|
Índice
> Economía
Monedas de plata para México - Onza Libertad - Onza Troy
Moneda
de Plata para México
Autor: Hugo Salinas Price
Fuente:
www.orbita.starmedia.com/~alianza_liberal/plata.html
26
de Febrero, 1997
I. Introducción
Desde hace algunos años, he tenido la oportunidad de
presentar mis ideas sobre la reforma monetaria y bancaria
que requiere México, basada en la implantación de una
nueva moneda de curso legal, la onza troy de plata, que
circularía paralelamente al actual peso de papel.
He participado en diversos foros, organismos y asociaciones,
y a lo largo de este tiempo, la respuesta de muchos
mexicanos ha expresado apoyo en forma abrumadora. Este apoyo
me ha conmovido, y ratifica mi creencia que la cimentación
de nuestra economía nacional sobre la base de la plata, es
la medida política más importante que pudiera emprenderse
en la actualidad.
Durante las conferencias, así como en los diversos
programas en que he participado, el público ha planteado un
sinnúmero de preguntas, atestiguando una viva curiosidad
respecto a una economía que usara la plata como moneda.
Antes que nada, debo aclarar que una economía nacional es
cosa muy compleja, y que no es posible prever todo lo que ha
de ocurrir, con una moneda de plata. Hay que partir de
ciertos principios y de conocimiento histórico, para
deducir los probables efectos de tal medida. Por eso he
citado a Einstein, en mi libro "La Plata: El Camino
para México": "La imaginación es más importante
que los conocimientos."
Invito a mis lectores a imaginarse un México basado en la
plata. ¿Sería un México mejor, más sólido, más unido,
más motivado, más orgulloso de sí mismo, más tranquilo,
más dedicado al trabajo y al hogar, menos conflictivo, más
seguro de su presente y futuro? O ¿Estaríamos peor, más
débiles, más desunidos, menos motivados, menos orgullosos
de nuestro país, más dedicados a la especulación y al
vicio, más peleados entre nosotros, y menos seguros de
nuestro presente y futuro? En mi imaginación, no cabe la
segunda serie de respuestas.
La unión nacional significa unión para hacer algo. La
plata como moneda es un altísimo proyecto, capaz de
unificar al país.
Todas las grandes fundaciones nacionales del pasado, han
venido acompañadas por reforma monetaria. Constantino el
Grande, que convirtió al Imperio Romano en un imperio
cristiano, simultáneamente reformó la moneda, el "solidus"
o "bezant" (de Bizancio, su capital) y dicha
moneda permaneció sin alteración por nueve siglos, durante
los cuales la moneda de Constantinopla, el nuevo nombre de
Bizancio, fue la moneda preferida de todos los reinos, tanto
colindantes como remotos.
En tiempos más recientes, Napoleón I abandonó el uso de
papel, producto de la Revolución Francesa, e impuso el
"Napoleón" de oro, que hasta la fecha atesoran
los franceses.
Bismarck, el fundador de la Alemania moderna, reformó la
moneda alemana, casi como primer acto de su gobierno, en
1871.
Ludwig Erhardt, Ministro de Economía de Adenauer, canciller
alemán, reformó la moneda alemana después de la Segunda
Guerra, con medidas drásticas, y el efecto fue
electrificante, sintiéndose el alivio en la economía
nacional a las 24 horas, y su resultado fue el llamado
"Milagro Alemán" de la posguerra.
El General Charles DeGaulle, patriota francés, igualmente,
reformó el sistema monetario de Francia, en pos de la
Gloria para Francia, cosa que logró.
Si reconozco que no puedo prever todas las consecuencias de
introducir una moneda de plata - que correría en forma
paralela o simultáneamente con el actual peso de papel -
¿Cómo es que me atrevo a proponer tal reforma?
Porque parto de principios y conocimientos que me dan
confianza para hacerlo:
1. De hacer cosas buenas, vienen cosas buenas.
En la remota antigüedad, las muestras de las monedas
acuñadas, así como los patrones de medidas y pesos, eran
guardadas en los templos como cosas sagradas, por
considerarse su conservación inalterada de supremo valor
para la sociedad. Por ningún concepto puede ser malo, dotar
a los mexicanos de una medida de valor como la plata, que
siempre valdrá por sí misma, sin importar crisis
internacionales ni cambios políticos, y ni siquiera si
nuestros vecinos quieren o no comerciar con nosotros. La
moneda de plata es buena, es honrada, perdurable y vale en
todo el mundo. Que los mexicanos la usemos como moneda,
¿puede ser origen de algún mal? No, porque de lo bueno no
puede venir algo malo.
