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Orfebrería prehispánica de Colombia

Orfebrería prehispánica de Colombia

Índice > Diseño - Arqueología

 


La Orfebrería Prehispánica de Colombia

 

 

Titulo: La orfebrería prehispánica de Colombia

Boletín Museo del Oro. Año 1. Mayo - Agosto de 1978

Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-13 

Publicación digital en la página web de la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República. 
Fuente:
www.lablaa.org/blaavirtual/publicacionesbanrep/

bolmuseo/1978/bol2/bof1.htm 

La orfebrería prehispánica de Colombia se desarrolló especialmente en las regiones andinas y zonas aledañas, donde habitaron los grupos aborígenes dedicados a la agricultura. La disponibilidad de recursos minerales en sus territorios, como el cobre y el oro, impulsó el progreso de esta industria entre los nativos. Las avanzadas técnicas que se advierten en sus productos y las figuras y símbolos que éstos representan, indican la existencia entre ellos de una verdadera especialización del trabajo y de una larga y compleja tradición cultural.

 

 

DISTRIBUCIÓN Y CRONOLOGÍA

El trabajo de orfebrería se remonta al primer siglo antes de Cristo. Se presume que esta antigüedad sea todavía mayor, pues en otras áreas suramericanas, como el territorio peruano, con las cuales existieron contactos en tiempos precolombinos, se han registrado fechas hasta de 1500 años antes de la era cristiana. La actividad de los orfebres se interrumpió sólo en el siglo XVI, cuando su trabajo, que cumplía antes una función mágico-religiosa, se limitó a la explotación de los yacimientos auríferos para fortalecer el fisco de la corona española.

 

Son más de dos mil años de desarrollo en la industria del oro, en cuyos productos se advierte una gran diversidad de estilos y de técnicas metalúrgicas.

 

 

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MINERÍA

La zona andina, por su variedad de clima y vegetación y por sus recursos naturales en general, constituyó un ambiente preferido para los asentamientos humanos en tiempos precolombinos. El descubrimiento de ricos filones auríferos en las cordilleras Central y Occidental y de los aluviones arrastrados por los ríos desde estos mismos yacimientos hasta los valles interandinos, impulsó la actividad minera de los aborígenes. La localización de depósitos de cobre nativo enriqueció su tecnología metalúrgica. Buriticá, en Antioquia, Barbacoas, en Nariño, Aipe, en el Huila, Ataco, en el Tolima, son, entre otros, nombres que recuerdan los centros de explotación, desde donde se llevó el oro para ser trabajado en las áreas que hoy se identifican como las principales zonas de orfebrería precolombina que se desarrollaron en el territorio colombiano.

 

 

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METALES Y ALEACIONES

" ...los fuelles son unos canutos tan gruesos como tres dedos o más y tan largos como dos palmos". 1

Los orfebres precolombinos trabajaron principalmente el oro y el cobre en diferentes aleaciones y en menor grado la plata y el platino.

 

Las pepitas de oro de aluvión eran fundidas en pequeños crisoles colocados dentro de hornillas de cerámica refractaria. La temperatura de 1.063°C. necesaria para fundirlas era alcanzada con ayuda de sopletes del mismo material.

 

MARTILLADO Y DORADO POR OXIDACIÓN

"...é tienen sus forjas é yunques 6 martillos que son de piedras fuertes: algunos dicen que son de metal negro a manera de esmeril. Los martillos son tamaños como huevos o más pequeños é los yunques tan grandes como queso mayorquín de otras piedras fortisimas..." 2 .

 

 

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Al calentar un objeto de tumbaga, aleación de oro y cobre, este último se oxida produciendo una película superficial de óxido cuproso que es retirado por medio de una solución ácida (jugo de plantas). Al limpiar el óxido de cobre la superficie queda recubierta de una capa de oro tanto más gruesa cuanto más se repite el procedimiento.

 

 

 

FUNDICIÓN A LA CERA PERDIDA

 

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1. Con cera de abejas los orfebres hacían hilos, trenzas y láminas que luego utilizaban para elaborar los distintos objetos.

