión necesarias para ser utilizada en los diseños de joyería. Concentraciones superiores al 5 % de copal, hacen que la suavidad de la cera se incremente de manera significativa dificultando por tanto su modelado en finos hilos. (Ybarra, 2006). Tomando en cuenta lo anterior, se decidió usar 1 % de copal blanco en la cera de abeja para la elaboración de los diseños experimentales en el presente estudio.

 

2) Elaboración del núcleo del cascabel - Para que los cascabeles puedan contar con un espacio y percutor en su interior (fragmento de metal o piedra que produce el sonido), se debe elaborar un núcleo de barro sobre el cual se modela el diseño en cera. La forma y el tamaño del núcleo dependerán de las características de la pieza que se desee fabricar. En el presente trabajo, los núcleos se formaron de una mezcla de barro (50%) y carbón (50%), y en su interior se dispuso una pequeña piedra como percutor.

 

3) Elaboración del diseño en cera - Una vez preparada la mezcla de cera, se estiró hasta formar hilos (de 1.2 mm de diámetro) sobre una laja lisa de piedra, usando para ello un palo de madera o una piedra. Posteriormente, los hilos se enrollaron sobre los núcleos de carbón y barro creando así diseños inspirados en los distintos estilos de cascabeles existentes en las zonas prehispánicas de México (Figura 2). 

 

4) Elaboración del molde de barro - Una vez terminado los diseños en cera de cascabeles, se les aplicó en su superficie una mezcla semiacuosa de barro (50%) y carbón molido (50%). A continuación, se cubrió cada diseño con una maza de barro y carbón (misma proporción) para formar el molde. Los moldes se dejaron secar durante 2 a 4 días.

 

5) Colocación del canal de Fundición - Una vez secos los moldes, se fabricaron los canales de fundición de forma cilíndrica (de 2 mm de diámetro). A cada diseño, se le adhirió un canal de fundición en la prolongación del aro de suspensión, el cual sobresale del molde de barro. No se usaron canales de ventilación.

 

6) Elaboración del embudo de fundición - A continuación, se modeló con barro y carbón el embudo del molde, el cual se encuentra alrededor del canal de fundición. La función del embudo es conducir el metal líquido hacia el interior del molde. En esta etapa, se procuró seguir la misma forma de los moldes prehispánicos encontrados en una tumba en Colombia y que fueron descritos por la Dra. Olsen. (Olsen 1972). Una vez terminados los moldes se dejaron secar durante 2 a 4 días (Figura 3).

 

7) Bajado de la cera y horneado de los moldes - Una vez que los moldes de barro se encontraron secos, se colocaron en el interior de un brasero de barro para ser calentados con carbones al rojo vivo (de origen vegetal), con el objeto de que la cera contenida en su interior se fundiera. Proceso conocido como bajado de la cera.

 

8) Fundición y vaciado del metal - El metal usado para elaborar los cascabeles fue la aleación cobre/plata (Cu 98% + Ag 2%), el cual se fundió en un crisol elaborado con los mismos ingredientes que el molde de barro. Para incrementar la temperatura de los carbones y fundir el metal, se sopló aire de los pulmones por medio de varios cañutos (tubos de carrizo) los cuales poseían en su extremo una tobera que permitía la conducción del aire al interior del brasero. Una vez derretido el metal, se procedió a verterlo al interior del molde, para posteriormente abrirse y determinar la calidad de la pieza resultante (Figura 1). (Nota: debido a que el metal se fundió con cañutos y ventilación pulmonar, se decidió usar la aleación cobre/plata, para evitar la inalación los gases de níquel o estaño de los bronces).

 

9) Resultados experimentales - De 20 fundiciones realizadas se obtuvieron 14 cascabeles completos. La causa principal por la cual algunos de los diseños salieron incompletos, fue por la temperatura inadecuada del molde y/o del metal al momento de la fundición (Figura 4, 5 y 6). 

 

 

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