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Artista:
Carmen Aguado
www.carmenaguado.com
Glosario
de términos de grabado
Fuente:
www.usuarios.lycos.es/mdocampo/id29.htm
Acerado.
Sistema para aumentar la
durabilidad y resistencia al deterioro de las planchas grabadas. La
limpieza y la presión del tórculo durante la estampación someten las
planchas a un continuo desgaste que limita el numero de ejemplares
editados. El sistema se usa especialmente en planchas de cobre con la
deposición electrolítica de una capa de metal: hierro, níquel o cromo.
Ácido. Los más usados en el
aguafuerte son: Nítrico (NO3H), Clorhídrico (CLH), que en ocasiones
se usa diluido y mezclado con el clorato potásico (mordiente holandés)
y Cloruro férrico (FeCL). En distintas formulas según el trabajo a
realizar (Mordida) y el metal empleado. En ocasiones se utiliza el
ácido Acético para limpiar las líneas ya descubiertas a través del
barniz antes de sumergir la plancha en el baño ácido.
En general la elección depende del metal usado y el
trabajo a realizar. Hay que tener presente que los ácidos más suaves o
de menor concentración, más lentos y precisos, conllevan menos riesgos
de calvas o reventados. Mientras que las de mayor
concentración son más rápidas y violentas, reservándose para los
trabajos más vigorosos y de poco detalle. No hay que olvidar que en
trabajos con grandes masas de metal expuestas al ácido en concentraciones
altas, la reacción se puede acelerar al generar calor (reacción exotérmica)
que aumenta la capacidad corrosiva de la disolución. Proceso que puede
llevar a la irremisible perdida del trabajo.
La precisión de los grabados antiguos viene dada,
además de por la meticulosidad de los grabadores o antiguos copistas, por
el uso de ácidos suaves que permitían trabajos muy precisos aun a
costa de mordidas que podían durar toda la noche. Véase
mordientes.
Acribillado. También llamado punteado.
Las incisiones en el metal (Puntos) se consiguen mediante el uso de
punzones y martillos. Técnica tradicional de orfebres y niveladores.
Inicialmente era un método directo, más tarde
comenzó a utilizarse en combinación con el barniz blando llamándose
también puntillado. De resultado parecido a la mediatinta se utilizó
especialmente desde fines del sig. XVIII hasta principios del
XIX.
Aguafuerte. Técnica de calcográfica de
Grabado, mediante la acción del agua fuerte (ácido nítrico u otro ácido)
sobre planchas de metal.
Su nombre proviene del empleo de ácido nítrico,
aqua fortis o aguafuerte. El aguafuerte es una técnica química de
grabado para realizar elementos en hueco sobre metal.
La plancha de metal es cubierta primero con una
sustancia resistente al ácido llamada base o barniz (tradicionalmente
compuesto de cera, betún y resina) a través de la cual se hace el dibujo
con un instrumento punzante. La plancha se expone luego a la acción del
ácido (Frecuentemente nítrico) que corroe aquellas áreas de la plancha
que no han sido protegidas por la base. Una vez obtenido un modelo de líneas
hendidas, estas se llenan de tinta y una vez eliminada la tinta sobrante
se aplica un papel húmedo sobre la plancha y a través de la presión del
tórculo (Prensa de grabado) el dibujo se traslada al papel produciendo un
grabado acabado. (Que aparece invertido a modo de espejo) Repitiendo el
proceso con la plancha nuevamente entintada obtenemos una
cantidad limitada de estampas (grabados) numerados.
Los primeros aguafuertes se remontan a principios
del siglo XIV, pero este sistema ya había sido utilizado con anterioridad
con otros fines; La decoración de armaduras. NÁcido en Italia, este
procedimiento se desarrolló en Alemania en el s. XVI, Siendo Durero
uno de sus máximos exponentes.
El primer aguafuerte datado fue
hecho en 1513 por el artista suizo Urs Graf que grabó en planchas de
hierro. A partir de aquí, en la historia del arte, los más grandes
artistas como Durero, Rembrandt, Goya, Salvador Dali, Joan Miró o Picasso
han usado este método al igual que muchos artistas actuales.
Aguatinta. Técnica que permite matizar masas
tonales, a imitación de la aguada. El fino polvo de resina (Colofonia)
espolvoreado sobre la plancha y fundido a través de la acción del calor,
actúa de reserva ante el ácido, que elimina el metal expuesto
produciendo distintos valores tonales variando el tamaño de las partículas
de resina y su exposición al ácido. La superficie obtenida así es
susceptible de ser manipulada con el bruñidor para recuperar blancos u
obtener degradaciones.
El principio que fue
inventado por el francés Jean-Batiste Le Prince alrededor de 1768 no gozó
de un gran reconocimiento hasta el siglo XVIII. En origen era considerada
como una técnica secundaria o complementaria de otras como el agua
fuerte. Que se sepa fue Goya (1746-1828) quien cometió la "osadía
" de realizar un grabado utilizando solamente aguatinta, que con
reservas y posteriores bruñidos demostraba ser una técnica de grandes
recursos y válida en si misma. Se trata de la estampa "Por
que fue sensible" (17,8x12 cm.) De la serie "Los
desastres de la guerra."
Estampa resultante a partir de una
plancha grabada exclusivamente o en su mayor parte con dicha técnica.
Aguja de Aguafuerte. De metal, se usa
para atravesar el barniz produciendo líneas y dejando la superficie
de la plancha deseada al descubierto. La punta es suavemente roma (en
contraposición con las agujas empleadas en la punta seca, que
deben de estar muy afiladas) para no dañar la superficie metálica pues
restaría limpieza a las líneas resultantes.
Además de la tradicional aguja metálica se
utilizan otros tipos como la échoppe o lengua de gato, que
utilizaban los aguafortistas antiguos como Callo para imitar los efectos
del buril o la plumilla. Hace algunos años las agujas de los
antiguos gramófonos eran muy apreciadas por los aguafortistas.
Actualmente no se escatiman recursos y las agujas pueden sustituirse por
cualquier objeto que permita "levantar" el barniz sin dañar la
plancha. Objetos de metal, plástico, madera etc. Pueden ser utilizados
sin problema.
Algrafía. Grabado elaborado con técnicas
litográficas sobre una plancha de aluminio.
Artista, prueba de. Véase edición.
Azúcar (grabado al). Permite una gran
espontaneidad en el tratamiento ya que puede trabajarse a pincel. Es una
variante de la técnica de Aguatinta, en su forma tradicional se emplea
una mezcla de tinta china y azúcar hasta la saturación, se pinta con
ella sobre la plancha a la que previamente se le ha aplicado y fundido
resina espolvoreada finamente. Una vez seca dicha mezcla se procede
al barnizado que cuando se seque a su vez podrá sumergirse en agua
templada, produciéndose el desprendimiento del barniz en las zonas en las
que habíamos aplicado la mezcla de azúcar y tinta china. La plancha así
preparada se trabaja sometiéndola a la acción del ácido en una única
mordida o en varias progresivas. Se pueden utilizar otras fórmulas
con guache, con una amalgama de goma arábiga, azúcar y un poco de aguada
negra, pero pueden ser sustancialmente más tóxicas. Actualmente el
preparado se expende en tiendas de material para bellas artes. El
preparado comercializado suele presentarse de color azul
trasparente, es más fiable que la formula tradicional pero tiene el
inconveniente de su trasparencia lo cual le hace menos visible restándole
uno de sus atractivos más interesantes que le hacen aparecer como una técnica
directa. Además no siempre interesa descubrir totalmente superficie en la
que trabajamos, como ocurre con el preparado comercial con facilidad. Picasso cultivó esta técnica con su maestría habitual
en grabados de claro corte oriental tanto por sus trazos caligráficos
como por su temática.
