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Fundición Antigua  de Joyería

Fundición Centrífuga Manual

por Raul Ybarra

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Maestro Mario González. Masaya, Nicaragua.

 

 

 

La técnica de fundición a la cera perdida tiene algunas variables con respecto al tipo de proceso que se puede usar para elaborar joyería. A continuación, voy a describir un método simple y antiguo, pues solo requiere de tecnología básica.

 

Esta forma de fundición es conocida por diversos nombres, como honda, fundición manual y/o la gallina (ya que simula la forma en cómo se le tuerce el pescuezo a este animal, cuando se va a preparar en caldo); y utiliza la fuerza centrífuga que es aplicada con el brazo para impulsar el metal líquido al interior del molde.

 

El equipo requerido pare este sencillo método es: a) una lata de metal (de comida en conserva) con dos cadenas adheridas a su orilla de forma equidistante, las cuales se aseguran a un palo de madera que permite darle vueltas; y b) un soplete para fundir el metal.

 

Este sistema de trabajo ya lo había visto con anterioridad, y fue en la ciudad de Oaxaca, México, donde tuve la oportunidad de aprenderlo de mis Maestros los orfebres Naum Sánchez Cano y su hermano Beto.

 

Existe una referencia a este método en el artículo del Dr. Hawley que escribió en 1953 como E. B. Sayles, curador del Museo Estatal de Arizona, Estados Unidos, había presenciado a orfebres de Oaxaca realizar réplicas de diseños prehispánicos usando este mismo proceso de fundición. En esta cita, el autor menciona que a pesar de no existir evidencias que en la época precolombina se pudo haber utilizado la fuerza centrífuga para elaborar joyería, describe como un método similar a este, pero aplicado a las condiciones antiguas pudo haber sido un tanto "peligroso e impráctico".

 

El objetivo del presente artículo es documentar uno de los métodos de elaboración de joyería que aún se siguen llevando a cabo en lugares remotos, en donde la tecnología moderna aún no ha desplazado esas formas antiguas de trabajo.

 

Durante mi expedición por Latinoamérica, tuve la oportunidad de visitar el poblado de Masaya en Nicaragua, el cual posee una larga tradición en joyería, y fue ahí donde observé que los orfebres locales utilizan este método de fundición. De esta manera comisioné al Maestro Mario González, la elaboración de un dije estilo prehispánico, para describir su forma de trabajo.

 

El primer paso en esta técnica es colocarle un canal de fundición (pequeño alambre) al diseño de cera que se desea transformar en metal, para luego adherirlo a la superficie de una bola de plastilina (nota: el número de canales dependerá del tamaño de la pieza).

 

El molde se prepara a partir de un yeso resistente a la alta temperatura llamado "investimento". Este es un polvo blanco muy fino, el cual se combina con agua hasta lograr la consistencia "adecuada" para ser aplicado al diseño. A pesar que el Maestro Mario no emplea ningún recipiente pare medir cantidades, pude observar que la mezcla final de agua/investimento es de consistencia un tanto espesa, ... muy espesa !!!

 

El siguiente paso, es aplicar con el dedo la mezcla sobre la superficie del diseño de cera, teniendo especial cuidado de que cada una de las comisuras y texturas de este, queden perfectamente cubiertas para evitar que después de la fundición estas cavidades de aire atrapadas se transformen en metal, arruinando con ello el diseño. 

 

A continuación, se toma un tubo de metal (tubo de acero para escape de camión), llamado cubilete y se llena con la mezcla de investimento, luego se sumerge en este el diseño de cera, cubriendo también la parte externa de la bola de plastilina (nota: el diámetro de la bola de plastilina es ligeramente menor al del cubilete).

 

Debido a que el tiempo de fraguado del investimento es breve, se tiene que trabajar con cierta rapidez y exactitud en cada uno de los pasos, de lo contrario, se va a endurecer la mezcla antes de tiempo, afectando de esta manera la calidad del diseño resultante.

 

Terminada la preparación del molde, se deja secar y endurecer en la sombra por espacio de 2 a 3 hr. Al final de este período, con una navajita fabricada con una segueta para cortar tubo, se abre la base del molde con el objeto de sacar la bola de plastilina y el canal de fundición.

 

El horneado del molde se lleva a cabo en cualquier recipiente de barro que soporte temperatura, en este caso el Maestro utilizo una alcancía rota en forma de cochito o marranito, al cual colocó unos fragmentos de carbón vegetal encendidos previamente con su soplete de gasolina.

 

El molde se dispone entre los carbones al rojo vivo, y se deja hornear por espacio de 1 hr, o hasta que se vea de color blanco incandescente el interior del conducto.

 

Durante el tiempo de horneado se prepara el metal, el Maestro Mario utilizo como metal casquillos de bala procedentes de la guerra que sufrió injustamente este país en la década de los 90´s, los cuales fundió sobre un bloque de madera de cedro, usando su soplete de vapores de gasolina y fuelle.

 

Una vez listo el cubilete, se coloca el tejo o lingote de metal en la cavidad del molde y este en el interior de la centrífuga manual (lata), y se procede a fundir el metal con el soplete. Todo este proceso se debe de hacer con rapidez para evitar que el molde pierda temperatura y por tanto no se logre una pieza completa.

 

Fundido el metal, se deja rápidamente el soplete sobre la mesa y con las dos manos se inicia a dar vueltas a la centrífuga, haciendo con ello que la lata gire y cree una fuerza centrífuga tal, que impulsa al metal líquido al interior, permitiendo que se llenen todos los espacios del molde.

 

Después de un par de minutos de darle vueltas a la centrífuga, se saca el cubilete de su interior y se deja enfriar unos 10 minutos. Luego se toma este con unas pinzas y se sumerge en un recipiente con agua, lo cual genera un shock térmico fracturando y desintegrando el investimento, liberando con ello al diseño de metal atrapado en su interior.

 

Con un cepillo se limpian todas las partículas de investimento de la superficie de la pieza y luego se inicia el proceso de blanqueado del metal. Para ello se calienta el diseño con el soplete, luego se sumerge en una solución de ac. Sulfúrico al 10% durante 10 minutos (este paso requiere precaución !!!), se enjuaga en agua corriente y por último, se lija y pule la pieza.

 

Debido a que yo deseaba un aspecto rústico en el diseño, solicité al Maestro que no usara la pulidora y que además dejara adherida la base como una muestra del proceso con el que fue elaborado.

 

Se puede decir que la mayor ventaja de esta técnica de fundición es lo económico del proceso, sin embargo, el pequeño gran inconveniente, es que solo se pueden hacer una o dos piezas a la vez y el artesano debe de tener precaución y seguridad en su mente para darle vueltas al aparato que lleva en su interior una bola incandescente de metal fundido y que orbita a menos de un palmo de su rostro.

 

 

 

Maestro Joyero Mario González. Masaya, Nicaragua.

 

 

 

Cómo citar este artículo:

YBARRA, Raul. 2011. "Fundición antigua de joyería. Centrífuga manual". Revista de la Biblioteca de Joyeria. http://www.raulybarra.com/biblioteca/revista.joyeria.htm    (sitio web accesado el ... escribir fecha del dia que consulto este artículo).

 

 

 

 

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