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Raul
Ybarra
> Bitácora
Ybarra

Maestro
Herrero Forjador José María Pupo Toro
en
su taller en Mompóx, Colombia
RESUMEN
Las condiciones de aislamiento tan particulares que existen en la ciudad de Mompox, Colombia, han permitido que solo dos talleres de fabricación de herramientas de joyería hayan podido sobrevivir hasta nuestros días.
Se podría considerar que las herramientas elaboradas en estos lugares son únicas, puesto que en ellas se aprecia la historia a través de sus formas y detalles que llevan en su superficie. Para los estándares modernos, no son perfectas, todo lo contrario, las marcas del trabajo artesanal son evidentes, las cuales evidencian los golpes que dio el artesano para forjar el duro metal. Son precisamente estos detalles que las hacen especiales e invaluables, pues les brindan identidad y resumen el origen de su historia ancestral, volviéndolas piezas de colección, pues al tenerlas en nuestras manos, ergonómicamente se adaptan como si fueran una extensión misma de nuestro propio cuerpo.
La inminente desaparición de este conocimiento, es el motivo de la presente documentación con el objeto de darlo a conocer antes de que sea demasiado tarde y entusiasmar a los artesanos, orfebres, ingenieros, coleccionistas, museos, universidades e instituciones, para que vean la gran riqueza que poseen y que pronto dejará de existir, y así tengan la oportunidad de adquirirlo, apoyarlo, fomentarlo, exhibirlo y/o transmitirlo, pues no solo es parte de la historia cultural de la ciudad, sino del país mismo, y de paso traerle un bienestar al artesano y su familia.

Centro
de Mompóx.
INTRODUCCION
Durante mi viaje por Colombia, conocí la ciudad colonial de Mompox en el Departamento de Bolívar, la cual fue declarada Monumento Nacional en 1959 y Patrimonio de la Humanidad por las UNESCO en 1995. Para llegar a ella proveniente de Cartagena, primero hay que ir a Magangué, y de ahí en balsa al puerto La Bodega, donde se encuentra la carretera que conduce finalmente a la ciudad.
La Villa de Santa Cruz de Mompox fue fundada por Don Alonso de Heredia el 3 de mayo de 1537, y a partir de 1812 conserva el nombre de Mompox, en honor al gran Cacique indígena Mompoj que vivió en dicho lugar.

Casas
coloniales a la orilla del río, en Mompóx.
Rodeada por los ríos Magdalena y Cauca, Mompox es una isla en el interior del continente y llego a ser uno de los centros comerciales más importantes de la época colonial. Como consecuencia de los frecuentes ataques que realizaban los piratas en las costas caribeñas, muchas familias con recursos se mudaron de Cartagena a esta ciudad, donde ya se habían establecido los gremios artesanales de orfebrería, herrería y cerámica.

Vista
del río en Mompóx.
A mediados del siglo XIX, la erosión y sedimentación modificaron el cauce de los ríos, haciendo difícil la navegación de los buques de vapor. De ahí el dicho popular que dice: "Ya por Mompóx no se pasa, a Mompóx se llega". Este aislamiento comercial permitió la preservación de costumbres y oficios ancestrales.
HERRAMIENTAS DE FORJA
La región de Mompox, posee una larga historia orfebre, pues desde la época indígena ya se hacían complejos diseños utilizando tanto la técnica de fabricación, como la de fundición a la cera perdida. Posteriormente, con la llegada de los españoles se estableció una nueva tradición, la filigrana, la cual consiste en elaborar finos y delicados diseños de joyería a partir de hilos de oro.
En la actualidad, este milenario oficio continúa y es posible conocer talleres en el interior de las mismas casas de los maestros orfebres. Fue de esta manera, como me enteré que algunas de las herramientas que se emplean en este trabajo se siguen fabricando en la localidad por dos familias de herreros, que según referencias, son la cuarta generación en dedicarse a este oficio.
La fascinación que existe por las joyas elaboradas en metales preciosos, ha opacado siempre el proceso de como estas fueron elaboradas. Es por ello, que al escuchar que alguien se dedica hacer herramientas en pleno siglo XXI, es raro y más aun sin el uso de maquinarias automatizadas.

Maestro
José María Pupo fabricando herramientas de joyería.
El oficio de "herrero forjador" ha estado ligado íntimamente a la orfebrería a lo largo de su historia, sin embargo, debido a la naturaleza común de los productos fabricados con esta técnica, nunca ha recibido el reconocimiento que merece, por lo que el prestigio que goza esta ciudad en joyería, ha sido en gran medida gracias a esta actividad.
No es fácil dimensionar este concepto, pues estamos acostumbrados a ver herramientas en prácticamente cualquier tienda que nos rodea. Sin embargo, esta accesibilidad no siempre fue así, pues tan solo hace menos de 50 años, uno se tenía que trasladar a las grandes ciudades para adquirir una herramienta especializada.
Cabe señalar que en el oficio de herrero, existen dos tipos de especialización: a) Herrero forjador: es aquel que utiliza la fragua (bracero u horno) para dar forma y templar el metal. Con este proceso los artesanos elaboran prácticamente cualquier tipo de herramienta u objeto, incluyendo los fabricados por los herreros modernos. Esta técnica es la más antigua; y b) Herrero moderno: es aquel que utiliza una máquina eléctrica para soldar y con ello elaborar puertas, escaleras, ventanas, etc. Este tipo de trabajo es el más conocido.

