|
Joyería
de Taxco y William Spratling
Joyería
de Taxco y William Spratling
Texto: Ricardo Pérez
Escamilla
Fuente:
www.mexicodesconocido.com.mx
Para
comprender mejor la historia de Taxco, México como ciudad
de producción de joyería a nivel mundial se tiene que
conocer la influencia que tuvo William Spratling
arquitecto americano que llego a esta ciudad en 1925.
Usando
diseños precolombinos comenzó un pequeño taller de
fabricación de joyería que con el tiempo se transformó
en una industria de mas de 400 artesanos. Muchos de los
diseños que se elaboraron en aquel entonces, han
continuado la mayoría produciéndose en la actualidad con
poca o ninguna variación.
William
Spratling
Taxco
sedujo a William Spratling y le proporcionó los medios y
la magia de su ambiente artístico para realizar una vida
utópica como escritor, dibujante, empresario,
coleccionista, orfebre y benefactor de su comunidad, y
también para desarrollar su individualidad maravillosa de
aventurero. William Spratling hizo todo lo que quiso y
como quiso.
En
1929 Taxco era una vieja población minera solitaria en la
intrincada sierra de Guerrero cuyas barrancas definen la
urbanización taxqueña en románticos callejones de sube
y baja hacia el centro del pueblo. Esta vieja población
tenía una original arquitectura, determinada por la
conformación del suelo, que propició una caprichosa
edificación de casa de uno o dos pisos, sobrias y
sencillas, con techos de teja roja.
Joyería de Taxco y William Spratling
La
Catedral de Santa Prisca, reina soberana del paisaje, es
excepcional testimonio del arte virreinal y de la riqueza
minera de nuestro país. Se construyó bajo el patrocinio
del legendario personaje José de la Borda, dueño y señor
de una de las más grande s fortunas de América en su época.
Originario
de Sonyea, Nueva York, William Spratling nació en 1900.
Cuando llegó a México, se instaló en Taxco, y ya era
arquitecto, poseedor de una cultura general y de intereses
múltiples, pero con una vocación especial para las artes
plásticas.
Coincidió
su llegada a México con una política nacional de
desarrollo económico y fomento del arte y del turismo. El
gobierno mexicano dio muchas facilidades y estímulos para
atraer artistas e inversionistas del extranjero. Por la
fuerza de su cultura, el clima, su situación geográfica,
futuro económico y la apertura de carreteras, México era
en esos años un país extraordinariamente atractivo para
el turismo y en especial para nuestros vecinos
norteamericanos.
En
esa época, además de la inversión de empresarios
importantes, recibimos a algunos norteamericanos cultos
que admiraron y contribuyeron a la modernización y difusión
internacional de nuestros valores artísticos. Entre ellos
podemos citar a Edward Weston, Tina Modotti, Frederic
Davis, el fundador de las famosas tiendas Sanborns, René
D'Harnoncourt, D. H. Laurence, Francis Toor, Robert
Redfield, Carleton Beals.

Joyería de Taxco y William Spratling
WIlliam
Spratling llegó a México por vez primera para promover
el turismo, como corresponsal de algunos diarios
importantes de Estados Unidos. Con seguridad, el impacto
de la cultura mexicana en su refinada sensibilidad y
talento artístico, definió su vocación romántica para
dedicarse a la artesanía de la plata.
Conocedor
y estudioso del arte popular americano, su olfato de
cazador de artesanos lo llevó a localizar en la población
de Iguala, cercana a Taxco, a los maestros plateros
Artemio Navarrete, Alfonso Mondragón y Wenceslao Herrera,
a quienes convenció de iniciar con él un taller de
platería en Taxco, que instaló en la calle de las
Delicias, para rescatar lo mejor de las técnicas
tradicionales antiguas y aportar otras nuevas.
Con
su buen criterio, le dio nuevo valor a los materiales ya
conocidos, en especial a la plata, que había pasado de
moda, e introdujo otros en combinación con ella, como
carey, jade, malaquita, azabache y otras piedras
semipreciosas y maderas finas tropicales. Sus diseños
originales enriquecieron la producción de la platería
nacional hasta llevarla a lo que podemos denominar
"El esplendor de la plata mexicana en el siglo
XX".