Azufre, grabado al. Procedimiento usado en
cobre para lograr tintas muy leves que consiste en pintar sobre la plancha
con aceite de oliva y, una vez terminado el dibujo, espolvorear con flor
de azufre; Al cabo de pocos minutos puede lavarse la plancha con
diluyente. Puede hacerse también mezclando el azufre con el aceite y
pintando con esta amalgama.
Barbas. Bordes irregulares que presenta el
papel de tina o papel hecho a mano.
Barniz a la cera. La resistencia de la cera a
la acción del ácido la ha convertido en uno de los componentes
esenciales de los barnices para aguafuerte. El betún de Judea, la resina,
el asfalto, etc. Se combinan con esta, en distintas proporciones para
modificar sus cualidades. Así por ejemplo el betún de Judea sirve
para oscurecer el barniz y hacer el trabajo más visible, oscurecimiento
que tradicionalmente se completaba con el ahumado de la plancha posterior
a la aplicación del barniz. La colofonia (Resina de pino) se añade
para dar resistencia al barniz. Variando la proporción de la misma
obtendremos un barniz más adecuado para el grabado o uno apto como barniz
sellador, también conocido como barniz de retocar o recubrir. Se
emplea para proteger la plancha (sellar el reverso o los cantos) del
ataque del ácido, pero no es apto para el aguafuerte como sucede con el barniz
de secado rápido usado para el mismo fin y que se obtiene con una
mezcla de asfalto y aguarrás. Como alternativa al barniz sellador hay
autores que emplean laca de bombillas.
Barniz blando. Es más blando que el anterior
de ahí su nombre, además es no secante antiguamente se obtenía añadiendo
a la formula tradicional de cera con colofonia y betún de Judea un
poco de grasa animal o hiel de buey.
Su uso estaba restringido a una técnica
que consiste en la imitación del efecto lápiz o crayón. Esto se conseguía
aplicando presión con un lápiz, la parte posterior de un pincel o
multitud de posibles objetos sobre un papel cuya cara con textura- si la
tuviera- ha de estar en contacto con la plancha barnizada, finalizada la
composición se separa el papel arrastrando el barniz que ha quedado
adherido al mismo. Dejamos así al descubierto el metal en donde
hemos realizado los trazos y la plancha lista para el trabajo con el ácido.
Según la textura del papel y el instrumento para dibujar obtenemos
variados e interesantes resultados.
Utilizando este principio,
si fijamos el papel sobre el que desarrollamos nuestra idea y
cambiamos el color del instrumento de dibujo a la par que cambiamos de
plancha, obtenemos una separación de colores con relativa facilidad.
En la actualidad se
utiliza mucho pero casi siempre con otro fin: Transferir texturas de otros
materiales a la plancha de metal. Esto se consigue presionando
directamente o con la ayuda del tórculo, diferentes materiales sobre la
plancha a la que se le ha aplicado el barniz blando.
Batido. Acción de repujado de una
plancha por su parte posterior para nivelar algún hueco o defecto de la
cara anterior. En ocasiones se puede sustituir por el efecto de la presión
del tórculo.
Biselado. Antes de proceder al entintado y
estampación de la plancha se deben de limar los cantos de la misma en
biseles de 45º para facilitar su deslizamiento en el tórculo evitando el
encuentro de la arista metálica de la plancha con el papel lo que podría
cortarlo y dañar la mantilla. Además si el canto aparece bien limado y
pulido en bisel se facilita la limpieza de los cantos antes de la
estampación.
Blanco de España. Carbonato del calcio (CaCO3)
que en forma de polvo y mezclado con agua (hasta conseguir una crema
espesa) se usa como abrasivo para limpiar y desengrasar las
planchas metálicas usadas en calcografía. Se frota la plancha con dicha
pasta y la ayuda de un trapillo en todas direcciones. Después se aclara
con abundante agua para dejarla secar y proceder al barnizado de la
plancha.
Block Out. Técnica serigráfica consistente
en sellar los agujeros de la pantalla alrededor de la imagen a estampar.
Bolsa de resinar. Se emplea en la aguatinta.
Se emplea el nylon, la seda etc. Para confeccionarla (Es casi clásico con
una medía femenina) en forma de saquillo mejor de doble capa en
el que se introduce la resina finamente molida. Aunque a
veces es más sencillo usar un bote o diferentes botes con distintos
tejidos a modo de tapa, obteniendo distintos tamaños de grano. Existen
cedazos o coladores para tal fin en las tiendas especializadas. Cuando
deseamos trabajar la aguatinta en su forma más sutil se
vuelve imprescindible el uso de la caja de resinas.
Bruñidor. El más usado consiste en
herramienta de acero muy resistente y pulido de sección ovalada que
se estrecha hasta terminar en punta roma. Existe en versión recta o
curva. Esta ultima se presenta también acompañada por el otro extremo
por un cortador generalmente de sección triangular lo que lo
convierte en un instrumento imprescindible conocido como "la goma de
borrar del grabador". También podemos encontrar bruñidores de ágata
de diferentes formas montadas sobre mangos de metal y madera que se usan
para el mismo fin: Alisar la superficie después de haber usado el
rascador, recuperar blancos o elaborar degradaciones en las planchas con aguatinta
o a la manera negra. Al bruñir se frota en plano o por la
punta en todas direcciones sobre las partes grabadas que se quieran
atenuar o hacer desaparecer. La operación se puede terminar frotando con
carbón humedecido con agua o con aceite, con diferentes líquidos
pulidores o algodón metálico fino.
Buril. Herramienta de sección cuadrada o
romboidal. Uno de sus extremos termina en forma oblicua y cortante y el
otro encaja en un mango de madera. Es el instrumento principal de la técnica
del buril consistente en conseguir incisiones de una manera
directa, sin el recurso de ácidos. A diferencia de la punta seca las líneas
así obtenidas son limpias y carecen de rebabas de metal. Para variar el
valor de las líneas se utiliza buriles de distintos tamaños, (para
variar la profundidad y grosor con que se desee incidir) así como
ejerciendo mayor o menor presión.
Generalmente se trabaja sobre cobre utilizando una
almohadilla de cuero para apoyar la plancha y poder moverla con el máximo
control tarea realmente difícil en la medida de que
requiere muchas horas de práctica por lo que suelen ser escasos los
grabadores que cultivar dicha técnica.
En la técnica del buril se pueden usar
distintos metales, pero los más usados han sido el acero, el cobre, el
zinc y de preferencia el cobre. Durante el siglo XIX se grabó sobre
acero. El acero da trazos muy limpios y permite hacer tiradas de miles de
ejemplares pero, precisamente por su dureza, (aunque se trabaje
destemplado) es muy resistente a la incisión del buril, lo que prolonga
la operación de grabar de por si agotadora. El cinc es más blando que el
cobre, lo que acorta el número de ejemplares y resta nitidez y firmeza a
los trazos, cualidades que no compensan la relativa mayor facilidad de
trabajo. El cobre batido es el ideal por ser más compacto, suave y
maleable. Si es demasiado duro, desgasta los buriles. Si es demasiado
blando, las tallas quedan poco resistentes y se desgastan rápidamente
durante la estampación. Si es poco compacto, el buril no encuentra la
misma resistencia en todo su recorrido y pueden producirse desviaciones en
los trazos.
Caja de resinar. Caja
de madera o armario que se usa para pulverizar resina o asfalto sobre las
planchas de metal en la elaboración de aguatintas. Permite
realizar la operación de forma controlada al estar libre de corrientes de
aire. El polvo se pone en movimiento por la acción de un fuelle,
diferentes tipos de aspas o un ventilador situado en su parte inferior,
obteniendo diferentes resultados dependiendo del tamaño del grano
utilizado, el tiempo transcurrido antes de introducirlo en la caja de resinar
después de removerlo y el transcurrido en el interior de
dicha caja.
