|
Índice
> Fabricación
Recubrimientos metálicos
Recubrimientos metálicos
Tip enviado por: Mario Gandara
Barcelona, España
Recubrimientos metálicos
Pulverización de Metales
Los talleres de mentalización schoop, de zurich, construyen aparatos que proporcionan un chorro de metal fundido pulverizado por medio de un soplete de aire comprimido. El metal fundido se adquiere formando una capa que no se desprende y que se puede martillar de 3/1000 a 6/1000 mm. Como metal de
protección se puede aplicar el zinc, el aluminio y el plomo. Los aparatos, llamados pistolas, se construyen para
calefacción por corriente eléctrica, gas de alumbrado o acetileno.
Alimentando la pistola con polvos de esmalte, cuarzo, vidrio, etc., se obtienen capas resistentes de esmalte.
Antimonio: Recubrimientos de este metal
a) Se disuelven 15 partes de tartaro ametico y 15 partes de tartaro preparado en 500 partes de agua caliente, y se agregan de 45 a 60 partes de
ácido clorhídrico y de 45 a 60 partes de antimonio en polvo; introduciendo latón
en este liquido hirviendo queda cubierto con una capa de antimonio de preciosas irisaciones. De este modo pueden darse al
latón tonos dorado, rojo de cobre, violeta o gris azulado. Esta capa de antimonio posee colores y brillo permanentes y es inalterable al aire.
b) Carbonato sodico 200 partes, sulfuro de antimonio 50 partes, agua 100 partes. Se calienta esta mezcla en una
cápsula de porcelana durante una hora, siempre en ebullición; se filtra después
de solución, que al enfriarse deja un precipitado, el cual vuelve a hervirse con el liquido durante media hora, quedando ya el baño dispuesta para su uso.
Aluminio: Recubrimientos de este metal
Para chapear con aluminio puro el hierro y otros metales, se limpian bien los objetos con una
solución de bórax y se ponen en un horno de esmaltar, dispuesto para recoger vapores
metálicos. Se eleva la temperatura a 1000-1500ºC, y se introducen los vapores de aluminio producidos calentando este metal en baño de arena. Al ponerse los vapores de aluminio en contacto con las superficies
metálicas se deposita el metal sobre las mismas. Los vapores no empleados o sobrantes se llevan a una vasija llena de agua.
Dorado Falso
El metal empleado para el dorado falso es ordinariamente latón o una mezcla de latón
y cobre. las aleaciones mas usuales son:
a) Cobre 6 partes, latón 1 partes.
b) Cobre 4 partes, latón de bristol 1 parte.
c) Cobre 13 partes, latón viejo de bristol 3 partes, estaño 14 partes.
Mezclas empleadas en el dorado por vía húmeda
Similor rojo. Alumbre de potasa 30 partes, nitrato potasico 30 partes, sulfato de zinc 8 partes, sal
común 8 partes, ocre rojo 28 partes, sulfato de hierro 1 parte. Se agrega un poco de achiote, cochinilla, rubia, u otro colorante. Mezclando con agua o vinagre aguado.
Similor amarillo. Ocre rojo 17 partes, alumbre de potasa 50 partes, sulfato de zinc 10 partes, sal
común 3 partes, nitrato potasico 20 partes.
Baño mate para joyas. Sulfato de hierro, sulfato de zinc, alumbre potasico y nitrato potasico, partes iguales. Se funden todas las sales en su agua de
cristalización.
Baño mate duro para relojes. Agua 5 partes, nitrato potasico 37 partes, alumbre de potasa 42 partes, sal
común 12 partes, vidrio en polvo y sulfato clásico 4 partes. Se mezclan todos los ingredientes muy bien triturados.
Baño mate suave para superficies lisas y figuradas. Agua 15 partes, nitrato potasico 46 partes, alumbre de potasa 46 partes, sal
común 3 partes.
Cera para dorar. Aceite 25 partes, cera amarilla 25 partes, acetato de cobre 15 partes, ocre rojo 37 partes. Se funde la mezcla y se agita bien hasta que se
enfrié.
Dorada legitimo
Solución para el dorado brillante
La solución siguiente deposita una capa brillante de oro sobre plata, latón, cobre, etc. cloruro de oro 20 partes, cianuro potasico 60 partes, bitartrato potasico 5 partes, creta preparada 100 partes, agua destilada 100 partes. Se disuelve el cloruro de oro en parte del agua y las sales de potasio en el resto; se mezclan las dos soluciones y se agrega la creta. Los objetos que se han de dorar se limpian perfectamente para quitarles la grasa, el oxido, etc., y la mezcla se aplica con un trapo de lana, frotando bien el objeto con el mismo.
Formulas alemanas
a) En 1000 partes de agua destilada se disuelven uno tras otro los siguientes cuerpos: pirofosfato sodico cristalizado 80 partes,
solución de ácido cianhídrico al 12 por 100, 8 partes, cloruro de oro cristalizado 2 partes. Se caliente este baño hasta el punto de
ebullición. Y se sumerge en el mismo el objeto, previamente limpio.
b) En agua destilada se disuelven 1 parte de cloruro de oro y 4 partes de cianuro potasico. Se sumergen los objetos en esta
solución en caliente, y se tienen en la misma varias horas, suspendidos de un alambre de cobre y de una tirilla de zinc, quedando al final recubiertos con una capa de oro de hermoso color.
Dorado del acero
Se mezcla 1 parte de ácido nítrico con 3 partes de ácido clorhídrico, y en la mezcla resultante se disuelve pan de oro; se evapora la
solución hasta sequedad, y el residuo se disuelve en la menor cantidad posible de agua. Se agrega un volumen de
éter sulfúrico igual a 3 veces el de agua. Se agita el liquido obtenido en un frasco tapado hasta que la capa de
éter tenga color amarillo y el agua haya perdido todo el color que tenia.
Para emplear esta solución, se sumerge en ella el objeto, previamente bruñido, que queda dorado enseguida. Puede obtenerse una
imitación de damasquinado aplicando barniz de cera en ciertas partes antes de proceder al dorado.
Dorado del aluminio
Se disuelven 6 partes de oro en agua regia. Y se disuelve la solución con agua destilada; por otra parte se mezclan 30 partes de cal con 150 partes de agua destilada; al cabo de dos horas se agrega la
solución de oro a la cal, se agita bien y se deja asentar durante 5 o 6 horas, se decanta y se lava el precipitado, que es aurato
clásico. Se echa este aurato en 1000 partes de agua destilada, con 20 partes de hiposulfito sodico: se pone todo al fuego durante 8 o 10 minutos, sin que llegue a hervir, se retira del fuego y se filtra. El liquido filtrado sirve para dorar en
frío, es sumergido en el mismo los objetos de aluminio y previamente limpios con potasa
cáustica y ácido nítrico.