2. El oro y la plata, ya fueron nuestra moneda.
El Palacio Nacional, se construyó siendo nuestra moneda,
oro y plata.
La Catedral de la Ciudad de México, se construyó siendo
nuestra moneda, oro y plata
Todas las ciudades de México se fundaron, siendo nuestra
moneda de oro y plata.
La gran mayoría de las líneas ferroviarias, se instalaron
siendo nuestra moneda de oro y plata.
Las obras portuarias de México se hicieron, siendo nuestra
moneda de oro y plata.
Los primeros teléfonos se instalaron en México, siendo
nuestra moneda de oro y plata.
El inicio de la electrificación en México, ocurrió siendo
nuestra moneda de oro y plata.
La Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, pilar de la
industrialización de esa ciudad, se fundó cuando nuestra
moneda era oro y plata.
Los tranvías de la Ciudad de México, se instalaron siendo
nuestra moneda de oro y plata.
Todo eso y más, se hizo siendo oro y plata nuestra moneda.
Ahora se nos dice que "ya no se puede", lo cual es
absolutamente falso.
3. La motivación es la clave del desarrollo.
Se habla de lo que hace falta para alcanzar el desarrollo.
Últimamente andamos tan mal, que ya nos conformaríamos
conque no empeoraran más las cosas. Para el desarrollo, se
nos dice, falta "capital", falta
"ahorro", faltan "créditos del
extranjero", faltan "inversiones del
extranjero". Pero la verdad es que el desarrollo no es
algo que nos dará o concederá alguien, ni mexicano ni
extranjero. Desarrollo es ante todo, una actitud ante la
vida.
En la actualidad, nuestra actitud ante la vida es de
derrota, de sentirnos parias fracasados en el mundo, ineptos
y corruptos. Esta no es la actitud ante la vida que produce
desarrollo. Produce desidia, envidias, desunión, incentivo
a atacar a la sociedad y a su gobierno, bueno o malo.
La plata sería una enorme motivación para la nación
mexicana. Reafirma la soberanía, que no es sino el derecho
a regirnos por aquello que nos conviene, sin perjudicar a
nadie. Reafirma el sentido de nacionalidad. Plantea todo un
nuevo escenario, lleno de promesa. Ofrece un horizonte de
esperanza, y ofrece esta esperanza, con algo tangible, el
tintineo de monedas de plata en manos de cada mexicano. Y
esa esperanza, no será traicionada nuevamente, porque la
plata vale por sí misma, y es virtualmente indevaluable.
Una nación motivada por el orgullo y la seguridad que da
una moneda de plata, es capaz de lograr hazañas
insospechadas.
La adopción de la moneda de plata es como la impregnación
de la Madre Patria. Una vez impregnada, cosa tan fácil y
sencilla que en 72 horas se podría hacer, no necesitamos
preocuparnos de todo cuanto ocurrirá. Lo que ocurrirá
será bueno, será la plena fructificación de la
Patria.
II. Objetivos
En diversas oportunidades, he expuesto varios puntos que
resumen las razones por las cuales sostengo que la plata
representa el camino para México, tesis que sostengo en mi
libro anterior, "La Plata: El Camino para
México", Editorial Diana, 1996.
Es conveniente volver a enunciar estos puntos.
La plata es el camino para México porque:
1. Significa nada menos que salvar la nacionalidad misma. De
no adoptar una moneda de plata propia, las alternativas son
lúgubres. En el mejor de los casos, los Estados Unidos
acabarían de engullirse a México y nuestra moneda no
sería más que el dólar, o una moneda disfrazada de
"pesos", pero en realidad dólares controlados
desde el exterior. Seríamos nada más un gran Puerto Rico.
La mexicanidad quedaría reducida al Ballet Folklórico y a
los mariachis. Esto si nos va bien. Porque si nos va mal,
México quedará totalmente fragmentado en zonas que habrán
declarado su independencia, algunas quizá ocupadas por
tropas "pacificadoras" de la O.N.U., como por
ejemplo el Sudeste, rico en petróleo. O quizás una
anarquía generalizada podría inducir un golpe de estado
militar, suspensión de garantías, y nos despediríamos de
la democracia. Todos estos peligros los evitamos con una
moneda de plata.
2. Significa que bajan los intereses, al denominarse nuevos
préstamos en cantidades de plata, con intereses pagaderos
en plata a muy bajos intereses. Tales préstamos serían, en
términos de intereses, los más bajos del mundo, porque la
moneda de plata de México sería la mejor moneda del mundo.