2. Terminada la pieza se le añadían, también en cera, un embudo y los conductos necesarios para la circulación del metal fundido.

3. El objeto se recubría luego con sucesivas capas de arcilla semilíquida, la cual penetraba también en los espacios libres de cera.

4. Con arcilla de mayor consistencia se elaboraba después un molde que cubría todo el objeto. Este se dejaba secar algunos días y se ponía al fuego.

5. Al calentarse el molde, la cera se derretía y era retirada, quedando así un espacio interior libre que era ocupado por el metal fundido.

6. Cuando el molde estaba frío, se rompía. La pieza fundida se limpiaba de los residuos de arcilla.

7. Por último se cortaban los conductos y se retocaba el objeto, quedando así éste terminado.

 

 

FUNDICIÓN A LA CERA PERDIDA CON NÚCLEO Y MATRICES

El núcleo, de arcilla y carbón, es modelado en la forma del objeto. Se cubre con una capa de cera y se colocan soportes para mantenerlo fijo cuando ésta se derrita.

 

Después de romper el molde y extraer el núcleo la pieza se limpia y se pule.

Al conjunto se le hace un molde de arcilla unido al núcleo por los soportes. Al calentarse, la cera se derrite dejando libre el lugar para recibir el oro líquido.

Los motivos en alto relieve de las matrices de piedra se utilizaban para imprimir sobre arcilla blanda el diseño representado. Seca la arcilla se recubría el interior del molde así obtenido con cera de abejas, sobre la cual se estampaba nuevamente la matriz de piedra.

 

 

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El resultado era un modelo en cera, impreso por ambas caras, el cual, hecho en serie, servía para fundir, mediante el procedimiento de cera perdida, la cantidad de objetos requerida.

 

 

OTROS USOS DEL ORO Y COMERCIO

Las rutas de intercambio comercial rompieron el aislamiento entre los grupos precolombinos, determinado por las condiciones físicas del territorio y por el diverso origen de los conjuntos étnicos.

 

El oro en bruto y manufacturado ocupó un lugar primordial entre los productos de intercambio. Las regiones mineras prehispánicas, entre las cuales se destaca Buriticá, en el macizo antioqueño, se convirtieron en centros de irradiación de rutas comerciales, que cubrieron gran parte del occidente colombiano, extendiéndose a Centroamérica, Venezuela y Ecuador.

Otros importantes productos de trueque fueron la sal, tejidos, esmeraldas, coca y algodón.

 

 

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USOS CEREMONIALES DEL ORO

"...se halló que en algunos aposentos apartados de las casas, adonde moraban, tenían los huesos, y ceniças de sus antepasados, que los conservaban en algunas urnas, ó vasos grandes de tierra cocida, pintados; i otros no osaban quemarlos, sino desecados al fuego, i cubiertos con mantas de algodón, los tenían con gran reverencia, i en las mantas ponían algunas cadenillas de oro, i planchuelas delgadas". (Gonzalo Fernández de Oviedo, 1535).

 

 

 

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"Cuando se mueren los principales señores destos valles, Ilóranlos muchos días arreo, y tresquílanse sus mujeres, y mátanse las más queridas, y hacen una sepultura tan grande como un pequeño cerro, la puerta della hacia el nascimiento del Sol. Dentro de aquella sepultura hacen una bóveda mayor de lo que era menester, muy enlosada, y allí meten al difunto lleno de mantas y con el oro y armas que tenía; sin lo cual, después que con su vino, hecho de maíz o de otras raíces, han embeodado a las más hermosas de sus mujeres y algunos muchachos sirvientes, los metían vivos a aquella bóveda..." ( Pedro Cieza de León, 1541 )

 

La coca y el yopo, fueron entre otros estimulantes y alucinógenos, elementos esenciales en las prácticas mágico-religiosas de los pueblos precolombinos. Bajo el control de los shamanes, las alucina ciones provocadas por algunas de estas plantas, eran interpretadas y formaban parte de su mitología. Las exploraciones arqueológicas han comprobado la alta antigüedad del uso de la coca. Varios de sus implementos, como el -poporo- o recipiente en que se guardaba la sustancia alcalina utilizada en la masticación y el palillo con que se llevaba a la boca, fueron hechos en oro.