Dorado del bronce
Los objetos pequeños de bronce pueden dorarse por inmersión en la solución siguiente, que deben emplearse casi hirviendo. Potasa
cáustica 180 partes, carbonato potasico 20 partes, cianuro potasico 9 partes, agua 1000 partes.
Un poco mas de 1.5 partes de cloruro de oro se disuelven en el agua, se agregan las
demás sustancias y se hierve la mezcla resultante. Se refuerza la solución de vez en cuando
agregándole cloruro de oro, y después de haberle empleado 4 o 5 veces se agregan las otras sales en la
proporción indicada. Este baño esta muy indicado para dorar económicamente objetos pequeños de
joyería barata y bisutería, y para dar un baño previo de oro a objetos grandes que haya que dorar bien.
Dorado de latón y del cobre
a) Se reducen 2 gr de oro fino a cloruro del mismo metal y se disuelve este en 1 litro de agua destilada agregando
después ½ kg de bicarbonato potasico y haciendo hervir la mezcla durante 2 horas. Los objetos que se trata de dorar se tienen en este baño caliente unos segundos, o hasta un minuto
según la energía del baño.
b) Se sumergen primero los objetos en una solución de protonitrato de mercurio ( preparado disolviendo mercurio en
ácido nítrico y diluyendo la solución con agua), y después en el liquido o solución
de dorar. El cobre puede dorarse de este modo también, que resiste durante bastante tiempo la
acción de ácidos fuertes. El mecanismo de la operación consiste en que la capa de mercurio se disuelve en la
solución aurífera, quedando depositada en su lugar una capa de oro.
Dorado mate
después de bruñido el objeto se pasa por un soplete de arena, como los empleados por los grabadores de vidrio, luego se limpia bien para quitarle la arena y se dora y acepilla con cepillo de pelo de
latón.
Donde se disponga de soplete de arena a presión, se deslustra el objeto con el cepillo de pelo de acero, que teniendo alguna practica produce excelentes resultados;
después se trata como se ha dicho. Este método solo se aplica, en general, a los objetos de plata:
tratándose de objetos de otro metal cualquiera (cobre, latón, etc.). Es mejor plantearlos previamente, pues son demasiado duros para tratarlos directamente con el cepillo de acero, no
pudiéndose obtener un efecto satisfactorio. Claro esta que, para el torno, los cepillos empleados son circulares.
Dorado moteado
Cuando se quiere dar un dorado moteado, se pone un poco de aceite en las partes del metal donde no ha de haber oro, que se deposita en los sitios en que no hay aceite; una vez terminado el dorado, se quita el aceite.
Polvos para dorar metales
a) En una solución de percloruro de oro se echan pequeños trozos de lienzo que se secan
después sobre la solución de modo que se recojan las gotas que resulten. Una vez secos se queman, y recogiendo cuidadosamente las cenizas, se mezclan con un poco de agua, sirviendo para dorar con piedra
pómez y con un corcho. Para dorar los entrantes y cavidades o agujeros se emplea un trozo de madera blanca, como la de tilo o
ébano.
b) Se disuelve oro puro o pan de oro en agua regia y se precipita con un trozo de cobre o con una
solución de sulfato de hierro. Si el precipitado se ha producido con el cobre, se debe digerirse con vinagre destilado y lavarse
después echando agua sobre el mismo repetidas veces y secándolo, quedando así
en forma de polvos muy finos que dan lugar a un dorado mejor y de mas fácil pulimento que el obtenido con pan de oro triturado con miel.
Dorado rojo
Se obtiene empleando una mezcla de partes iguales de cardenillo y tartaro en polvo; una vez cubierto el objeto dorado con esta mezcla, se quema en fuego morado de
carbón. Se enfría en agua, se sumerge en una solución de tartaro, y se rasca con la grata, resultando un hermoso tono rojo, que no ataca en nada al dorado.
Dorado del zinc
Para dorar objetos de zinc se disuelven 20 partes de cloruro de oro en 20 partes de agua destilada, y 80 partes de cianuro potasico en 80 partes de agua; se mezclan las dos soluciones, se agita unas cuantas veces, se filtra y se le agregan 4 partes de tartaro y 100 partes de creta fina. La pasta resultante se aplica con una brocha.
Los objetos de cobre y latón se cubren antes con zinc. Lo cual se hace calentando en una
solución concentrada de sal amoniaco hasta el punto de ebullición, con un poco de polvos de zinc, y en ella se sumergen los objetos bien limpios hasta obtener una capa uniforme de zinc.
también se pueden hervir los objetos en una solución concentrada de sosa cáustica
en polvos de zinc.
Dorado químico
Este dorado por vía húmeda, en frío, lo cual hace Stahl con tres baños: Uno de oro, otro neutralizador y otro reductor. El primero se prepara en 200 partes de
ácido clorhídrico puro, 100 partes de ácido nítrico y oro; se evapora la solución
hasta cristalización, y se diluye con agua de modo que contenga el 1.5 por 100 de oro. El baño neutralizador consiste en una
lejía de sosa de 6º, hecha con hidróxido de sosa puro y con agua destilada. El baño reductor contiene una mezcla de partes iguales de alcohol de 90 por 100 y agua destilada en la cual se haya disuelto hidrogeno puro.
Para dorar un objeto se introduce en el primer baño, después en el segundo, donde se mueve con rapidez y por ultimo se agrega el baño reductor, agitando
enérgicamente el liquido. Los residuos del dorado se funden con tres partes de potasa y con igual cantidad de
bórax en polvo y nitro para recuperar el oro sobrante. además de la solución metálica, hay que emplear un antirreductor, que consiste en una mezcla de 50 gr de esencia de trementina purificada y resinizada y 10 gr de azufre de canutillo pulverizado. Hirviendo esta mezcla resulta un
bálsamo siruposo, al que se agrega, antes de emplearlo, esencia de espliego, nitrato de bismuto
básico bien triturado, y la solución para dorar que se producen con el bálsamo
anterior y una solución de alúmina en ácido clorhídrico.
Dorado por inmersión
Se emplea casi exclusivamente con pequeños objetos de joyería, construidos con cobre, tumbaga,
latón y demás aleaciones de cobre. Por la acción de estos metales sobre el liquido se deposita sobre los objetos una
delgadísima capa de oro. La reacción termina en cuanto toda la superficie esta recubierta.
