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Refinación de oro - Calentamiento de amalgama

Refinación de oro - Calentamiento de amalgama

Índice > Recuperación

 

 

Refinación de oro - Calentamiento de amalgama

 

 

Autores: Félix Hruschka, Carlos Salinas

Fuente: www.servigema.com

 

 

El gas de mercurio, que sale al quemar la amalgama al aire libre, es altamente dañino para la salud y para el medio ambiente. 

La retorta es un aparato sencillo, que permite quemar la amalgama en forma segura. A continuación se describe el procedimiento correcto y comprobado de la quema de amalgama en una retorta.

Debido a modelos diferentes de retortas, algunos pasos pueden requerir pequeñas modificaciones según el caso. 


Descripción

Que cosas se necesita ?

Una retorta 
Un soplete para calentar la retorta 
Una pequeña funda de plástico transparente para captar el azogue recuperado 
Una liga de plástico para colocar la funda a la retorta 
Un pequeño recipiente de plástico para meter la funda 
Agua para llenar el refrigerador y el recipiente 
Como elegir el tamaño de la Retorta ?

Las retortas se producen de diferentes tamaños. Para una buena recuperación es sumamente importante el tamaño adecuado de la retorta.

En una retorta demasiado grande, al quemar una bola de amalgama muy pequeña, se queda gas de mercurio, que puede escaparse al abrir la retorta

Se recomienda las siguientes medidas:

5 cm diámetro: para hasta 250 gramos de amalgama 
8 cm diámetro: para hasta 750 gramos de amalgama 
10 cm diámetro: para hasta 2 kilogramos de amalgama 
En caso de duda sobre el modelo correcto, siempre es aconsejable comprar la retorta más pequeña. Es mejor quemar dos veces, que perder azogue!

Como probar la calidad de una Retorta:

El tubo para enfriar el gas de mercurio debe ser de Acero Inoxidable, lo que asegura, que el azogue recuperado no se ensucia. Esto se puede comprobar con un Imán. Un Imán no se pega al tubo de acero inoxidable. 
La retorta debe cerrarse herméticamente. Esto se puede comprobar soplando con la boca por la salida del tubo. Si no escapa aire por la tapa, la retorta esta bien. 


Procedimiento recomendado 

 

 


Una vez que ya haya amalgamado (azogado) el oro, Usted debe proceder a lavarlo con la ayuda de los aditamentos que comúnmente usa en el lavado; como son panela, limón, azúcar, otros. Además se debe lavar bien la amalgama para liberarla de partículas de arena fina, restos de hierro y otras suciedades. 

 

 

 

 

Luego de haber lavado la amalgama, se debe exprimirla fuertemente y luego proceder a hacer bolitas de amalgama. Las bolitas se hacen dependiendo de la cantidad total de amalgama; especialmente cuando se va a quemar mas de trescientos gramos.

Observación:
Si Usted quiere calcular la recuperación de azogue, se sugiere pesar la amalgama que va a quemar. 

 

 

 


Sacar el crisol de la retorta, retirando para esto la cuña de la parte inferior. 

 

 

 

 


Limpie el interior del crisol de restos de oxido y pequeñas partículas; con la ayuda de papel higiénico. 

 

 

 

 


Colocar dentro del crisol la bolita de amalgama. 
Si son mas de 300 gramos, las bolitas de amalgama deben colocarse de tal forma que entre ellas queden espacios, los cuales al calentar la retorta permiten un escape efectivo de los gases de mercurio o azogue.

 


 


Luego colocar el crisol en el soporte de la retorta, cerrar herméticamente, colocar en la base del crisol la cuña.
La misma que inicialmente se debe ir apretando poco a poco.

 



 


Si el crisol y la cuña están bien colocados, entonces aprete mas fuertemente la cuña; golpeando para esto la misma con la ayuda de un martillo o piedra hasta que esta quede bien firme. 

 

 

 


Para chequear que la retorta ha quedado herméticamente cerrada, se debe por el otro extremo de la tubería soplar aire con la boca.
Si este no escapa por la tapa de la retorta, significa que esta bien cerrada, en caso contrario volver a chequear si el crisol y la cuña han sido bien colocados.

Si no esta bien cerrada la retorta repita la operación de cerrado del crisol. 


 

 


Una vez que ha quedado bien cerrada la retorta (crisol), proceda a colocar una pequeña funda plástica transparente en el otro extremo del tubo. Luego con la ayuda de una liga plástica cerrar lo mas herméticamente posible la funda contra el tubo.
(No se olvide de desalojar el aire del interior de la funda).

 

 

 


Luego que el crisol y la funda plástica están bien colocadas, ponga la retorta en un lugar firme, y fuera de la casa. 


La funda plástica debe colocarse dentro de un repitiente de plástico con agua fría.



 


Seguidamente proceda a llenar el recipiente cuadrado o refrigerador de la retorta con agua fría hasta el tope. 