Calva. En aguafuerte si se trazan líneas
demasiado próximas, sobre todo trabajando con nítrico y zinc, se corre
el riesgo de este accidente que consiste en el reventado de las mismas al
saltar el barniz en zonas más o menos amplias. El resultado una vez
estampado el trabajo se traduce en un tono pálido e insulso y que
tiene poca resistencia a la edición. Las calvas también pueden aparecer
utilizando otras técnicas
Calcografía.
(Del griego khalkos, cobre y graphe, grabar) Método noble de reproducción
artística en el que la obra final es resultado de la estampación
(con una prensa) de una matriz o plancha en la que se han realizado
incisiones útiles para contener la tinta que se fijará al papel. Una vez
obtenida dicha matriz puede repetirse la operación un número
limitado de veces. Dicho límite viene dado por los gustos del autor, la técnica
empleada y el metal o materiales usados. La palabra originalmente designó
sólo grabados hechos en cobre, por extensión empezó a ser usado para
los grabados en todos los metales. La palabra calcografía, sin embargo,
no comenzó a usarse hasta 1797 en Francia.
Carborundo o carburundum. (Carburo de
silicio) Es una substancia sumamente dura que se usa como un abrasivo en
forma de polvo o arena. Uno de sus usos consiste en fijar polvo de
carburundo (en el mercado se pueden encontrar diferentes números
atendiendo al tamaño de su grano) a una plancha por medio de resinas sintéticas.
Ideal para zonas amplias en las que deseemos conseguir masas de color sólido
debido a su capacidad de retención de tinta. También se puede
utilizar para conseguir punteados prensando carburundo de grano medio
sobre una plancha barnizada.
Catálogo razonado Texto de consulta en el
que se documentan y describen todos los grabados conocidos realizados por
un artista en particular. En la información se suele incluir el título,
los títulos alternativos, la fecha, la técnica, el tamaño de la tirada,
el formato de la imagen, el papel empleado y otros datos pertinentes. El término
se aplica también a catálogos similares de pintura, escultura, dibujo,
acuarela u otras obras del mismo artista o taller.
Cloruro férrico. (Fecl). Véase ácido.
Collagraf. Técnica que consiste en aplicar
resinas (generalmente poliester) sobre cartón u otros materiales de
manera que soporten la aplicación de tintas y la estampación.
Colofonia. Véase resina.
Diamante
(Punta de). Véase punta seca.
Doble prensado o doble pasada. Pasar la
plancha dos veces bajo la presión del tórculo para conseguir una
estampación más vigorosa.
Échoppe.
Todavía no sé si es la que también se llama punta escoplo;
Barrita de acero, algo más gruesa que las otras puntas, cortada
diagonalmente hacia delante y de arriba abajo, de modo que su sección es
una elipse. Se sostiene como una pluma, y se lleva lateralmente o en
dirección oblicua variando a gusto el grosor de la línea con un
resultado que recuerda al de la plumilla flexible; en la que los
extremos de las rayas pueden afinarse hasta hacerse casi imperceptibles
Véase
aguja de aguafuerte.
Edición. Colección limitada y numerada de
copias iguales de una misma plancha en su estado concluyente. Las estampas
así obtenidas se numeran consecutivamente. Indicando primero el número
del ejemplar y después el número total de la edición. Así 15/75 se
trataría del ejemplar nº15 en una edición de 75 ejemplares. El número
total de ejemplares que no se consideran copias, sino originales, viene
dado en función de los gustos del autor con la limitación de la técnica
empleada. La punta seca por ejemplo es de las más limitadas no
resistiendo ediciones de más de dos o tres decenas dependiendo también
del metal utilizado.
Con el fin de alargar la vida de las planchas -sobre
todo en el caso del cobre- estas se pueden someter a un proceso de acerado.
Las pruebas que se imprimen durante el proceso de
elaboración de una plancha se llaman pruebas de estado. Generalmente
se numeran por orden de realización y van precedidas de p.e. (abreviatura
de prueba de estado). También se pueden llamar según el orden de
elaboración: primer estado, segundo estado, etc. Suelen aparecer con
anotaciones de correcciones así como otros datos útiles para el artista.
Ejemplares que permanecen fuera de la edición limitada y que el artista
suele reservarse para sí.
Una vez obtenido el resultado definitivo, el artista
puede realizar otras pruebas sin fines comerciales, dirigidas a sacarle el
máximo partido a través de la estampación, o con fines orientativos
para el estampador. Conocidas como pruebas de artista o
pruebas de autor se numeran con romanos precedidos de p.a. Por
ejemplo: p.a. III / IX sería la prueba de artista numero 3 de una serie
de 9. La prueba de autor definitiva firmada y fechada por el artista
suele acompañarse de la inscripción "bon a tirer". También
se usa H.C. (Hors commerce o fuera de comercio) para
indicar prueba es de uso no comercial y E.C. prueba realizada para
ser expuesta en museos o galerias. La predilección de algunos
coleccionistas por este de pruebas, ha llevado en ocasiones al absurdo por
parte de algunos artistas de elaborar casi tantas pruebas de artista como
de originales. Superar el 10% es un disparate.
Antiguamente dependiendo de los periodos y los
artistas las estampas numeradas podían acompañar muchos otros
datos en sus márgenes como el nombre de uno varios autores
(inventor, dibujante o grabador) que suelen aparecer en el margen
inferior. Ala izquierda de dicho margen solía aparecer el nombre
del pintor o dibujando a menudo precedido de la expresión latina
invenit, pinxit o deliniavit. (Pueden aparecer en su forma abreviada inv.,
pinxt, del.) En los márgenes aparecen en ocasiones otros datos
como: El impresor, el editor, blasones, citaciones, dedicatorias,
prerrogativas o acotaciones. Las estampas antiguas que carecen de
firma, monogramas u otras inscripciones suelen pertenecer a pruebas de
estado Véase tirada.
Entalla. Efecto de textura en hueco
consecuencia del rayado o mordida del ácido sobre una superficie
resistente (Generalmente metal aunque se pueden utilizar otros materiales
como plásticos). Estas cavidades serán las que retengan la tinta en el
hueco grabado o grabado calcográfico.
Entenalla. Instrumento que se emplea para
sujetar las planchas cuando sea necesario calentarlas, para poder moverlas
cómodamente y evitar el riesgo de quemaduras en las manos.
Estampa. Imagen obtenida utilizando
cualquiera de los procedimientos de impresión nobles Estampación. Proceso
de reproducción de un dibujo o imagen monocromática o en colores a
partir de una matriz de material sólido (metal, madera, plástico, etc.)
Con cualquiera de los métodos nobles de impresión sea calcográfico (en
hueco) o tipográficos (en relieve) planográficos (serigrafía o litografía).
Estado (Prueba de). Véase edición.
Ex libris: (en ingles "bookplate").
Etiqueta o sello de contenido artístico que se ha reproducido con
cualquiera de las técnicas de nobles de grabado y que son indicativas de
la propiedad de la obra ya sean personas o instituciones. Suelen aparecer
en una de las primeras páginas de sus libros como marca de
propiedad.
De origen latino proviene de una indicación
que se insertaba al final de los códices medievales para dejar constancia
de quién era el dueño de la copia.
Para ser considerado como ex libris esta pequeña
obra artística ha de contener las siglas en latín ex libris, o indicación
similar, seguidas del nombre del propietario de los libros en los que se
va a insertar. Acostumbra a constar también la firma del artista y la
fecha de su realización. El contenido artístico del mismo es habitual
que identifique alguna de las cualidades o aficiones de su titular.
También se realizan tiradas que no acaban colocadas
en los libros, sino que se destinan exclusivamente a ser intercambiadas
entre coleccionistas.