Como baño se emplea la siguiente disolución: agua 1litro, fosfato sodico 6 gr, sosa
cáustica 1 gr, sulfito sodico neutro 3 gr, cianuro potasico exento de sodio 10gr, cloruro de oro 0.6 gr.
Se opera con el baño hirviendo. Los objetos se ensartan o se colocan en una bandeja de arcilla y se sumergen
rápidamente en el baño. Se tienen ahí un momento, agitando activamente, se llevan enseguida a una pila con agua
fría, se meten luego en agua hirviendo y se secan. Una larga permanencia en el baño carece de objeto y es perjudicial por que padece el aspecto del dorado, que pierde su brillo.
Dorado a fuego
preparación de la amalgama. Para preparar la amalgama de oro para dorar, se presa una cierta cantidad de oro fino y se calienta en un crisol al rojo oscuro. Se agrega la cantidad conveniente de mercurio en la
proporción de 8 partes del mismo por 1 parte de oro, y se agita la mezcla con una varilla de hierro un poco curvada, manteniendo el calor hasta que todo el oro se haya disuelto en el mercurio. Se echa la amalgama en una cubeta casi llene de agua y se amasa con los dedos, bajo el agua, para hacer salir la mayor cantidad posible de mercurio: para facilitar la salida de este, la cubeta
estará algo inclinada, para que pueda correr bien el mercurio, quedando la amalgama en un estado pastoso tal que sobre la misma quedan perfectamente marcados los dedos. Se comprime
después la amalgama en un saco de gamuza, con lo cual sale otro poco de mercurio; la amalgama que
así queda en la gamuza contiene el 33 por 100 mercurio y en 57 por 100 de oro. El mercurio que pasa por la piel contiene una buena
proporción de oro, empleándose en preparar nuevas cantidades de amalgama. Es de la mayor importancia que el mercurio sea puro.
solución mercurial
Para aplicar la amalgama se emplea una solución de nitrato de mercurio, que se prepara disolviendo en un frasco de vidrio 100 partes de mercurio en 110 partes de
ácido nítrico de 1.33 de peso especifico, calentando un poco de solución para favorecer la
acción química. Los vapores rojos que se desprenden deben hacerse escapar por la chimenea, por ser muy perjudiciales si se respiran. Cuando todo el mercurio se ha disuelto se diluye la
solución con 25 veces su peso de agua destilada y se encierran en frascos para ser usada.
Aplicación de la amalgama
La amalgama pastosa se extiende con una espátula sobre una piedra plana y dura, y mojando en el nitrato de mercurio una brocha pequeña de rascar, se pasa sobre la amalgama y se unta con ella el objeto que se trata de dorar, bien limpio de antemano, repitiendo la
operación hasta que toda su superficie quede bien untada. después se lava bien el objeto con agua y se seca,
procediéndose a continuación a evaporar el mercurio: para ello sea empleado siempre un fuego de
carbón, sobre una plancha de fundición, utilizando un cucurucho de plancha de hierro como
único medio de protección contra los efectos peligrosos de los vapores mercuriales. Una vez lavado y seco el objeto cubierto con la amalgama, se expone sobre el
carbón ardiendo, girándolo para que se quede calentado por igual, y se saca después
con unas pinzas o tenazas largas. Se toma entonces el objeto con la mano izquierda, protegida con un guante de cuero, y se pone sobre el fuego
dándole vueltas en todas direcciones, y mientras se volatiliza el mercurio, debe aquel repasarse con una brocha de palo largo, para igualar la capa de amalgama y llevar esta a las partes que puedan necesitarla. Cuando todo el mercurio sea volatilizado, el dorado presenta color amarillo verdoso oscuro. Si algunos puntos quedan con el metal del objeto al descubierto, se tocan con amalgama y se pone otra vez el objeto al fuego, procurando expeler el mercurio poco a poco. Se rasca entonces bien el objeto con el cepillo; cuando presenta color verdoso
pálido, se calienta nuevamente para que salga el mercurio que haya quedado, con lo cual toma aquel el color amarillo anaranjado del oro fino. Si se quiere bruñir el dorado, se hace del modo ordinario.
Ensayo del dorado
El dorado legitimo es tomado por el mercurio, mientras que el imitado lo es nada o muy poco. Claro esta que si hay alguna capa de barniz debe quitarse antes de hacer la prueba o ensayo. El nitrato mercurioso no produce efecto alguno sobre el oro, mientras que sobre los dorados falsos da una mancha blanca que se oscurece
rápidamente. Una solución de cloruro neutro de cobre no tiene acción sobre el oro verdadero, pero produce una mancha negra sobre las aleaciones que contienen cobre. Los flecos y adornos de oro conservan el brillo en alcohol si el dorado es legitimo, pero si no lo es se oscurece y oxidan. Por otra parte, el dorado legitimo tiene estructura mas compacta y mejor color que todas las imitaciones.
Encobrado
Encobrado de hierro
El deposito de cobre que se obtiene por simple inmersión es muy tenue y el hierro no queda en realidad resguardado del todo de los agentes
atmosféricos. Sumergiendo el hierro en un baño compuesto de 100gr de sulfato de cobre, 100gr de
ácido sulfúrico y de 4 a 8 litros de agua, resulta recubierto con una capa de cobre puro, de cierta adherencia; si se tiene el hierro varios minutos en este baño, el deposito resulta mas espeso y oscuro, y no resiste el frotamiento.
Los objetos pequeños, como alfileres, agujas y horquillas o broches, se encobran
dándoles vueltas durante unos momentos en arena, afrecho o aserrín impregnados con la
solución anterior, diluida en tres o cuatro volúmenes de agua.
Estañado
preparación del estaño para estañar latón, hierro y cobre
Se funde el estaño en un crisol calentado de antemano, y en el momento en que el metal empieza a asentarse que es cuando es mas
frágil, se tritura con rapidez, y una vez frío se tamiza para separar las partículas
mas gruesas.
Métodos
Seguramente el sustitutivo mejor y mas barato de la plata, para el chapeado de vajilla, cubiertos, etc., es el estaño puro. Claro esta que no puede comparase con la plata en cuanto a dureza ni resistencia, pero en cambio es mucho mas barato, se aplica con gran facilidad y se conserva limpio y brillante con muy poco trabajo.
Hay varios métodos para estañar objetos pequeños, alambres, etc., de hierro, cobre,
latón, zinc y sus aleaciones, a saber: por contacto con estaño fundido, por amalgama, por simple
inmersión y por electrolisis.