 

 

 


Una vez que todo esta en regla, prenda el soplete y comience con fuego lento desde los costados a calentar el crisol, evitando siempre que el fuego del soplete caliente el refrigerador lleno de agua.
En pocos minutos usted comenzara a observar que el mercurio que se evapora al calentar el crisol, se ha condensado y comienza a acumularse gota a gota en la funda de plástico. Luego poco a poco incremente el fuego, pero sin que este sea demasiado fuerte. 

El tiempo de calentamiento puede variar siendo siempre este mayor a los 10 minutos.



 


Cuando ya no cae mercurio en la funda plástica, significa que el oro esta casi listo, o sea quemado y sin azogue. 


Sin embargo se recomienda golpear el tubo levemente con un pedazo de hierro para que el ultimo poco de mercurio que se ha evaporado caiga en la funda.



Antes de finalizar el proceso se recomienda calentar la tapa de la retorta y la tubería sobre la tapa, todo esto con la finalidad de eliminar las ultimas trazas de azogue (mercurio) que quedan dentro de la retorta. 

 



Cuando usted haya observado que ya no cae mas azogue en la funda plástica, proceda a apagar el soplete y dejar enfriar lentamente la retorta, se puede también rociar gotas de agua sobre el crisol para enfriarlo lentamente. 

 


 


Cuando se haya enfriado el crisol, descargue cuidadosamente el agua del refrigerador cuadrado. 

 

 

 


Proceda antes de abrir la retorta a golpear la tubería para que caiga el ultimo restante de azogue en la funda. 

 


 


Retire cuidadosamente la funda de plástico con azogue. 

 


 


Luego destape el Crisol, retirando la cuña con algunos golpecitos. 

 


 


Retire el Crisol del soporte de la retorta. 

 


 


Felicitaciones!

Usted ha quemado su oro, sin provocar daño a su salud y la de su familia, cuidando así su medio ambiente.


Observación:
Con la finalidad de comprobar el porcentaje de recuperación de azogue y de esta forma determinar si la retorta no ha tenido escapes, Usted puede proceder a pesar el oro y el azogue recuperado, y comparar así el peso de oro y azogue con el peso inicial de la amalgama.

 

 

Problemas:


El mejor equipo para la recuperación de mercurio es la "Retorta". Con este equipo se logra una recuperación de mas de 99% del mercurio.

Sin embargo existen condiciones en que el uso de la retorta presenta problemas y las posibilidades de difusión de este equipo se ven limitados por las costumbres y creencias de los mineros.

Las principales razones son las siguientes: 

a.- Deterioro de la calidad del oro por la presencia de coloraciones oscuras o negras: éste fenómeno se debe principalmente a la presencia de partículas finas de sulfuros que no han sido bien eliminados durante la amalgamación y por la presencia de mercurio forman el sulfuro de mercurio de color negro. Al momento de quemar la amalgama al aire libre, estos sulfuros oxidan formando SO2; sin embargo en un ambiente cerrado sin excedente de oxígeno (como es el caso en el interior de la retorta), el azufre reacciona con plata, formando sulfuro de plata de color pardo en la superficie de la bola de oro. Los compradores de oro frecuentemente utilizan este fenómeno para cotizar menos del precio del oro.

b.- El tiempo de quema se prolonga según la cantidad de amalgama: las retortas tienen capacidad limitada según su tamaño y muchas veces el minero tiene que realizar la quema por partes. Por la impaciencia que caracteriza al minero, prefiere llevar la amalgama a la casa o quemarlo al aire libre.

c.- La desconfianza del minero cuando tiene que encerrar la amalgama dentro del crisol: Mineros artesanales, que alquilan plantas de molienda, y que no disponen de herramientas propias, tienen un temor de "encerrar" su oro en un aparato del dueño del molino. Creen que su oro se pierde en algún lugar del equipo para beneficio del propietario.


Soluciones:


Si el oro presenta coloraciones oscuras:

a.- Lavar bien la amalgama antes de quemarla.

b.- Limpiar la las coloraciones oscuras en la superficie de la bola de oro con ácido nítrico.

c.- Preparar en el interior del crisol un lecho de ceniza de huesos (que se utiliza para la preparación de copelas) o de copelas molidas, y colocar la bola de amalgama encima de este lecho. (sugerencia de J. Hollaway)

Si el oro se pega a la retorta:

a.- Bajar la temperatura durante la quema, evitando que el oro se funde en la superficie.

b.- Envolver la amalgama en papel higiénico antes de colocarla en el crisol (esto tiene la desventaja de luego tener que limpiar la superficie del oro de la ceniza).

c.- Colocar la amalgama en el crisol sobre un lecho de arena (o mejor ceniza de hueso - ver arriba).

 

Refinación de oro - Calentamiento de amalgama

 

 

Articulo de la Biblioteca - YBARRA-