Renacería así, la actividad productiva con los costos más
bajos del mundo.
3. Significa que comenzamos a levantar un edificio
financiero y bancario sólido, en el cual quedará
reglamentada la actividad bancaria de tal forma que no se
puedan recibir depósitos a corto plazo, para financiar
préstamos a largo plazo. Los banqueros a través de la
historia, han mostrado una fatal propensión por pagar bajos
intereses por depósitos a corto plazo, y con estos
depósitos fondear préstamos a altos intereses a largo
plazo. Esta actividad invariablemente lleva a la iliquidez y
a la quiebra, y debe reglamentarse estrictamente. Esta es
una de las principales causas del desastre bancario que
padecemos. Por otra parte, se acaban las nefastas fugas de
divisas, y las devaluaciones. Por ser la moneda plata, deja
de haber motivo para huir del país, y la plata es
virtualmente indevaluable.
4. Significa que se logra colocar las bases de una concordia
nacional, con un proyecto que abarca a todas las clases
sociales y que brinda renovada esperanza y estímulo a los
mexicanos.
5. Significa que se levanta el orgullo nacional, al sabernos
los mexicanos poseedores de una moneda estimada en el mundo
entero. Este orgullo nacional es de tal importancia, que su
trascendencia es totalmente imponderable, en cuanto a sus
efectos sobre la motivación de la Nación, el incremento en
el ahorro, el impulso a la producción, y la paz social.
Estas son las principales razones que esgrimo para proponer
que la plata es el camino para México.
III. La Propuesta
Brevemente, resumiré la tesis que sostengo:
1. Que las monedas de plata que ya tenemos, en
denominaciones de 1 onza de plata pura, 1/2 onza, 1/4 de
onza, 1/10 y 1/20 de onza de plata pura, circulen libremente
en el país como moneda de curso legal.
2. Que la Casa de Moneda se comprometa a acuñar, por ley,
toda la plata que se le presente, por parte de personas
físicas o morales, descontando únicamente el costo de
acuñación correspondiente.
3. Que dichas monedas sean depositables en los nuevos Bancos
de Plata del país, que extenderán recibos por la cantidad
de plata depositada, retornable a su dueño al plazo
convenido, en plata. Que estos bancos puedan efectuar
préstamos denominados en plata, con la plata depositada en
sus arcas, a plazos equiparados a los plazos estipulados en
los depósitos. Una nueva reglamentación bancaria
facultará a las autoridades monetarias, a vigilar el
cumplimiento de esta disposición clave, por los bancos.
4. Que se faculte a estos bancos para emitir billetes -
pagarés en plata, a la vista, bajo su estricta
responsabilidad individual.
5. Que dicha introducción de la plata a nuestra economía,
sea en forma paralela a la existencia del actual peso de
papel que utilizamos. Nada cambiaremos en cuanto al peso de
papel y todos los compromisos internacionales que
actualmente tenemos. Simplemente, se ofrece a los mexicanos
la oportunidad de usar la plata para comerciar, para
ahorrar, para contratar préstamos, como una alternativa a
buscar refugio en monedas extranjeras.
IV. Objeciones Recurrentes
"Fluctuación del precio de la plata"
Actualmente, el precio de la plata es regido por un reducido
número de consumidores industriales, que inducen el precio
a la baja o acaparan el mercado de un día para otro,
elevando el precio en el mercado internacional.
Al monetizarse la plata mexicana, conforme aumente el
número de productores, usuarios y ahorradores, será más
difícil inducir un movimiento en su precio, y este tenderá
a ser estable, debido a la gran cantidad de tenedores.
El riesgo macroeconómico queda descartado ya que, al
proponerse como moneda alternativa, los inversionistas
tendrán la opción de utilizar o no esta moneda, en
función de las consideraciones anteriores.
"El valor intrínseco supera al valor nominal"
Esta preocupación es recurrente, y tiene una justificación
histórica. En el pasado, la moneda de plata dejó de
circular por lo siguiente: Un peso, por ejemplo, servía
para comprar mercancías por valor de un peso, pero por su
contenido en plata esa moneda valía, quizá, $1.50, y
entonces era preferible venderla como tal.
La nueva moneda se propone con valor nominal expresado en
onzas y fracciones de onza. De tal forma su valor
intrínseco en plata nunca queda desfasado del valor
nominal. Si el precio internacional de la onza - plata sube,
esta moneda incrementa su precio y por ende su poder
adquisitivo, en la misma proporción.