Estañado por contacto. Consiste este procedimiento en depositar sobre un metal (especialmente hierro) una capa de estaño fundida. Para estañar por dentro un recipiente cualquiera se limpia bien y se trata con
ácido sulfúrico diluido, y después se frota con arena fina. Se calienta a continuación
al fuego asta el punto de fusión del estaño, se espolvorea con resina, y se llena asta la mitad con estaño granulado puro y fundido, cubierto con resina para que no se oxide. Se da vueltas al recipiente en todas direcciones para que el estaño pase por todos sus puntos; se quita entonces el estaño
sobrante (que es la mayor parte) y con una muñequilla es estopa se frota la superficie para igualar la capa depositada. Si es preciso se repite la
operación. Las vasijas que se estañan de este modo son ordinariamente de cobre y
latón, pero procediendo con cuidado puede también estañarse el hierro de esta manera, teniendo siempre en cuenta que la vasija debe estar la bastante caliente para que el estaño contenido en le misma se mantenga fundido.
Estañado por amalgama. Actualmente se usa muy poco este procedimiento, que consiste en aplicar a la superficie
metálica, bien limpia y seca, una película de amalgama pastosa de estaño, y exponer
después el objeto al calor, para que se volatilice el mercurio, dejando el estaño adherido al metal.
Estañado por inmersión u oxidación
a) Par estañar un objeto (mejor si es de hierro, latón o cobre) por este procedimiento se prepara un baño disolviendo 300 partes de alumbre
amoniaco (sulfato alumínico y sulfato amoniaco) y 10 partes de cloruro estanoso fundido en 20000 partes de agua caliente. En cuanto hierve la
solución, se sumergen en la misma los objetos previamente decapados y lavados en agua, quedando inmediatamente cubiertos con una capa de estaño de color blanco mate, que puede abrillantarse
después. Para reponer el estaño que va depositando sobre los objetos se agregan a la
solución, de vez en cuando, pequeñas cantidades de cloruro de estaño.
también puede entañarse de este modo el zinc, pero lo mismo que con el hierro, el deposito no es suficiente para evitar la
oxidación del metal de debajo.
Al estañar zinc por este procedimiento puede sustituirse el alumbre amoniaco por otro alumbre, o emplearse solamente el sulfato aluminico; la experiencia ha demostrado que no puede hacerse lo mismo con hierro,
fundición o acero.
Los objetos grandes estañados de esta manera se abrillantan con un cepillo o grata.
b) Mejor deposito se obtiene empleando el baño siguiente y poniendo los objetos en contacto con una tira de zinc, que
también se sumerge en el liquido: bitartrato potasico 14 partes, agua 24 partes, protocloruro de estaño una parte. Antes de usar este baño debe hervirse unos cuantos minutos.
Estañado por electrolisis
Estaño por ebullición
Se comienza por limpiar bien los objetos por desoxidación o frotándolos con agua y cremor tartaro. Se colocan luego en una caldera de cobre, bien estañada, de unos 30 litros de capacidad, se echa agua limpia en abundancia y se añaden 500 gr de cremor tartaro cristalizado y 3 kg de polvo de estaño. Se hace hervir todo ello durante dos horas. Para que el polvo de estaño no se queme en el fondo de la caldera,
téngase cuidado de revolver de vez en cuando un largo tenedor de hierro. Al cabo de este tiempo, deben presentar los objetos un color blanco limpio, pero mate. Se sacan y se voltean en tambores durante 15 minutos con agua de cremor tartaro (0.5 kg de cremor en 30 litros de agua) y se secan con
aserrín caliente (tambor de desecación) o en una centrifugadora recorrida por aire caliente.
Estañado del cobre
a) se empieza por limpiar el cobre con una solución saturada de zinc en ácido clorhídrico,
rebajándola con igual cantidad de agua, después de disuelto el zinc. Se calienta la vasija de cobre y se echa en la misma un poco de estaño y se agita y mueve la vasija hasta que quede estañada completamente; o
también puede extenderse el estaño fundido con una muñequilla de algodón.
b) el mejor modo de estañar utensilios viejos de cobre consiste en limpiarlos bien con arena y
ácido oxálico, y aplicar el estaño con un soldador grande cobre, empleando cloruro de zinc y sal amoniaco para que corra.
también puede estañarse calentando la vasija y haciendo correr estaño fundido por su superficie espolvoreada previamente con resina.
Estañado del hierro colado
a) Se limpian los objetos con ácido sulfúrico diluido (1 parte de ácido por 20 de agua), y se frotan con arena si es preciso.
después se hierven en una solución concentrada de estannato de sosa, con una cierta cantidad de estaño granulado.
b) Para estañar objetos pequeños, se limpian y se hierven con trozos de estaño en una
solución de cremor tartaro.
c) En frío. Se funden juntamente partes iguales de mercurio y estaño. En sitio aparte se mezclan partes iguales de
ácido clorhídrico y agua. Se aplica la amalgama con un paño limpio mojado en la mezcla
ácida.
Estañado del latón
Los objetos pequeños de latón, como horquillas, botones, etc., pueden cubrirse con una capa fina de estaño, siguiendo alguno de los procedimientos siguientes:
a) Se prepara una solución saturada de cremor tartaro en agua hirviendo: se colocan los objetos entre hojas de estaño, y se sumergen en la
solución, hirviendo esta hasta que resulte un deposito suficiente. El latón debe estar recientemente limpio por
inmersión en ácido diluido y lavados sucesivos, inmediatamente anteriores al estañado.
después de cubiertos de estaño los objetos, se lavan en agua y se abrillantan agitándolos
con salvado.
b) Se hierve peroxido de estaño con una solución concentrada de potasa cáustica
en agua, hasta que el liquido quede saturado con estaño, y se sumergen los objetos en esta
solución.
c) método Roseleur. Se prepara una solución de 6 partes de cloruro de estaño cristalizado, 60 partes de pirofosfato sodico y 3000 partes de agua destilada. Se colocan los objetos en cubetas de zinc agujeradas, y se sumergen en la
solución, que se hierve; de vez en cuando se agita para que cambien los puntos de contacto.
después de cada operación se limpian bien las cubiertas de zinc, para asegurar un buen contacto con la siguiente.
Hojas de plomo estañadas
Para estañar laminas u hojas de plomo, se prepara una mesa con tapa de hierro perfectamente lisa y rebordes verticales para evitar que el metal fundido se derrame. Se echa en esta mesa el plomo derretido, que se cubre con grasa para evitar que se oxide. En cuanto se solidifica el plomo, se vierte sobre el mismo estaño fundido, a temperatura suficiente para que vuelva a fundir la superficie del plomo y combinarse bien con este ultimo. Cuando la placa esta bastante
fría se le da la vuelta y se trata la cara de abajo del mismo modo. así estañada la lamina por ambas caras, se pasa por la maquina de cilindrar,
pudiéndose reducir a hojas muy finas sin que padezca nada el estañado. Estas hojas sirven muy bien para forrar cajas de bizcochos, chocolate, te, dulces, etc.