Desde el Renacimiento hasta nuestros días muchos
pintores, dibujantes y artistas gráficos han contribuido a engrosar el número
de ex libris haciendo las delicias de los coleccionistas. Se estima que se
han creado más de 500.000 originales y se conocen coleccionistas que
atesoran miles de ellos. Hasta el siglo pasado dominaban en los mismos los
temas heráldicos. Fue durante el primer tercio del siglo XX cuando se
desplegó la mayor creatividad en este campo abarcando todo tipo de temas
y diseños, criterio que se ha mantenido hasta la actualidad.
Hoy en día los ex libris se confeccionan de muy
diversas maneras que van desde las más artesanales técnicas de grabado
hasta su elaboración mediante programas informáticos de diseño gráfico
y se convocan concursos internacionales que los premian y divulgan.
Fotograbado. Procedimiento quimicomecánico
consistente en trasladar un negativo fotográfico a una plancha metálica
para su posterior impresión como sistema tipográfico.
Fotolitografía. Este procedimiento de
impresión se realiza a partir de un negativo fotográfico para obtener el
positivo sobre una placa previamente sensibilizada con albúmina y
que se recubre de tinta antes del revelado.
Fototipia. Procedimiento de impresión basado
en el traslado de un negativo fotográfico a una placa de cristal
recubierta de gelatina bicromatada.
Galvanoplastia. Véase Acerado.
Graneado.
Graneado a la Sal. Procedimiento que se basa en
extender sobre la plancha una ligera capa de barniz de secado lento.
Cuando está todavía húmedo se espolvorea, mediante un tamiz, sal común
muy fina, la cual se incrusta dentro del barniz. Una vez seco éste, se
produce un punteado que depende de la cantidad de sal que había sobre la
plancha. Se procede al grabado.
Gofrado. Desnivel
pronunciado o terraza, generalmente utilizado en impresión para producir
efectos de relieve en el papel con o sin tinta. También operación de
estampar en seco sobre un papel.
Grabado. Cualquiera de los métodos nobles de
reproducción artística. Atendiendo al método de estampación utilizado,
el grabado se puede clasificar en tres grupos:
G.TIPOGRÁFICO
Xilografía
Linografía.
G.CALCOGRÁFICO
Técnicas directas:
Buril
Punta seca
Rulinas o
ruletas
Opus manley. Etc.
Técnicas indirectas o con el recurso de ácidos:
Barniz blando
Gofrados
Aguafuerte
Aguatinta
Jaspeado, etc.
PLANOGRÁFICOS:
Litografía
Serigrafía
Grabado electrolítico
Es el único método
no tóxico de grabado para trabajar el cinc y el cobre usando técnicas de
grabado tradicionales y completamente abierto a la
experimentación. Además de evitar el uso de ácidos no hay ninguna
generación de hidrógeno cuando se graba cinc. Se utiliza un tanque
estrecho y vertical con solución de sulfato de cobre o sulfato de
cinc y un transformador que convierte la corriente alterna a continua de 3
voltios. Se usa un cátodo de cobre como receptor para cobre. Una
bomba, un pequeño motor y un sistema del filtro mejoran la eficacia del
sistema. El filtro que se localiza en el motor creando un circuito
circulación mantiene la solución limpia.
Graneador. Instrumento que permite preparar
la plancha para grabar a la manera negra. Consiste en una hoja de
acero de corte semicircular (en francés berceau, en inglés rócker)
en forma de media luna montada en un mango de madera y provista de
ranuras muy finas por una de sus caras, lo que le confiere en su arista
cortante una terminación en forma de pequeñas agujas afiladas. Haciendo
oscilar el graneador en diferentes direcciones creamos una textura áspera
(rebabas)que retiene la tinta y es fácil de manipular. Véase
también Manera negra y mediatinta.
H.C. (Hors commerce o fuera de comercio)
prueba de uso no comercial. Véase edición.
Incunable. Libro o estampa impresos antes de
1500.
Impresión. Véase
estampación.
Laca
de bombillas. Se usa como alternativa al barniz cuando es
necesario proteger la parte posterior de las planchas ante el ataque de
los ácidos.
Linograbado. Grabado tipográfico obtenido a
partir de una placa de linóleo. Deriva de la xilografía y su
aparición se remonta a principios del siglo XX.
Linóleum o
Linóleo. Plancha que se compone de la mezcla amasada de
blanco de España con aceite de linaza prensada sobre una arpillera.
En origen se utilizó como recubrimiento para los suelos de las viviendas.
Muy fácil de trabajar con gubias por su blandura. Impide trabajos
minuciosos debido a su fragilidad. Actualmente también se obtiene a
partir de una pasta formada por aceite de linaza oxidado, que se mezcla
con resinas y materiales de relleno como corcho o serrín, con el cual se
impregna un tejido alquitranado. Por oxidación y desecación de este
cemento se obtiene una masa compacta de una cierta elasticidad, muy
resistente a los agentes atmosféricos. Sustitutivos del linóleum, son
los vinílicos y los del tipo sintasol.
Litografía.
(Del griego lithos, piedra) Arte de dibujar o grabar en piedra para
multiplicar los ejemplares de un dibujo. Fue ideada en 1796 por el alemán
Senefelder. Utilizada muy frecuentemente durante el siglo XIX por:
Delacroix, Daumier, etc. El origen del cartel está ligado a su desarrollo
que a partir de Toulouse-Lautrec adquirió la categoría de arte. Es
una técnica usada por muchos de los grandes artistas contemporáneos.
En esta técnica de impresión planográfica,
la imagen se crea directamente sobre la superficie de una piedra. (Teóricamente,
porque en le actualidad no se desdeña ningún recurso). Proceso basado en
la incompatibilidad de la grasa y el agua. Se emplea una piedra caliza
especial. La caliza es sensible al agua, especialmente en las zonas
de la superficie que no han sido tratadas. Actualmente se suelen emplear láminas
de zinc o de aluminio, cuya superficie ha sido graneada, sustituyendo a
las tradicionales piedras más difíciles de conseguir. Las piedras litográficas
proceden fundamentalmente de las canteras de Solenhofen (Alemania), y se
presentan en bloques rectangulares de diferentes tamaños, pero con una
altura que oscila generalmente entre los ocho y los diez centímetros.
Estas piedras, que contienen un elevado porcentaje de carbonato de cal,
retienen los cuerpos grasos y absorben el agua. Son, además,
especialmente aptas para el grabado y su grosor permite la realización de
cientos de trabajos sobre una misma piedra, una vez eliminados los trazos
anteriores y adecuadamente preparada.
En primer lugar el artista hace el dibujo sobre la
superficie recién pulimentada de la piedra con un lápiz graso o con
pluma o pincel empapados en una tinta grasa poco densa. A continuación se
aplica a toda la superficie de la piedra una mezcla de ácido nítrico y
goma arábiga; esto aumenta su capacidad de retener la humedad cuando se
remoje la piedra; el agua es repelida por la grasa del dibujo pero es
absorbida por la superficie no dibujada. A continuación se pasa sobre la
piedra un rodillo impregnado de tinta grasa que quedará adherida a las
zonas grasas dibujadas y será repelida por las zonas mojadas. La piedra,
con un papel encima, es colocada en la prensa que, por presión, traslada
la imagen al papel.
La técnica ofrece al artista una serie ilimitada de
posibilidades y recursos, ya que se puede trabajar con múltiples
elementos y, a la vez, facilita la improvisación creadora gracias a la
posibilidad de corregir errores. Lápiz, pluma, pincel, rascador o punta
seca son válidos para grabar piedra.