...
con el Maestro José María Pupo Toro
Los motivos por los cuales el oficio de fabricación de herramientas ha sobrevivido hasta nuestros días en Mompox, es por un lado, por su aislamiento geográfico, ya que todos los insumos tienen que ser llevados en barcazas a través del rio; y por el otro, por el gran número de orfebres que aún se dedican al trabajo de la filigrana. Estas dos condiciones son únicas en todo el continente, sin embargo, en el momento en que se construya un puente vial, o se mejoren las comunicaciones pluviales que permitan la introducción económica de materiales, va a representar la extinción definitiva de este oficio por no poder competir con el bajo costo de las herramientas importadas del exterior.
LA ALQUIMIA DE LA FRAGUA
El maestro José María Pupo Toro es herrero forjador y posee una herencia familiar de más de cuatro generaciones en el oficio, y tuve el honor no solo de conocerlo, sino también me permitió verlo trabajar de manera similar a la de sus ancestros que transformaron el metal en objetos utilitarios, que permitieron tanto a los orfebres de aquella época elaborar sus joyas, como a los agricultores labrar las tierras, por solo dar un par de ejemplos.
Su taller es sencillo, pues solo cuenta con una fragua, yunques, marros, martillos, limas y cinceles. Lo que es verdaderamente invaluable, es la forma en cómo utiliza su experiencia y conocimiento antiguo para hacer que los objetos se formen a partir de un simple fragmento de metal incandescente.

El
calor de la fragua brinda la energía para la mutación del metal.
Si analizamos esas piezas, notaríamos que son dos los elementos que integran su composición química: el hierro, uno de los minerales más abundantes del planeta; y la sal proveniente del sudor, resultado del esfuerzo físico que se requiere para doblegar el metal. Estos dos ingredientes al fusionarse en el calor de las brazas al rojo vivo de la fragua, cargan de energía a la misma materia resultante.
De esta manera, podemos considerar que las herramientas elaboradas en su taller son únicas, puesto que en ellas se aprecia la historia a través de sus formas y detalles que llevan en su superficie. Para los estándares modernos, no son piezas perfectas, todo lo contrario, las marcas del trabajo artesanal son evidentes las cuales evidencian los golpes que dio el artesano para forjar el duro metal. Son precisamente estos detalles que las hacen especiales e invaluables, pues les brindan identidad y resumen el origen de su historia ancestral, volviéndolas piezas de colección, pues al tenerlas en nuestras manos, ergonómicamente se adaptan como si fueran una extensión misma de nuestro propio cuerpo.
La forma en cómo trabajan las manos de este artesano tienen un legado que se puede trazar hasta mediados del siglo XVII, aunque su método tiene raíces mas profundas, ligadas a la historia misma de Mompox, pues no se puede desligar el desarrollo de su orfebrería, de el de las herramientas.

Ejemplos
de herramientas fabricadas por el Maestro José María Pupo.
HERRAMIENTAS DE COLECCION
Si uno conociera en detalle, la cantidad de trabajo y conocimiento que se requiere para la elaboración de una de las herramientas del maestro Pupo, sabríamos apreciarlas en toda su extensión. Este es el sentimiento que me queda después de haberlo visto laborar en su taller.
Es por ello que deseo llamar a la conciencia del lector(a) para que reconozcamos el valor de este trabajo, ya que es parte fundamental de la historia misma de la orfebrería de Colombia, de igual manera que las joyas de oro precolombino que se encuentran en sus museos.
Si consideramos que uno de los factores que determinan que los objetos puedan ser coleccionables es su rareza, se podría decir que las herramientas elaboradas por este artesano y sus ancestros, lo son. Es más, su valor histórico se va a acrecentar muy pronto, puesto que al no haber nadie que desee aprender este oficio milenario, va a desaparecer por no poder competir con las herramientas industriales importadas del extranjero.
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TÚ PUEDES HACER LA DIFERENCIA
La
inminente desaparición del conocimiento de elaboración de
herramientas, es el motivo de esta documentación con el objeto de
DARLO A CONOCER HOY antes de que sea muy tarde y entusiasmar a los
artesanos, orfebres, ingenieros, coleccionistas, museos,
universidades e instituciones, para que vean la gran riqueza que
poseen y que pronto dejara de existir, y así tengan tiempo de
adquirirlo, apoyarlo, fomentarlo, exhibirlo y/o transmitirlo, pues
no solo es parte de la historia cultural de la ciudad, sino del país
mismo, y con ello brindarle bienestar al artesano y su familia.
Si
deseas adquirir herramientas o promoverlo,
puedes contactar directamente
al maestro José María Pupo Toro,
fomentando así su fuente de trabajo y bienestar familiar.
Sr. José María Pupo Toro
Mompox, Depto. Bolívar, Colombia
Cel. 311 669 3814
Cel. 313 545 9872
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el maestro Pupo es una persona honesta, trabajadora y
orgulloso
de su oficio, el
con todo gusto atenderá su llamado.
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BIBLIOGRAFIA
Peñas Galindo, David Ernesto, (1986). "La orfebrería momposina: El aprendizaje de la paciencia".
En: Boletín Museo del Oro. Banco de la República, Bogotá, No. 7, Vol. XXIII
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