Si solo se trata de estañar superficialmente las placas de plomo, se calientan estas a cierta temperatura y se espolvorea con resina, frotando sobre la misma estaño fundido, mediante una muñequilla de estopa.
Es conveniente dar al plomo una capa gruesa de estaño, ya que esta pierde mucho espesor en el cilindrado.
Estaño de puntas y tachuelas
a) Un procedimiento muy recomendado para estañar puntas de hierro consiste en triturar cloruro de zinc con una gran cantidad de aceite, y calentarlo en una vasija oscilante. En cuanto se alcanza la temperatura conveniente, se echan en el liquido las puntas y la cantidad necesaria de estaño
metálico; al cabo de unos segundos se sacan con un colador y se echan en agua.
b) también se puede proceder del modo siguiente: se prepara primero una solución, al calor y en cacerola esmaltada, de 2.5 gr de protocloruro de estaño (fundido), 75 gr de alumbre
amoniaco y 5 litros de agua. El cloruro de estaño se obtiene fácilmente disolviendo estaño granulado en
ácido clorhídrico, con ayuda del color, procurando que haya exceso de metal; una vez que dejan de desprenderse burbujas de hidrogeno, queda terminada la
solución. Haciendo evaporar esta solución hasta que se forme una película en su superficie, y
dejándola enfriar después, resultan cristales filamentosos, que pueden separase del liquido restante volcando la cubeta en que este se encuentra sobre otra de la misma clase. Cuando ha pasado todo el liquido, se evapora de nuevo,
obteniéndose otra tanda de cristales. Antes de pesar los cristales se sacan en baño de arena.
Una vez calentada hasta ebullición la solución de estaño y alumbre, se sumergen en la misma las puntas de hierro,
después de limpias y lavadas con agua, quedando en seguida cubiertas con una película
mate que puede hacerse brillante por frotamiento con salvado en un tonel giratorio o dentro de un saco de cuero agitado por dos personas que lo sujetan por sus extremo. Para mantener la
concentración del baño, se agregan de vez en cuando pequeñas cantidades de cloruro de estaño fundido.
Estaño de zinc
a) Es muy fácil estañar el zinc, por adherirse muy bien ambos metales. Primero se limpian bien los objetos y se tratan con
ácido sulfúrico o clorhídrico, y después se introducen en estaño fundido, cubierto con una capa de grasa.
b) Las chapas de zinc se estañan, como las de hierro, por el sistema ingles, que consiste en sumergir la chapa, previamente limpia y calentada, en un baño de estaño cubierto con sebo, y
después en sebo solo muy caliente, para que se enfrié lentamente por igual.
c) Las chapas grandes de zinc se estañan colocándolas sobre una placa de hierro que se calienta por debajo; se espolvorea aquella con colofonia o se cubre con sebo derretido, y
después se frota con una muñequilla de estopa y estaño fundido.
d) Las placas pesadas de zinc se estañan como las de plomo, con la diferencia de que no se funden en la misma mesa en que se estañan, sino que se colocan sobre esta
después de fundidas y cilindradas una o dos veces. Las planchas de zinc estañadas son excelentes para hacer cubiertas de tejados, canales,
tuberías de agua, etc.
e) Los objetos de zinc pueden estañarse de un modo practico y sencillo como sigue: se prepara una mezcla de 2 partes de cloruro de estaño 2 partes de tartaro purificado, 4 partes de agua a 75ºC y bastante arena fina para formar una pulpa, que se aplica con una esponja o brocha. La capa de estaño es al principio gris mate, pero
frotándola con arcilla y arena toma el brillo de estaño metálico.
f) Agua destilada 4 litros, pirofosfato sodico 100 gr, protocloruro de estaño fluido 15 gr. Sumergiendo el zinc en este baño, resulta recubierto con una capa fina de estaño; si se le quiere dar mayor espesor, hay que acudir a la corriente de una pila.
Pintura de estaño
Se debe a Stolba, y se practica del siguiente modo. Se comienza por preparar una
solución de: agua 1 litro, cloruro de estaño 50gr, cremor tartaro 10 gr en la que se empapa una esponja que luego se impregna de polvo de estaño. Con esta esponja
(también puede emplearse un paño) se frotan los objetos, que se habrán limpiado a fondo previamente, con los cuales se forma en seguida una capa de estaño. Como es natural, se repite el humedecimiento de la esponja cuantas veces sea preciso. Por este procedimiento pueden estañarse objetos de grandes dimensiones.
Modo de dar apariencia cristalina al hierro estañado
La placa de hierro que se trata de estañar se sumerge en un baño compuesto de 200 partes de estaño puro, 3 partes de cobre y 1 parte de
arsénico. así estañado el hierro se somete a las siete operaciones siguientes:
1. inmersión en lejía de potasa cáustica y lavado con agua.
2. inmersión en agua regia, diluida, y lavado con agua.
3. inmersión en lejía de potasa cáustica y lavado con agua.
4. inmersión rápida en ácido nítrico y lavado con agua.
5. inmersión en lejía de potasa cáustica y lavado con agua.
6. inmersión en agua regia y lavado con agua.
7. inmersión en lejía de potasa cáustica y lavado con agua.
A cada lavado hay que quitar por completo la capa de oxido, y el ultimo lavado debe hacerse en agua caliente. El barniz recomendado para el final es copal en alcohol.
Ensayo del estañado
Se conoce en seguida que un objeto esta estañado aplicándole ácido clorhídrico
que, aunque este diluido, hace desaparecer el estaño. La solución de 60 partes de sal marina en 110 partes de agua, produce un tinte gris en los objetos estañados sumergidos en ella durante cinco o diez minutos. El sulfuro de sodio disuelve el estaño.
Galvanizado o zincado
a) Para galvanizar hierro colado, se empieza por limpiarlo muy bien en un baño compuesto de 1 parte de
ácido clorhídrico y 2 partes de agua, durante unas cuantas horas; después se lava en agua caliente y se frota con un cepillo y arena. Se sumergen
después los objetos en una solución de sal amoniaco en agua caliente en la proporción
de 1 kg. de la primera por 8 litros de la segunda. Se secan con rapidez y se echan en el baño de zinc, pero teniendo gran cuidado con que no arrastren humedad alguna, ya que
sobrevendrían proyecciones de zinc fundido.
Sobre la superficie del baño de zinc debe espolvorearse un poco de sal amoniaco. Hay que tener cierta practica para calcular el tiempo que debe durar la
inmersión y la temperatura de zinc.