 

 

PRINCIPALES ZONAS DE ORFEBRERÍA

 

TAIRONA

 

Antes de la llegada de los conquistadores sus habitantes habían alcanzado un gran desarrollo cultural, reflejado en su organización socio-política. Los numerosos vestigios de obras en piedra, tales como caminos, puentes, escaleras y plantas de habitación, nos indican sus amplios conocimientos de ingeniería y arquitectura.

 

El variado clima de las vertientes de la Sierra Nevada de Santa Marta propició el desarrollo de la agricultura, especialmente del maíz. Para tal fin construyeron terrazas de cultivo y canales de irrigación.

 

 

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TAIRONA. Colgante antropomorfo. Tumabaga dorada.

 

 

Su orfebrería consistía en objetos de adorno personal, fundidos en tumbaga, aleación de oro y cobre, posteriormente dorados; tanto en ésta como en la elaboración de cerámica y pequeños objetos de piedra, hueso y concha, confluyen el dominio técnico y el alto sentido artístico.

 

Sus creencias mágicas formaron un complejo sistema religioso que aún subsiste entre los grupos indígenas que habitan las partes altas de la Sierra.

Entre sus costumbres funerarias fue común la utilización de grandes urnas de cerámica para entierros secundarios.

 

 

SINU

Corresponde a la región geográfica comprendida entre las hoyas de los ríos Sinú, San Jorge y Nechí, que en la época prehispánica estaba dividida en tres áreas, denominadas Fincenú, Pancenú y Cenufaná, comercialmente ligadas a las regiones de Antioquia, Sierra Nevada de Santa Marta y Panamá. Sus habitantes construyeron canales y eras de cultivo, que aún se pueden observar en extensas áreas de la región.

 

Fueron famosos por su trabajo de orfebrería. Sus templos, adornados con ídolos de oro y las tumbas provistas de un rico ajuar funerario, fácilmente identificables por estar bajo montículos artificiales, fueron objeto de saqueo desde los primeros tiempos de la conquista.

 

Entre las formas más frecuentes de la orfebrería de esta zona figuran las orejeras en forma de abanico, en filigrana fundida o falsa filigrana y los remates de bastón con representaciones de aves, saurios y felinos. Estas piezas fueron elaboradas en oro de buena calidad o en tumbaga dorada.

 

 

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SINU. Nariguera. Filigrana fundida.

 

 

En su cerámica sobresalen las copas de diversas formas y tamaños y las vasijas globulares decoradas con representaciones humanas modeladas de espaldas al recipiente.

 

 

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QUIMBAYA. Colgante antropomorfo. Fundación a la cera perdida.

 

 

 

QUIMBAYA

Está situada en el valle medio del río Cauca y toma su nombre de una tribu que habitó al sur de los actuales Departamentos del Quindío y Risaralda. Integrada por diferentes grupos indígenas de las tierras cálidas y estribaciones de las montañas adyacentes, fue famoso en la Conquista por sus joyas de oro.

 

La orfebrería de esta región muestra un avanzado desarrollo en las técnicas de manufactura. Los objetos son de gran realismo y sencillos en su decoración.

 

La cerámica, de magnífica elaboración, está decorada con motivos lineales incisos, triángulos o rombos excisos y pintura negativa.

 

En las tumbas, que generalmente son de pozo con cámara lateral, se han encontrado, además de cerámicas, oro y objetos líticos, gran cantidad de volantes para huso y vestigios de telas de algodón, que evidencian una desarrollada industria textil.

 

 

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TOLIMA. Pectoral antropo-zoomorfo. Fundición a la cera perdida.