"No existe suficiente plata"
México es actualmente primer productor mundial de plata, y
tiene importantes yacimientos comprobados. Adicionalmente,
la platización se considera como viable, considerando lo
siguiente:
La plata, una vez monetizada, es un recurso que no se
desperdicia. La misma moneda que circule hoy, seguirá
circulando dentro de 300 años.
Con la monetización de la plata mexicana y el previsible
incremento de su precio, muy probablemente se incentivaría
la producción, entrando en actividad adicional muchos
yacimientos, actualmente inactivos.
En el futuro, es previsible un desarrollo tecnológico que
permitirá contar con mejores y más eficaces técnicas de
localización y extracción, resultando posible la
explotación de aquellos yacimientos que hoy resultan
incosteables.
Esta consideración no debe ser determinante al momento de
evaluar esta propuesta. Primero, porque no se propone la
plata sino como moneda alternativa, en paralelo con el peso
actual, que seguiría circulando. Segundo, porque aún
cuando la plata se agotara en el largo plazo, una vez que
México se hubiera platizado por completo, nuestra
generación podría sentirse satisfecha de haber brindado a
México 70 o 100 años de estabilidad y crecimiento
económico, independientemente de las medidas que se tomen a
futuro.
"Es un sistema demasiado inflexible"
Esta objeción es improcedente en los términos de la
propuesta, en virtud de que no se propone sustituir la
totalidad del circulante, sino la introducción de la plata
como moneda alternativa al peso fiduciario.
Durante un lapso indefinido, mientras la economía sé
platiza por completo, México contará con dos tipos de
moneda: una, de plata, en la cual contener el ahorro a largo
plazo y obtener financiamiento a bajas tasas de interés. Y
una segunda, fiduciaria, para sortear las condiciones
transitorias de inestabilidad que puedan presentarse en
tanto se perfecciona el sistema.
Aún cuando la platización sea completa, el sistema no es
completamente inflexible, al permitirse la expansión
moderada del crédito interno, mediante la emisión de
billetes pagarés, en plata.
"Es una solución anticuada"
Esta afirmación es producto de un razonamiento muy
simplista, que no siempre resulta válido: Las cosas de hoy,
son mejores que las de antes.
Por ejemplo: la Ciudad de México era mejor hace 50 años,
que ahora. Evidentemente, era una ciudad con mejor calidad
de vida, en beneficio de sus habitantes; se dejó crecer
demasiado, hemos cometido excesos, nos hemos
equivocado.
Lo mismo puede decirse con respecto al sistema monetario.
Era mejor antes que ahora, porque la moneda de plata y los
billetes redimibles, brindaban a los agentes económicos una
estabilidad económica que hoy no tienen.
Es necesario rectificar este error histórico, y volver a
tener un dinero con valor intrínseco y duradero, a fin de
recobrar la certidumbre y la tranquilidad que hemos perdido
en el ámbito social y económico.
Beneficios
Económicos
Moneda nacional virtualmente indevaluable.
Instrumento efectivo de ahorro a largo plazo.
Reducción de la inflación, en términos de plata.
Estimula el ahorro, interno y externo
Se capitaliza a la banca a partir de un propio recurso.
Propicia el retorno de capitales expatriados.
Financiamiento a bajas tasas de interés, en plata.
Políticos
Otorga al Estado renovada autoridad moral frente a los
ciudadanos.
Satisface ideológicamente al nacionalismo y al mercado.
Propicia la reconciliación política y crea sentimiento de
unidad nacional.
Sociales
Otorga a la sociedad renovada esperanza en el futuro.
Restituye al ciudadano un derecho elemental: contar con una
moneda que no pierde su valor.
Reafirma el deseo de seguir perteneciendo a un país y una
cultura capaz de tomar decisiones exitosas.
Propicia una convivencia armónica, al contar con una
sociedad progresivamente satisfecha.
Orgullo nacional
Este beneficio no puede cuantificarse, ni medirse en
gráficas, pero es, sin duda, el más importante.
Actualmente,
México se siente derrotado y desmoralizado. El fracaso
monetario nos ha hecho sentir ineptos, ineficientes,
incapaces con respecto a otras culturas. Esta no es la
actitud frente al futuro que producirá el desarrollo. La
derrota moral de una nación, es el paso previo a su
conquista.
La plata brindaría a la Nación Mexicana renovada
motivación, orgullo y confianza en sí misma, beneficios
completamente imponderables para efectos de importancia
histórica. La plata es el aliciente que detonará el
crecimiento y el desarrollo de México, en próximo milenio.
Monedas de plata para México - Onza Libertad - Onza Troy
|