Desde que en 1806 se fundó
la imprenta Senefelder Gleissner y Cia, la litografía ha tenido una larga
y fecunda vida cubierta en gran medida por el aporte de artistas. Sin
embargo, hay que recordar que esta técnica estuvo unida durante muchos años
al desarrollo de la prensa escrita, y colaboró íntimamente con ella,
aportando en este campo obras también sumamente valiosas.
La evolución que ha experimentado
las artes gráficas también se ha extendido a la Litografía. En la
actualidad se trabajan las placas de zinc o aluminio igual que las piedras
litográficas. Aunque algunas de las incorporaciones técnicas como la
sustitución de las piedras por placas de metal, generalmente zinc o
aluminio (previamente graneado) No son del agrado de todos, personalmente
no tengo nada que objetar salvo una cuestión de terminología: No se
debería llamar litografía a una obra en la que no ha intervenido el
uso de piedra alguna. Algunos autores empiezan a tenerlo en cuenta y por
ejemplo hablan de "algrafia" a la obra realizada sobre aluminio.
Algunos artistas han recurrido en ocasiones a editar
sus litografías con métodos mecánicos, que facilitan la edición pero
menoscaban su prestigio a la par que su calidad de impresión.
Manera negra,
grabado a la. Mediatinta o Mezzotinta Ludwig von Siegen, nÁcido
en Holanda en 1609 puso en práctica en 1642 este procedimiento de grabar,
llamado en España "al humo", en Francia antiguamente "arte
negro" y actualmente más conocido cono "a la manera
negra".
La preparación consiste en granear la plancha que
se ha de grabar. Para ello ha de estar bien pulimentada y bruñida y se
utiliza una herramienta que, por la función que realiza, se llama
graneador; los franceses le dan el nombre "berceau " que
significa cuna, por el movimiento que se le imprime al granear.
El graneador es de acero, más ancho por abajo que
por arriba, muy achaflanado por un lado y ligeramente por el otro y con la
parte inferior en línea curva. En el chaflán mayor tiene estrías o
dientecillos rectos, muy unidos e iguales, que llegan hasta la parte
curva, que es la que trabaja o se apoya sobre la plancha.
Como alternativa La "manera negra", puede
también realizarse exponiendo al ácido la superficie de la plancha,
cubriendo ésta previamente con resina, y trabajándola luego con
rascador, bruñidor y si es necesario, también con viruta fina de acero.
La solución de ácido debe ser suave y debe sumergirse la plancha varias
veces. Cada vez que se saque la plancha del ácido, habrá que limpiarla
con un cepillo y alcohol y cubrirla con resina, de nuevo, antes de repetir
el ataque de ácido. El proceso de corrosión se repite hasta lograr que
la superficie del metal presente el aspecto granuloso de una lija fina. Es
ésta una técnica con la que es factible conseguir una gama muy amplia de
tonos grises, difuminados y blancos.
Se emplea para suprimir el grano y para rebajarlo,
además del rascador y bruñidor respectivamente, una herramienta biselada
por sus dos caras opuestas y de chaflán muy largo en una de ellas, que se
afila de plano para que el corte que une las dos sea muy tajante. Con
ella, aplicada convenientemente para producir los efectos de supresión y
aplanamiento explicados, se logra una gama extensísima de valores, desde
el blanco al negro más puros.
Al contrario de los sistemas habituales de grabado
calcográfico con esta técnica se trabaja de oscuro a claro, pues se
parte de una plancha graneada (Véase graneador), cuya estampación sería
un negro sólido, para - mediante el rascado y el bruñido- obtener
blancos y degradaciones tonales. Algunos grabadores sustituyen en
ocasiones el graneado por la aplicación de varias aguatintas
consecutivas para obtener una superficie con características parecidas
al graneado pero que se rasca y bruñe con un poco más de dificultad
aunque se obtienen interesantes resultados.
Mantillas. Piezas de fieltro que sirven de
amortiguación entre el papel y el cilindro superior. Tradicionalmente se
usaban tres o cuatro finas. En parte por la dificultad de conseguir
mantillas como las que podemos encontrar hoy en tiendas especializadas.
Con una única mantilla de 1cm. de grosor podemos obtener
estampaciones perfectas.
Hay que procurar mantenerlas
limpias y si es necesario se lavan con agua y jabón dejando que se sequen
totalmente antes de su uso. No debemos de olvidar que una mantilla con
exceso de humedad puede producir problemas "misteriosos" durante
la estampación. Resulta sorprendente lo fácil que es estropear una
mantilla cuando trabajamos con presiones altas y usamos planchas mal
biseladas o utilizamos materiales poco apropiados (Pero a veces muy
atractivos) para crear texturas tanto en monotipos, como en el barniz
blando.
Marca de la plancha. Huella que deja la
plancha a modo de plafón en el papel debido a la presión ejercida sobre
el mismo durante la estampación. Suele ser una característica
diferenciadora del grabado calcográfico, no una regla matemática
ya que en ocasiones esa huella no se puede apreciar debido al enmarcado o
a como ha sido concebida la estampa pues puede tener márgenes amplios de
manera que el tamaño del papel pueda ser inferior al tamaño de la
plancha. Existen artistas poco ortodoxos que gustan de imitar o utilizar
esa marca para realizar sobre ella trabajos de lo más dispar, pero que
nada tienen que ver con el grabado.
Metales: El cobre y el cinc (sustituido en
ocasiones por el "micrometal" que se comercializa
con una cara con protección anticorrosiva) son los
de uso más frecuente, además se utilizan el hierro, el acero
dulce, el aluminio, el bronce y el magnesio. En planchas de diferentes
grosores pero no son recomendables por debajo del calibre 22. (podrían
curvarse como consecuencia de la acción de la presión ejercida durante
la estampación). El grosor máximo debe mantenerse con prudencia dentro
de unos márgenes razonables en función de no malgastar material
innecesariamente ó dependiendo del margen que admita el tórculo y si se
utilizan elementos complementarios.
El cobre(cu):
Metal de color rojizo brillante muy dúctil y
maleable, el más tenaz después del hierro al que le sigue en
importancia. Buen conductor del calor y la electricidad. Más duro que el
oro y la plata con los que se alea para aumentar su resistencia. En
grabado es utilizado por su resistencia lo que permite trabajos muy finos
y una edición más larga que otros metales por su eficacia ante le
desgaste producto de la estampación. Reacciona menos que el
zinc ante determinadas tintas de color por lo que este se mantiene más
limpio. Su dureza es ideal pues es resistente ante el desgaste y sin
embargo adecuada para la práctica de técnicas incisas así como para
cortarlo.
Las antiguas planchas batidas de textura densa y
uniforme a la par que fina se han sustituido por planchas laminadas en frío
de estructura diferente que en raras ocasiones se pone de manifiesto
durante la mordida.
Zinc. (Zn):
Metal de color blanco azulado, brillante en su corte
reciente de estructura laminosa y bastante blando. Esta ultima característica
le hace fácil de trabajar en detrimento de su resistencia durante
la estampación.
Moleta. Instrumento para moler los pigmentos
en polvo empleados en la elaboración de la tinta. Suele sur de piedra,
frecuentemente de mármol o de vidrio. Su base es redonda plana o
ligeramente convexa para facilitar dicha operación.
Monotipo o monocopia: Impresión de un
ejemplar único. Fue una técnica pictórica usa para transferir una obra
realizada sobre vidrio a otro soporte (papel o tela). En grabado hace
referencia a la misma operación sobre planchas de metal que con la
calidad de las tintas empleadas y e uso del tórculo admite mas recursos.
Se puede pintar directamente
sobre la plancha y estampar. Además de crear texturas con materiales
diversos sobre una plancha previamente entintada, a la que se la hace
pasar por el tórculo con materiales diversos, para volver a imprimir la
obra en una siguiente pasada. Crear relieves y usar un numero ilimitado de
colores.