 


TOLIMA

Está ubicada en los cálidos valles regados por los ríos Saldaña y Coello y toma su nombre del actual Departamento del Tolima.

 

Sus habitantes, agricultores y sedentarios, comerciaron con los grupos vecinos y en especial con los muiscas.

 

La abundancia de oro de aluvión, contribuyó al desarrollo de su orfebrería. Elaboraron sus piezas, por fundición a la cera perdida, en oro de buena ley. Son comunes las estilizaciones de aves y murciélagos, como también la esquematización plana y angular de la figura humana.

 

Abundan en su alfarería, las urnas y sillas funerarias y las vasijas fitomorfas. En su decoración sobresalen los motivos geométricos, en pintura positiva de varios colores.

 

 

MUISCA

Los muiscas habitaron el altiplano cundino-boyacense, en viviendas dispersas o en concentraciones a manera de poblados. En terrazas artificiales desarrollaron su agricultura, especialmente la del maíz, base de su alimentación. Hilaban el algodón en husos provistos de volantes de piedra y lo tejían en telares de madera. Estos textiles, junto con la sal y las esmeraldas, eran motivo de un activo comercio dentro y fuera de su territorio.

Los objetos de orfebrería fueron elaborados tanto en buen oro como en tumbaga y en cobre, generalmente sin pulir. A pesar de la abundancia de tumbaga, no se conocen piezas doradas. Los principales motivos decorativos son los calados y los relieves en hilos fundidos. Propio de esta zona es el uso de matrices de piedra para la producción en serie de piezas iguales, como las cuentas de collar.

 

Son representativos de su cerámica los ofrendatarios antropomorfos, las copas decoradas con pintura positiva y aplicaciones de serpientes, las "múcuras" y las vasijas con dos o más asas.

 

 

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MUISCA. Pectoral antropomorfo. Fundición a la cera perdida.

 

 


CALIMA

Sus pobladores fueron agricultores que construyeron sus viviendas sobre terrazas artificiales, en la vertiente pacífica de la Cordillera Occidental, región bañada por los ríos Calima y Dagua.

 

Llama la atención en su orfebrería el gran tamaño de los objetos, en oro de buena ley. Entre los motivos decorativos se destacan los grandes mascarones con narigueras y orejeras colgantes, las cenefas de relieves geométricos y las estilizaciones de animales. Pequeñas y complicadas figuras sirven como remate de los alfileres, que son obras maestras de la fundición a la cera perdida.

 

La cerámica presenta formas muy características, tales como cuencos decorados en su interior con pintura negativa, alcarrazas antropomorfas y zoomorfas, decoradas con motivos incisos y representaciones antropomorfas adosadas a recipientes cilíndricos, denominados comúnmente "canasteros".

 

 

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CALIMA. Máscara funeraria. Martillado.

 


NARIÑO

Se localiza en el altiplano sur de Colombia, prolongándose hasta la región andina norte del Ecuador.

 

 

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NARIÑO. Colgantes de orejera. Martillado.

 


Construyeron tumbas de gran profundidad, de donde proceden la mayoría de los hallazgos, consistentes en objetos de oro, plata, cerámica, madera, piedra, hueso, concha y textiles.

 

Las piezas de oro más comunes son pectorales, placas para aplicar sobre textiles, narigueras y orejeras con motivos decorativos geométricos o estilizaciones de animales. Las piezas fueron fundidas o martilladas, algunas doradas y todas de buen pulimento.

 

Figuras humanas sentadas en banquitos, copas, platos, ocarinas y vasijas con aplicaciones zoomorfas, abundan en su cerámica. Es frecuente en ella la decoración pintada positiva o negativa.

 

En todas estas manifestaciones culturales se nota una clara influencia de las civilizaciones interandinas de Ecuador y Perú.

 

 

ZONAS DE MENOR PRODUCCIÓN DE ORFEBRERÍA:

TUMACO

 

Se extiende a lo largo de la costa pacífica del Departamento de Nariño hasta la región de la Tolita, en la provincia de Esmeraldas, e Ecuador.