Para dar al galvanizado aspecto brillante, se limpia muy bien con una solución de cloruro de zinc, o bien se lava con
ácido nítrico, diluido con igual volumen de agua, y se enjuaga en corriente de agua clara.
b) Para galvanizar objetos pequeños de hierro, como cadenas, anillas, hornillas, y alfileres, con el fin de preservarlos de la
oxidación, se echan primero en una vasija que contenga ácido sulfúrico diluido, se secan bien y se echan en el baño de zinc fundido. El
método ordinario consiste en poner los objetos en una red o cesto de alambre y sumergir este en el metal derretido,
dándole vueltas para que todos los objetos se pongan en contacto con el zinc por todos puntos. Al cabo de dos o tres minutos se sacan del baño de zinc, se espolvorean con
carbón y se ponen al rojo en un horno de llama. De este modo se funde el zinc sobrante, que se recoge en el fondo del horno o estufa. Se sacan los objetos con una especie de rastrillo y se mueven sobre la estufa hasta que se endurezca la capa de zinc, y se frotan para hacer desaparecer los polvos de
carbón.
El galvanizado de objetos pequeños es mas duradero en encobrado estos ligeramente antes de proceder al galvanizado. El modo mas sencillo de conseguirlo consiste en colocarlos,
después de limpiarlos con ácido, en una cuba donde se les echa una solución compuesta de 1 parte de sulfato de cobre por 10 partes de agua; al cabo de unos segundos se sacan de este baño, se lavan con agua y se introducen en el baño de zinc. El espesor de la capa de zinc depositada depende del tiempo que
están los objetos en el zinc fundido; la experiencia ha demostrado que en el caso de galvanizar chapas de hierro el espesor de la capa varia de 0.006 a 0.043 mm, lo cual corresponde respectivamente a 45 y 300 gr de zinc por metro cuadrado de superficie.
Sherardizacion
Consiste en recubrir las piezas de hierro con una capa de zinc extraordinariamente delgada de la siguiente manera: las piezas terminadas se introducen en un tambor que contiene polvo de zinc y arena cuarzosa; en este tambor giratorio se recubren los objetos de una capa de zinc
calentándolos a 300-400ºC.
Nielado
El nielado consiste en cubrir las partes en hueco de un grabado metálico con una capa negra, como esmalte. La
composición empleada para este objeto se prepara del modo siguiente: en un crisol se echan 750 partes de flor de azufre y 75 partes de sal amoniaco: en otro crisol se echan 15 partes de plata, 40 partes de cobre y 50 partes de plomo. Una vez bien derretidas ambas mezclas se añade la segunda a la primera,
convirtiéndose los metales en los sulfuros respectivos: la masa resultante se reduce
después a polvo, que para aplicarlo se mezcla con una pequeña cantidad de sal amoniaco disuelta en agua. Se cubre toda la superficie de l objeto
metálico ( de plata grabada) con esta mezcla, y después se coloca en la mufla de un horno de esmaltar hasta que se derritan los polvos, que quedan firmemente adheridos al metal. Se quita
después esta capa negra de los relieves, sin tocar las partes grabadas, que forman un hermoso contraste, con su negro intenso, sobre el blanco de la superficie de alrededor. Este procedimiento solo es aplicable a los objetos grabados.
Niquelado
Niquelado con dos baños
Pueden niquelarse todos los metales, por el procedimiento Mitressey, y con el espesor que se quiera, quedando el recubrimiento mas
sólido que el níquel mismo.
Primer baño. Se limpian los objetos y se echan en un baño compuesto de 5 partes de potasa y 25 partes de agua. Si aquellos
están oxidados, se lavan con 2 partes de ácido clorhídrico y 1 parte de agua. El baño se emplea en
frío.
Segundo baño. Se disuelven 250 partes de sulfato de cobre en 2500 partes de agua, y se agregan unas cuantas gotas de
ácido sulfúrico, agitando bien el liquido con una varilla de madera hasta que quede bien clara y transparente.
Se sacan las piezas del primer baño, y se sumergen en el segundo, unidas a tiras de zinc, y
viéndose que toman un tinte rojo. después se pasan al baño de niquelar compuesto de: cremor tartaro 20 partes, sal amoniaco en polvo de 10 partes, sal de cocina 5 partes, oxiclorhidrato de estaño 20 partes, sulfato de
níquel simple 30 partes, sulfato de níquel doble 50 partes.
Al cabo de unos minutos se sacan los objetos de este baño y se frotan con un paño
húmedo y Trípoli, resultando así un gran brillo. Para mejorar aun este pulimento se le pasa el cepillo de pelo de
latón. Este niquelado es mas sólido y de mejor apariencia que el obtenido por electrolisis.
también puede abrillantarse el niquelado con un trozo de piel de ante pegado con cola a una rueda de madera y espolvoreado con rojo ingles, quedando la superficie niquelada como esmaltada.
Niquelado con un solo baño
Se prepara un baño con cloruro neutro de zinc y una solución neutra de una sal de
níquel. Se sumergen los objetos en el baño con pequeños trozos de zinc y se mantiene este en
ebullición durante algún tiempo. Este procedimiento da muy buenos resultados.
Es fácil preparar el cloruro de zinc disolviendo zinc en ácido clorhídrico; la
solución neutra consiste en una saturada de sulfato amoniaco de níquel; después
se mezcla con la primera en la proporción de dos volúmenes de la misma por uno de la de cloruro de zinc. Los objetos deben tener un cuarto de hora en el baño hirviendo.
Niquelado de imperdibles
Un buen baño para este objeto es el siguiente: agua 100 litros, vitriolo de níquel
15 kg, ácido bórico, 1.25 kg, cloruro amoniaco 0.25 kg, citrato sodico 3 kg. Si para este baño se trabaja con tambores, su densidad no debe descender de 13º Be, y los imperdibles se han de bañar cerrados para que no se enreden. El numero de revoluciones de los tambores suele ser de unas 25 por minuto.
Ensayo del niquelado
Si un objeto esta niquelado, echando una gota de ácido clorhídrico sobre un sitio limpio, se forma
rápidamente una mancha verdosa. Si se tiene el objeto de 5 a 10 minutos en una solución
compuesta de 60 partes de sal marina y 110 partes de agua, toma un tinte rojizo característico. Una gota de sulfuro sodico no ataca al
níquel.