Mordida. Acción de ataque corrosivo del ácido
sobre el metal. En grabado se realiza de manera controlada sobre zonas
descubiertas del metal, tanto en forma de líneas como de masas. Véase ácidos.
Mordida oblicua. Se llama así a la mordida
gradual que se obtiene como consecuencia de sumergir oblicuamente y de
manera progresiva la plancha en el baño ácido. Su uso suele
restringirse a las planchas trabajadas a la aguatinta.
Mordida profunda. Si la plancha se realiza
con la intención de realizar una estampación simultanea a dos tintas, es
decir utilizando el sistema calcográfico (entallas) y el tipográfico
(relieves) en una misma pasada por la prensa, se realiza una mordida más
vigorosa de lo habitual.
MORDIENTES:
Ácido
Crómico
Partiendo
de ácido crómico ya preparado:
Agua 620 gramos.
Alcohol 60 gramos.
Ácido crómico 60 gramos. La acción es más lenta
que la del ácido nítrico, pero las tallas quedan muy puras.
Ácido
sulfúrico.
Combinando
el ácido sulfúrico y el bicromato de potasa:
Agua
caliente 800 gramos.
Bicromato de potasa 150 gramos
Ácido sulfúrico 350 gramos
Ácido
Nítrico.
El
mordiente más clásico y característico del cobre es el ácido nítrico,
llamado también aguafuerte y de él toma su nombre el procedimiento.
Se emplean para el mismo fin el percloruro de
hierro, ácido crómico y el ácido clorhídrico adicionado de clorato de
potasa.
El ácido nítrico puro es un líquido transparente,
denso, incoloro, que ataca enérgicamente todos los metales menos el oro y
el platino; desprende vapores al contacto del aire y su olor es muy
picante e irrita las mucosas nasales. Se debe conservar en frascos de
vidrio con tapón esmerilado para que cierren herméticamente. Para
aplicarlo al grabado ha de ser muy puro y se ha de rebajar con agua, vertiéndolo
poco a poco en ella hasta obtener la graduación deseada. No se ha de
vaciar el agua al ácido, porque se produce un brusco descenso de
temperatura que con facilidad hace estallar el recipiente que lo contiene
y salta en menudas gotas que producen llagas muy dolorosas si tocan la
epidermis.
Para conocer la graduación de la solución se pone
una parte de ella en una probeta y se introduce en el líquido el pesa ácidos.
Entre 15 y 18 grados Baumé, el mordido es lento y
suave; a 20 grados B., es más intenso, pero aun moderado; y de 22 a 24
grados B., es rapidísimo.
No se ha de sobrepasar esta graduación porque las
tallas se ensanchan y revientan
A 15 grados da tonos claros; a 20, medios; a 25,
vigorosos.
Los inconvenientes de este mordiente son : la
efervescencia por efecto de la cual se producen burbujas que atacan los
bordes del barniz, que restan pureza a las tallas y el desprendimiento de
vapores nitrosos que además de desagradables son muy nocivos
Mordiente
holandés.
Solución de ácido clorhídrico
y clorato potásico usada
para trabajos
delicados en cobre. La formula clásica dada a conocer por Lumsden y que
probablemente ideó Haden es la siguiente:
20g de clorato potásico.
880g de agua.
100g de ácido clorhídrico
puro.
Como podemos observar el ácido
es diluido en agua. Conseguimos así un baño débil por tanto lento pero
especialmente preciso. Para acelerar su actividad suele calentarse a 28ºC.
Si aumentamos la concentración también aumentamos la cantidad cloro
desprendido durante su preparación, que en su forma de cloro naciente
puede ser muy peligroso si no se toman las medidas de ventilación
adecuadas. La misma fórmula que recomienda más recientemente Peterdi y
Hayter y que en la actualidad se expresa en proporciones en lugar de en
peso:
2 partes de clorato potásico
88 partes de agua.
10 partes de clorhídrico.
Lumsden también utilizó una formula conocida como
"baño de Smillie". Otro ácido débil que se calienta si es
necesario a 26ºC. Edición inglesa (1880) del tratado de Lalanne:
5,7 g de clorato potásico.
141,7g de agua.
28,3g de ácido muriático
(Clorhídrico).
Anthony Gros propone otra fórmula ligeramente
más fuerte:
3 partes de clorato potásico.
77 partes de agua.
20 partes de ácido clorhídrico.
Buckland-Wright recomienda mezcla todavía muy
precisa en su mordida, más concentrada y por tanto más rápida:
4 partes de clorato potásico.
76 partes de agua.
20 partes de ácido clorhídrico.
La elección depende del
trabajo a realizar, hay que tener presente que en general las mordidas de
menor concentración son más lentas y precisas, conllevan menos riesgos
de calvas o reventados. Mientras que las de mayor concentración
son más rápidas y violentas, reservándose para los trabajos más
vigorosos y de poco detalle.
En general el mordiente
holandés es ideal para trabajos delicados de líneas, barniz
blando o aguatinta. Muerde con gran precisión sin socavar el
hueco hacia los lados hasta alcanzar cierta profundidad con lo que las líneas
no se hacen más gruesas. Pero no soporta la mordida profunda debido
a un ligero ensanchamiento que se produce bajo la superficie del metal que
conlleva una peligrosa acumulación de tinta de difícil manipulación.
Durante la mordida no se
desprenden burbujas y se producen cantidades reducidas de sedimentos que
oscurecen las incisiones producidas, haciéndolas difíciles de ver en
trabajos con barnices negros o ahumados. Si removemos con delicadeza por
encima de la plancha con la clásica pluma de ave este oscurecimiento
desaparece. Si la mezcla pierde fuerza podemos añadir clorhídrico en
pequeñas cantidades. La ausencia de burbujas reporta ventajas en el ámbito
de la salud pero la mordida accidental de zonas no deseadas es más difícil
de prever. Después del ataque al cobre el mordiente holandés adquiere un
tono verdoso intenso (a diferencia del nítrico que se vuelve azulado)
tras el cual, tras el uso prolongado se torna oscuro y sucio.
Momento en que debe renovarse. Algunos autores guardan un poco de esta
vieja solución para suavizar a la nueva.
Es poco frecuente el uso del
mordiente holandés con el zinc y el acero. En ese caso se suele
utilizar la misma concentración que se usa en el cobre para el zinc y
ligeramente más concentrada en el acero. El zinc puede atacarse además
con una disolución de una parte de clorhídrico por seis o cuatro partes
de agua. Pero sin la presencia del clorato potásico se desprenden
abundantes burbujas de gas (cloro).
Percloruro
de Hierro
Llámase
también a este producto cloruro férrico y sesquicloruro de hierro. Tiene
aspecto de piedras amarillentas, que generalmente están húmedas.
Se disuelven en agua para obtener una graduación máxima
de 46 grados Baumé. A ésta se le agrega agua para obtener baños a 41,
38, 37 y 35 grados Baumé. Muerden más las soluciones cuanto más
diluidas son y por eso se emplean en el orden indicado, ya que siempre se
empieza por los mordidos más débiles.
Entre las ventajas que presenta sobre el ácido nítrico,
la más sobresaliente es la de profundizar sin ensanchar las tallas.
Este producto es el que se emplea para el
huecograbado fotomecánico
Muñeca.
Almohadilla cubierta de cuero y
forma de seta invertida. Su mango puede ser del mismo material pero
también se pueden hacer o encontrar, comercializadas, con
mangos de madera. Se suelen ser utilizadas tanto para aplicar el barniz
como la tinta sobre la plancha. Para esto mismo hay quién las prefiere de
fieltro. Véase también estampación.