 

Lo más notable en su cerámica es el realismo de las figura humanas y animales, muy semejantes a las que aparecen en la cerámica mesoamericana. Están adornadas con los símbolos de su jerarquía, y con profusión de joyas que en la vida real pudieron se de oro o de plata. También fabricaron ollas, cuencos, alcarrazas vasijas trípodes y ralladores. Sobresalen por sus diversos motivo decorativos los sellos y rodillos.

 

Aunque en la Tolita se han encontrado en abundancia piezas de oro y plata, en el área colombiana los hallazgos de este tipo han sido escasos.

 

 

CAUCA

Toma su nombre del actual Departamento del Cauca y está centrada en las cuencas altas de los ríos Cauca y Patía.

 

Su orfebrería consiste principalmente en colgantes y pectorales en forma de ave con rasgos humanos. Para su elaboración utilizaron una aleación de oro y cobre fundida a la cera perdida y posteriormente dorada. También se encuentran placas lisas martilladas y orejeras o narigueras de alambre en espiral.

 

Su cerámica, no asociada a la orfebrería, se caracteriza por las vasijas globulares de boca pequeña con representaciones de caras humanas en el cuello y las copas de base alta y amplia. Sus motivos decorativos son geométricos y de color rojo sobre fondo crema.

 

 

TIERRADENTRO

Está ubicada al oriente del Departamento del Cauca, en la región montañosa regada por los ríos Páez y Ullucos.

 

Se caracteriza por sus tumbas de planta ovalada, con nichos laterales y columnas centrales. Las paredes están decoradas con motivos geométricos pintados en rojo y negro sobre blanco. Son tumbas colectivas, en donde se encuentran concentraciones de urnas funerarias de cuerpo ancho y boca amplia, con motivos geométricos incisos rellenos de pasta blanca y figuras aplicadas de animales, especialmente serpientes. Existen, asimismo, vasijas trípodes, alcarrazas, copas con pedestal, cuencos y platos.

 

Los conocimientos que hasta ahora se tienen de la arqueología de Tierradentro, no indican que fuera una zona de producción de orfebrería.

 

 

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CAUCA. Pectoral antropo-zoomorfo. Fundición a la cera perdida.

 

 

 

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TIERRRADENTRO. Máscara con rasgos felinos. Martillado.

 


Los pocos objetos de oro encontrados son comunes a otras regiones del país y consisten principalmente en placas circulares, pectorales, narigueras de alambre y orejeras de falsa filigrana.

 

 

SAN AGUSTIN

 

En el área oriental del macizo colombiano, se desarrolló la cultura agustiniana, con sus monumentales estatuas de piedra, talladas con instrumentos del mismo material y cuyos motivos más conocidos son la doble figura y la mezcla de rasgos antropomorfos y zoomorfos. La abundancia de estatuas y tumbas hace pensar en la importancia de la zona como centro ceremonial. Además, los numerosos vestigios de habitaciones y la profundidad de los depósitos culturales indican una densa población.

 

Hasta ahora los hallazgos de objetos de oro son escasos, pero la orfebrería debió ser una actividad importante, a juzgar por las representaciones de joyas que aparecen en las estatuas. Las piezas conocidas son de metal de buena calidad y prevalece la técnica del martillado.

 

Es notoria la ausencia de la representación animal o humana en la cerámica. Esta consiste en grandes urnas funerarias, con diseños geométricos incisos rellenos con pasta blanca, vasijas semiglobula res, alcarrazas, platos, cuencos y vasijas trípodes de soportes macizos. De esta zona proceden los objetos de orfebrería más antiguos que se conocen hasta ahora en Colombia.

 

 

1 Historia General y Natural de las Indias, islas de Tierra Firme del Mar Océano, Gonlo Fernández de Oviedo y Valdés.

 

2 Historia General y Natural de las Indias, islas de Tierra Firme del Mar Océano, Gonlo Fernández de Oviedo y Valdés.

 

Orfebrería prehispánica de Colombia

 

 

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