Joyería de Taxco y William Spratling
De
acuerdo con sus circunstancias de trabajo y comerciales,
organizó diferentes talleres. El primero estuvo situado
en la calle de las Delicias, donde llegó a tener 100
operarios. Continuaron “La Aduana” La casa amigos de
Taxco", "La Florida", "Spratling y
artesanos", "William Spratling, S. A.".
Este último taller fue cerrado debido a la cancelación
de algunos importantes pedidos de parte de almacenes
norteamericanos. Después de su muerte se abrió el taller
"William Spratling Sucesores". Joyería
de Taxco y William Spratling
En
estos talleres se formaron los principales plateros de
Taxco, quienes a su vez fundaron sus propios negocios.
William Spratling consideró que parte de su labor era ésta.
En
esencia elegante, superó las mexicanadas de aztequismos y
mayismos vulgares para intuir a la perfección el espíritu
del diseño preshispánico y simplificarlo con una idea
muy moderna, aún vigente. De igual manera, rebasó los
alardes de habilidad por una artesanía de suprema
calidad.
En
sus diseños, muy acordes con la modernidad, aprovechó la
belleza de las vetas de maderas durísimas del trópico,
como palo de rosa y palo morado, para alternarlas con
plata. Otro tipo de diseños que dominó con maestría fue
el geometrivismo, sistema que conocía a la perfección
por sus conocimientos arquitectónicos, imprimiéndoles un
ritmo que impartía a sus diseños un sentimiento vital.
Procuró que las obras de su taller fueran acabadas a mano
y obtuvo grandes rendimientos estéticos alternando
superficies brillantes y mates. Este tipo de obras tenía
alguna familiaridad con los diseños daneses, pero no se
confundían con ellos porque tenían la originalidad
creativa de Spratling.
Perfeccionista
obsesivo en la fabricación, no descuidaba en ningún
momento el menor detalle para obtener la máxima calidad.
Utilizó la plata de ley. 980 en vez de la que normalmente
se trabajaba (.925 ley con una aleación legal de cobre de
7.5%). La plata que se usó para joyería en el taller de
las Delicias estaba trabajada con sólo 2% de contenido de
cobre, lo que evitaba su rápida oxidación, que se
manchara y que ensuciara la piel femenina. Además, casi
siempre empleó como materia prima la plata maciza y no la
laminada industrialmente, que se consumía en otros
talleres por su fácil elaboración.
En
un accidente de carretera acaecido entre Iguala y Taxco el
7 de agosto de 1967, falleció William Spratling. Su
entierro constituyó duelo general en la ciudad de Taxco.
En todas las casas se colocaron crespones negros. La
ciudad celebra anualmente la fiesta del "Día de la
plata" en su onomástico, el 27 de junio, y como
homenaje una calle lleva su nombre. En Taxco todos lo
reconocen como el principal impulsor de la platería y
como su benefactor cultural.
Su
producción es buscada por los mejores coleccionistas de
plata. Heredó todas las piezas arqueológicas que había
reunido a lo largo de su vida al estado de Guerrero, para
el museo que hoy lleva su nombre.

Joyería de Taxco y William Spratling
Numerosos
escritores se refieren a él en sus textos. Si bien se
conocen sus obras y sus trabajos de dibujante y
caricaturista, su estudio y valoración merecen una atención
especial. Sus piezas tuvieron éxito en el mercado
nacional e internacional. Se vendían en: Macy's, Tiffani,
Lord and Taylor, de Nueva York; Gumps, de San Francisco;
Marshall Fields, de Chicago; Neiman Marcus, de Dallas; en
las tiendas más exclusivas de México. Actualmente son
objetos de colección. Algunas de ellas se exhiben en
diferentes museos.
La
producción de platería de William Spratling se puede
agrupar en dos núcleos principales: servicios de mesa,
como cubiertos, juegos de té, platos, ensaladeras y
charolas, sólo en plata o en combinación de plata y
madera, y joyería, principalmente femenina, como son
aretes, pulseras articuladas, gargantillas, brazaletes y
broches.
Raras
veces sus diseños son espectaculares. Más bien, sus
joyas fueron diseñadas para que la mujer las pudiera
lucir a cualquier hora del día y en cualquier
circunstancia. Por su sencillez, la misma pieza podía ser
usada lo mismo para un viaje que para asistir al trabajo o
a una solemne ceremonia. Es una joyería de gran
modernidad, pues sin ser ostentosa tiene un uso práctico,
cotidiano y discreta elegancia. Mujeres famosas de su
tiempo, como Paulette Godard, Rosa Covarrubias, Dolores
del Río y Frida Kahlo lucieron sus joyas.
Por
sus cualidades de hombre de mundo, estilo de vida y carismática
personalidad, William Spratling resultaba sumamente
atractivo. Alternó lo mismo con campesinos y obreros que
con personajes famosos por su riqueza, talento y fama.
Sin
embargo, creo que quienes más trascendieron en su vida y
en su formación artística fueron el famoso escritor
norteamericano William Faulkner, los pintores Miguel
Covarrubias (con quien tuvo mucho en común) y Diego
Rivera, la escritora de guiones Mary Anita Loos y Daniel
F. Rubín de la Borbolla.
Como
escritor, manifestó sus inquietudes de arqueólogo,
antropólogo y viajero y publicó Little México, México
tras lomita, File on Spratling y colaboró en el Mexican
Folkways, New York Herald Tribune y en Mexican Art and
Life.
Son
innumerables las anécdotas que se cuentan de Spratling.
Entre ellas, menciono su intervención definitiva para que
el embajador de Estados Unidos en México, Dwight Morrow,
encargara a Diego Rivera pintar los murales en el Palacio
de Cortés en Cuernavaca, la navegación en su yate
"El pez de plata" a distantes puertos; los intrépidos
viajes en su avioneta "Piper Cub", llenos de
peripecias y aterrizajes forzosos, pero en especial el de
Alaska, a solicitud del Departamento de Estado de
Washington, para seleccionar a ocho obreros esquimales que
vinieran a aprender artes textiles en Taxco, con la
finalidad de desarrollar en su país su economía y su
cultura.
Nuestro
romántico personaje, como gran apasionado de la vida,
conoció los grandes éxitos y fracasos, pero si hacemos
un balance llegamos a la conclusión de que tuvo una vida
plena y que, como pocos, alcanzó el reconocimiento serio
y verdadero de su obra en vida.
William
Spratling fue un líder en la orientación de la producción
de la platería mexicana del siglo XX. Su talento de diseñador
definió un nuevo estilo en este arte. Sus preocupaciones
culturales, mucho más importantes que las comerciales, así
como la introducción de nuevas técnicas y materiales
para crear una orfebrería en plata, superaron el concepto
simplemente comercial y transformaron su trabajo en una
empresa humanista.
Para
conocer más sobre este diseñador de joyería sugerimos
visitar la siguiente página en Internet:
William
Spratling - Página dedicada a W S ... Click Aquí
Joyería de Taxco y William Spratling
|