Niel. Antiguamente
los orfebres ornaban sus creaciones - generalmente en oro o plata - con
incisiones directas sobre el metal, más tarde se puso de moda
rellenar dichas incisiones con una amalgama metálica negra a
partir de plomo, cobre, azufre, plata y bórax (nigellunm). Técnica
denominada niel. Algunos autores atribuyen los primeros grabados
estampados en papel precisamente a un nielador italiano Maso Finiguerra
(Florencia 1426-1464).
Nítrico, ácido. Véase ácido.
Pátina. Placa
calentadora. Caja de metal de superficie plana en cuyo interior se
encuentra un quemador o resistencia eléctrica. Con objeto de calentarla y
transmitir el calor a la plancha puesta sobre ella tanto para facilitar el
barnizado como el entintado. Ambos fluyen mejor con el calor.
Presión. Punta seca. Método directo de grabado que se
caracteriza por el uso del instrumento de su mismo nombre; Mango de madera
que termina en una aguja de acero afilada o una punta de diamante. Se
utiliza a modo de lápiz verticalmente rayando la superficie de la plancha
de metal. Esta operación se traduce en leves incisiones en que dejan
rebabas de metal características y que pueden ser eliminadas si se desea
con un raspador. Si la herramienta está inclinada las rebabas se producen
de manera irregular o por un solo lado de la línea, lo que supone
problemas a la hora de su estampación. En su origen fue usada acompañando
al aguafuerte. La fragilidad de sus rebabas permite tiradas cortas -debido
a la presión del tórculo y el desgaste propio de la estampación - que
pueden alargarse mediante el acerado de la plancha.
Rebabas. Véase
punta seca.
Reacuñación Se llama así a una posterior
estampación de una lámina, piedra o plantilla originales. Las reacuñaciones
suelen ser póstumas o sin la autorización del artista.
Registros: Los registros facilitan el trabajo
de impresión, son fáciles de hacer y nos permiten saber, por ejemplo en
calcografía, la posición exacta en la que debemos colocar el papel y la
plancha entintada. Se pueden hacer en una cartulina blanca dibujando las líneas
a lápiz (o con cualquier instrumento de dibujo) que situarán los
elementos citados. Para alargar la duración del registro es interesante
utilizar un plástico transparente que lo cubra sobre el que se situará
primero la plancha y después el papel. Además las manchas accidentales
son fáciles de limpiar con un poco de disolvente, gasoil, esencia de
trementina etc.
Resina o colofonia. Sustancia sólida
insoluble en agua y resistente a los ácidos. Se disuelve con alcohol o
acetona. Las resinas fluyen espontáneamente por las grietas de troncos de
los árboles que la producen o incisiones hechas a tal fin, generalmente
pinos. También se puede obtener artificialmente por la destilación de la
trementina. En grabado se utiliza en polvo de grano muy fino en la técnica
de aguatinta. Es, además, uno de los componentes habituales de los
diferentes barnices.
Rulina o ruleta. Ruedecilla giratoria dentada
que se utiliza para crear texturas de forma directa (manera negra) o sobre
barniz a la cera. Se comercializan en modelos diversos con estructuras de
líneas o puntos.
se usa, además de para trabajar masas de tonos,
para imitar el trazo del lápiz. Apoyada sobre la
plancha deja una huella que al estamparse produce el efecto del trazo de lápiz.
Se emplean diversas ruletas de distintos anchos y
punteados. Puede usarse sobre metal desnudo y también
recubierto de barniz, en cuyo caso se somete a la acción de un
mordiente.
Serigrafía.
Técnica de origen oriental denominada originalmente impresión con
estarcido de seda debido a las pantallas de seda utilizadas. De una
gran importancia en la actualidad debido a la producción de los más
diversos objetos industriales: sobre plástico, tejidos estampados,
vidrio, metal e infinidad de materiales en diferentes tamaños y formas.
Las pantallas para la serigrafía comercial suelen fabricarse por medios
fotomecánicas. Sobre un bastidor rectangular de madera o metálico se
tensa un fino tejido sintético o una malla metálica y se le aplica un
revestimiento foto sensible de fotopolímero. Al exponerlo a través de un
positivo de película se produce un endurecimiento en las zonas que no se
quieren imprimir. Se lava entonces la sustancia que no ha quedado expuesta
y se crean las zonas abiertas en la pantalla. Durante la impresión la
malla se pone en contacto con la superficie a imprimir, y se aplica la
tinta a través de las zonas abiertas de la malla mediante una espátula
de caucho.
Es la técnica del cartel por antonomasia. En la
actualidad hay un gran numero de artistas que prefieren utilizar sistemas
más artesanales no tan perfectos pero de resultado más cálido y en el
que, además, el artista ejerce un control directo sobre el resultado
final.
Los sistemas de reproducción para la serigrafía
van desde los sencillos equipos manuales para estampar a pequeña escala
carteles camisetas y letreros hasta las grandes prensas para aplicaciones
multicolores y de grandes tiradas. El proceso en el que es necesario el
uso de una pantalla por cada color, se caracteriza por su capacidad para
imprimir imágenes con buen nivel de detalle sobre casi cualquier
superficie. Su desarrollo técnico ha evolucionado de tal manera que se
utiliza para producir los dibujos de los circuitos integrados y otros
fines industriales lejanos al mundo del arte.
Suite. Colección de planchas o estampas con
un tema común.
Tarlatana.
Tipo de gasa con apresto utilizada para limpiar la tinta sobrante en
calcografía.
Tintas. La tinta de uso calcográfico es una
tinta al aceite con pigmentos de grano muy fino. Según marcas y colores
su calidad es muy variable. Una buena tinta debe de ser fluida a la
hora de extenderla pero también debe tener la adherencia adecuada a la
hora de limpiar la plancha: Una tinta demasiado fluida penetra con
facilidad en las incisiones pero puede ser eliminada en exceso con
facilidad y si se adhiere demasiado su limpieza se puede convertir en un
trabajo penoso. El problema de la falta de fluidez en la actualidad
se evita utilizando un poco de gel diluyente que hace que la tinta fluya
mejor y facilita la limpieza de la tinta sobrante.
Algunas tintas de color son poco estables y
reaccionan con facilidad ante algunos metales. Así por ejemplo es casi
imposible conseguir un amarillo limpio sobre zinc y bastante difícil
sobre cobre.
Tirada o Tiraje. Se denomina tirada al juego
de estampas idénticas procedentes de la misma lámina, piedra, plantilla
u otra superficie. La secuencia de estampas es impresa por el propio
artista o por el estampador bajo la supervisión de aquél. Cada estampa
de la tirada va numerada; por ejemplo 1/120 indica que es la primera de
una tirada de 120 y 120/120 que es la última. La numeración se hace
directamente sobre el grabado, por lo general a lápiz. Y es el artista el
que firma y enumera los grabados. Solo se realiza una sola Tirada de la
plancha original. Esta es una manera más económica de conseguir arte de
una manera más accesible y de esta manera poner al alcance de todos el
arte. Las pruebas adicionales, como las pruebas de estado, forman parte de
la tirada. Cada uno de los ejemplares se le considera
"original". Véase también edición.
Tórculo. Prensa para estampación calcográfica
compuesta por dos rodillos -accionados manual o mecánicamente - entre los
cuales se desliza una lámina (platina) sobre la que se coloca la
plancha grabada y entintada. La presión puede ser variada según las
necesidades gracias al control ejercido sobre el cilindro superior
mediante el ajuste de sistemas roscados en los dos extremos de
su eje. Existen modelos en el mercado más ligeros o más robustos, de
aspas, de manivela o motor (por seguridad no se lo recomiendo a nadie, a
no ser que tenga alguna minusvalía física), con o sin reductora
y de diferentes tamaños de luz.
Xilografía.