Plateado
Plateado por frotamiento
Poniendo en contacto ciertos componentes de plata con otros metales, como zinc, hierro o cobre, se descomponen aquellos,
separándose plata metálica; este es el fundamento de un método de platear, que consiste en frotar el metal con uno de dichos compuestos, empleando para ello un corcho. La capa de plata que
así resulta no es muy duradera, y solo es adecuada a objetos que no han de sufrir mucho desgaste, como las escalas de
termómetros y barómetros, por ejemplo. Las formulas mas corrientes empleadas son:
a) Cloruro de plata 3 partes, sal común 3 partes, creta levigada 2 partes, potasa 6 partes. Se aplica esta masa al metal con un trozo de cuero mojado o con un corcho. El objeto se bruñe de antemano, y
después de lavado de abrillanta.
El cloruro de plata se obtiene disolviendo plata en ácido nítrico, y agregando
ácido clorhídrico a la solución hasta que deje de formarse un precipitado grumoso, parecido al
requesón fresco. Este precipitado se filtra y lava con agua hasta que esta no de color azul tratada con amoniaco, se saca
después en sitio oscuro, y se conserva en la oscuridad, ya que la luz descompone al cloruro de plata, que se vuelve
púrpura y por ultimo negro.
b) Se aplica una pasta formada de 1 parte de nitrato de plata y 3 partes de cianuro de potasico; se frota esta pasta con un trapo de lana, se lava
después el objeto, y se frota con un cuero hasta sacarle brillo. Para hacer esta
operación deben emplearse guantes de goma, pues el cianuro potasico es tan venenoso que basta con que se tenga en las manos la menor grieta para que resulte una ulcera grave.
c) Los objetos pequeños, botones por ejemplo, se platean fácilmente por frotamiento, con una pasta preparada con 3 partes de cloruro de plata, 8 partes de tartaro y 1 partes de sal.
d) Una parte de plata en polvo (preparada por precipitación con cobre de una solución
de plata) se mezcla, ya seca, con 2 partes de sal; se humedece la mezcla con agua suficiente para formar una pasta fluida, que se aplica con los dedos o con una brocha dura. Los objetos de
latón, bronce o cobre toman de este modo un plateado muy hermoso.
e) En un mortero, y en la oscuridad, se forma la siguiente mezcla: agua de 90 a 150 gr, cloruro de plata 210gr, Oxalato potasico 300 gr, sal de cocina 450 gr, sal amoniaco 100 gr, o
también cloruro de plata 100gr, cremor tartaro 210 gr, sal común 300 gr, agua cantidad suficiente para formar una pasta. Se conserva esta pasta en vasija cubierta y en la oscuridad, y se aplica con un corcho o brocha a la superficie
metálica (cobre) bien limpia, esperando a que se seque la pasta. Se lava después
con agua fría quedando la capa de plata con su superficie escarchada, pudiéndose
aumentar su brillo en unos segundos sumergiendo el objeto en ácido sulfúrico diluido, o en una
solución de cianuro potasico. Esta capa de plata resiste la acción de cepillo de pelo de acero y del bruñidor y puede
también oxidarse. Si no basta con una capa, se dan dos o tres mas. Este chapeado no es tan adherente ni blanco sobre cobre puro, como sobre una superficie dorada.
Para los reflectores de faros y linternas, se frota la pasta con una muñequilla fina, y
después, con otro paño fino, se extiende una capa fina de creta y se espera a que se seque. Frotando el metal con un paño fino y limpio se le devuelve su brillo y blancura primitivos. A veces se mezcla directamente la pasta con el blanco de España y una vez seca o casi seca se frota como ya se ha dicho.
f) Nitrato de plata 2 partes, sal 2 partes, cremor tartaro 14 partes. Pulverícese
y mézclese.
g) En una vasija de loza vidriada se echan 30 gr de ácido nítrico, y se pone a fuego lento, y en cuanto rompe a hervir se echan trozos de plata, que se disuelven en seguida: se agrega entonces un buen puñado de sal, para neutralizar el
ácido. Se hace una pasta con esta masa y creta levigada; se limpia bien el objeto que se quiere platear y se le aplica una pasta con agua y una gamuza. Este plateado dura años enteros.
h) Nitrato de plata 15 gr, tartaro 15 gr, cianuro potasico 7 gr, creta pulverizada 130 gr. Se humedecen estos polvos y se frota con ellos el objeto que se trata de platear.
i) Carbonato de cal 65 partes, sal marina 60 partes, cremor tartaro 35 partes, nitrato de plata 20 partes. Se mezcla todo en un mortero, pero sin agregar el carbonato de cal hasta que las
demás sustancias estén reducidas a polvo fino. Se echa un poco de agua para formar una pasta
homogénea, que se conserva en frascos azules y en la oscuridad. Para aplicar esta paste se echa un poco sobre una muñequilla, y se frota bien el objeto de que se trate.
Amalgama de plata y estaño. Se ponen en un mortero 2 partes de mercurio, 1 parte de polvo de plata
químicamente precipitado y 1 parte de hoja o pan de estaño, y se bate todo muy bien hasta que los metales quedan amalgamados; se mezclan
después con 6 parte de cenizas de huesos y se aplica la pasta resultante, con un trapo
húmedo, al objeto de latón, cobre o bronce que se trate de platear.
Plateado de latón. Lo primero es limpiar perfectamente el metal, lo cual se consigue
lavándolo con ácido nítrico diluido, después con agua clara y por ultimo con
solución diluida de amoniaco: se seca con aserrín. Para proteger bien la superficie plateada, debe barnizarse con laca.
imitación del plateado. Se mezclan partes iguales de mercurio, estaño y bismuto, hasta que queden estos amalgamados, y se agrega a la masa resultante vez y media su volumen de creta levigada. Aplicada esta pasta al
latón da un plateado muy brillante, pero de escasa duración.
Plateado por vía húmeda
Plateado en frío. Líquidos de platear. En el comercio se encuentran varios líquidos
llamados <<de platear>>, o <<aguas Argentina>>, etc., que depositan una capa muy brillante pero muy tenue de plata sobre los metales bien limpios y bruñidos sumergidos en ellos. A
continuación pueden verse distintas formulas para preparar estos líquidos.
a) Carbonato de plata 1 parte, hiposulfito sodico 10 partes, agua 10 partes. El carbonato de plata se obtiene echando una
solución de sosa sobre otra de nitrato de plata, lavado y secado el precipitado resultante. Puede prescindirse de secarlo,
echándolo en una vasija de cristal, con los cristales de hiposulfito sodico, agregando
después el agua y acelerando la solución por medio de agitación continua. Se separa el liquido del residuo insoluble de carbonato de plata. Los objetos que se sumergen en este baño deben tocarse con una varilla de zinc.
b) Se disuelven 30 gr de nitrato de plata cristalizado en 360 gr de agua, y después
60 gr de cianuro potasico. Se agita todo muy bien y se deja asentar hasta que el liquido quede claro. Se disponen varios frascos pequeños a medio llenar con creta levigada, y se acaban de llenar con el liquido anterior, que queda
así en disposición de ser empleado inmediatamente. La capa de plata que resulta no queda tan adherida como la depositada por electrolisis. Por otra parte, el liquido es muy venenoso y debe manejarse con gran cuidado.