Del griego xylon, madera. I. Xylography; Fr. Xylographie;
A. Holzschneidekunst; I. Silografía. Arte de grabar motivos
en madera con objeto de reproducirlos. (Tipográficamente). Estampa o
impresión tipográfica obtenida con dicha técnica.
Es el método más antiguo
de grabado en relieve que consistía en vaciar ciertas zonas de la
superficie de una tablilla de madera para crear una superficie grabada con
la forma de la representación deseada. Tradicionalmente se utilizaban; la
madera de boj, muy apreciada a pesar de su dureza por la ausencia de
vetas y maderas de frutales, como el cerezo o el peral. Otras como
las de arce o roble, son demasiado duras para ser talladas. Las
xilografías más antiguas se obtuvieron en planchas de madera cortadas en
el sentido del crecimiento del árbol, de forma que la orientación de las
fibras de la madera determinaba la orientación preponderante de las líneas
del dibujo.
Las primeras xilografías europeas
fueron naipes, de comienzos del siglo XIII a continuación el método
xilográfico se empleó e n la elaboración de estampas
religiosas, como la de San Cristóbal, impresa en 1423 considerada hasta
fecha reciente como la más antigua xilografía datada. Se inserta con
frecuencia en manuscritos y más tarde se utiliza para ilustrar las
primeras ediciones de la recién descubierta imprenta. Aparece con
frecuencia acompañando a los incunables. (Ediciones realizadas
desde la invención de la imprenta hasta el siglo XVI).
Maestro de la xilografía fue el
alemán Alberto Durero (1471-1528), imaginó la mayor parte de recursos o
medios del oficio. Entre sus seguidores se destaca el grupo llamado de los
"pequeños maestros", integrado por Albrecht Altdorfer, los
Behams, Penez y otros. La influencia entre los grandes maestros alemanes e
italianos fue recíproca, como lo demuestra un estudio atento de la obra
de Durero y del gran Marcantonio Raimondi (1480-1530).
Gran artista de la madera fue Hans Holbein, quien
diseñaba especialmente para el gran tallista Hans Lützelburger. La serie
de maderas titulada "La Danza de la Muerte", publicada en 1538,
ejecutadas por ambos artistas constituye una de las más geniales
realizaciones de la técnica xilográfica.
En el siglo XX los artistas han
preferido maderas más blandas y más fáciles de conseguir como el pino.
Primero se alisa la superficie y después se endurece tratándola con una
laca, lo que la hace más resistente al prensado y facilita el tallado de
dibujos muy marcados.
El artista puede hacer su composición pintando o
dibujando en la superficie; después, se vacía la madera a ambos lados de
las líneas marcadas, para que el contorno de la imagen sobresalga de la
superficie del taco. En esencia, es una imagen en relieve. Actualmente se
utilizan también maderas contrachapadas o laminadas.
La xilografía se realiza de dos maneras derivadas
de la forma en que se utiliza la madera, o sea, según esté cortada a
fibra - las fibras o vetas de la madera son paralelas a la
superficie de la tabla y la madera está cortada en sentido longitudinal -
o a contrafibra; en que las fibras están cortadas en el
sentido transversal quedando las fibras perpendiculares. Para algunos
autores la invención de este último método, que permite tiradas más
numerosas, es obra de artistas gallegos.
Con ayuda del rodillo se impregna la plancha de
madera con una tinta con base de aceite. Se coloca una hoja de papel - es
ideal que sea de un tipo muy absorbente como el papel de arroz- sobre la
misma, y ya puede entonces el artista grabar la imagen a mano frotando la
superficie con la paleta de una cuchara o con cualquier otro instrumento
bruñidor. También pueden pasarse por el tórculo el taco y el papel,
aunque mejor es una prensa vertical (sobre todo sí es hidráulica); la
imagen quedará trasladada al papel por la presión. El ejemplar impreso
se retira levantando cuidadosamente una esquina del papel y separándolo
del taco. Cuando se trata de grabados a fibra en color, se utilizan tacos
separados, uno para cada color.
Maderas. Para grabar sobre madera
a fibra pueden utilizarse todas las variedades de madera, desde las más
blandas a las más duras. Algunos prefieren las blandas como el álamo, el
chopo, el plátano, el abeto, etc. La casi totalidad de los que graban a
fibra utilizan maderas duras, compactas, de consistencia homogénea y de
preferencia el peral y el cerezo, porque la práctica ha demostrado que éstas
son las más apropiadas por su duración y agradable talle. Se suma a lo
anterior el manzano, el haya, etc.
Para grabar a contrafibra, se recomienda el boj, por
ser esta madera compacta y dura, cualidades que facilitan el trabajo y
permiten obtener un gran número de pruebas por la duración sin
deformaciones del bloque y las tallas. También pueden emplearse el peral,
el acebo, el cerezo, con la condición de que su superficie sea compacta,
sin nudos ni grietas y en lo posible pulida o de fácil pulimentación.
Actualmente, las planchas para xilografías se
obtienen a base de pequeños bloques de boj, adheridos a presión los unos
contra los otros y con las fibras perpendiculares al plano de la plancha.
La gran resistencia del boj a la presión que pueda recibir en el sentido
de sus fibras, permite que las planchas soporten tiradas relativamente
largas sin grandes deformaciones. Por otra parte, la regular orientación
de las fibras, hace que la superficie de la plancha pueda tallarse con
facilidad, sin riesgo de desgarrarla.
Herramientas: Las
principales para el grabado a fibra son el cuchillo, el formón y las
gubias media caña fina, media caña ancha, de filo en ángulo y para el
grabado a contrafibra, el buril.
El buril es una barra de acero templado, de sección
triangular, cuadrada o romboidal de una longitud máxima de doce centímetros;
uno de cuyos se introduce en un mango corto de cabeza semicircular, cuya
parte inferior es plana con el fin de que el buril pueda llevarse lo más
paralelo posible a la superficie sobre la que hagamos incisión. El
extremo libre del buril está cortado oblicuamente, de delante atrás y de
la arista inferior hacia la línea superior, de modo tal que su sección o
"cara" forme un rombo, tanto si la barra es cuadrada como
romboidal, o un triángulo isósceles muy alargado, si es triangular.
El surco o talla producido por el buril está en
relación con la abertura del ángulo inferior de su cara. 0 sea, si es
muy agudo, el surco o talla resulta muy fino y cuanto más abierto es aquél,
más ancho queda el último. Por lo tanto es conveniente poseer varios
buriles de sección diferente.
El buril cuadrado sirve para hacer tallas anchas y
poco profundas y además para las curvas. Un buril rombo produce tallas más
finas y profundas y se emplea con preferencia para las rectas.
Además de estos buriles tipo, se utilizan otros de
diferente sección; los más sobresalientes y usados de ellos son: buril
doble, que abre doble surco con línea finísima de separación; buril
escoplo, buril ametralladora o velo, que es múltiple y produce varios
surcos o tallas muy finos a la vez y sirve para obtener rápidamente
medias tintas y efectos de trazos de lápiz; buril uñeta de sección y de
línea ligeramente curvada, muy práctico para pequeños detalles y trazos
muy curvos; finalmente el chaple, buril de sección convergente y curva
por abajo, que en el grabado a contrafibra presta servicios semejantes a
los de las gubias en el de fibra.
El filo de la media caña proporcionará incisiones
de sección curva, tanto más ancha cuanto mayor sea la penetración de la
herramienta. La acción del ángulo, haciendo que el filo apenas penetre
en la materia, permite obtener líneas muy finas y cuanto más penetre el
vértice del filo, más ancha será la línea que obtengamos.
Se utilizará un formón más o menos ancho, según
la extensión a vaciar. La posición del filo varía según la profundidad
del rebaje.
Zincografía. Técnica en origen litográfica
en la que se sustituyen las tradicionales piedras por planchas de
zinc previamente graneadas.
Glosario
de términos de grabado
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