Formula de Boettegen, para platear latón, cobre, hierro y acero. Hiposulfito de plata 2 partes, cloruro
amoniaco 2 parte, agua 20 partes.
El hiposulfito de plata se obtiene disolviendo nitrato de plata en agua, agregando amoniaco hasta
redisolución del precipitado que se forma y añadiendo solución concentrada de hiposulfito sodico y alcohol. El hiposulfito de plata que se precipita se lava y se seca perfectamente. El baño debe emplearse siempre
recién preparado, pues el hiposulfito de plata, que se conserva bien en seco, se descompone en poco tiempo estando en
solución. El hierro y el acero pueden platearse directamente con este liquido, sin encobrado previo; este baño tiene
además la ventaja de no ser venenoso.
Formula de Kaiser para platear toda clase de metales. Nitrato de plata 11 partes, hiposulfito sodico 20 partes, sal amoniaco 12 partes, creta levigada 20 partes, agua destilada 200 partes. Los objetos deben limpiarse muy bien antes de introducirlos en el baño.
Baño rápido. Nitrato de plata 30 partes, potasa cáustica 30 partes, agua destilada 100 partes. Se echa el nitrato de plata en el agua, y un cuarto de hora
después se agrega la potasa; una ves terminada la solución, se filtra. Para platear un objeto basta tenerlo en este baño uno o dos minutos, sin dejar de moverlo;
después se lava con agua y se seca en aserrín. Antes de introducir un objeto en el baño debe decaparse. Para preparar el nitrato de plata se disuelven 30 partes de plata pura en 60 partes de
ácido nutrico.
Formula de kurth. Nitrato de plata 2 partes, cloruro amoniaco 1 parte, hiposulfito sodico 4 partes, cretas levigada 4 partes, agua 40 partes. Con este liquido se platea muy bien el cobre, el
latón, el bronce y la plata alemana.
Agua Argentina de Schirtilz. Nitrato de plata 11 partes, cianuro potasico 60 partes, agua 750 partes, creta levigada 11 partes. Para emplear este liquido se mezcla una parte de este compuesto (que debe conservarse en un frasco de cristal de color oscuro) con 2 partes, de agua; los objetos se sumergen en este liquido y si son muy grandes se pueden frotar con una esponja o paño mojado en el mismo, y
después de plateados se frotan con creta levigada y se abrillantan con una piel fina o con gamuza.
Plateado de latón. Nitrato de plata 29 partes, cianuro potasico 120 partes, yeso lavado 30 partes, agua 1000 partes.
Plateado de hierro (imitación). Se trata el hierro desprovisto de toda grasa con la
solución siguiente: cloruro de antimonio 40 partes, ácido arsénico en polvo 10 partes, hermatites levigada 80 partes, alcohol de 90 por 100, 1000 partes. Se hace la
solución calentando esta mezcla al baño María durante media hora. así se forma una
solución incompleta en la que se moja una muñequilla de algodón que se aplica
después con fuerza sobre el hierro. El brillo de la capa resultante depende del cuidado con que previamente se haya bruñido el hierro.
Plateado del estaño. Se empieza por preparar una solución de 3 partes de subnitrato de bismuto en 10 partes de
ácido nítrico de 1.4 de peso especifico, y se agrega una solución de 10 partes de tartaro y 40 partes de
ácido clorhídrico en 1000 partes de agua. En la mezcla de estas soluciones se sumerge el objeto de estaño, libre de grasa y oxido. El bismuto pulverulento precipitado en la superficie se frota para hacerlo desaparecer, quedando la superficie del objeto de color gris acero. Para platear se prepara una mezcla de 10 partes de cloruro de plata, 30 partes de sal de cocina, 20 partes de tartaro y 100 partes de creta en polvo, que se frota, en estado
húmedo, sobre el objeto tratado anteriormente, empleando un trozo de franela. La plata se separa en una capa muy fina, que debe protegerse del polvo y la luz hasta tanto se le de una capa de barniz de celuloide.
Plateado de zinc. Nitrato de plata 10 partes, cianuro potasico 25 partes, creta levigada 100 partes, tartaro 10 partes, mercurio 1 parte, agua 100 partes. Este compuesto, como todos los que contienen cianuro potasico, debe prepararse al tiempo de usarlo, agitarlo buen y aplicarlo con un cepillo o brocha dura. El objeto, que queda plateado en seguida, se lava y frota
después con un cepillo seco.
Plateado por vía húmeda en caliente
Plateado de cobre, latón, bronce o artículos metálicos encobrados. Se disuelven 10 partes de nitrato de plata en 500 partes de agua destilada y 35 partes de cianuro potasico
(al 98 por 100) en 500 partes de agua destilada: se mezclan ambas soluciones sin dejar de girar, se calienta la mezcla a 80-90ºC en una vasija esmaltada, y se sumergen en ella los objetos. Bien limpios de grasa, oxido, etc., hasta que resulte una capa uniforme.
Plateado de hierro
Los objetos de hierro se cubren con una capa de mercurio en una solución de nitrato mercurial antes de platearse.
después se quita el mercurio calentándolo a 300º C. también pueden estañarse primero los objetos, para economizar plata. Los objetos de acero se sumergen en una mezcal de mercurio y nitrato de plata, disuelto cada uno separadamente en la
proporción de 5 partes por 300 partes de agua; después de calentarlos para eliminar el mercurio, se frota para suprimir la capa negra exterior, y se platean hasta que sumergiendo una muestra en una
solución de sulfato de cobre deje de ponerse roja.
Según H. Krupp, los objetos hechos de una aleación de níquel, cobre y zinc, como cuchillos, tenedores y cucharas, deben niquelarse
electroliticamente, echarse después de una solución de cobre como la empleada para el encobrado galvanico y
después platearse por electrolisis.
Plateado por ebullición
Puede platearse en caliente, hirviendo con líquidos cuya composición es semejante a la de los empleados en el plateado en
frío. Por ejemplo, si se echan los objetos que se trata de platear en un baño compuesto de 6 partes de tartaro, 6 partes de sal y 1 parte de cloruro de plata y se hierve durante quince o veinte minutos, quedan aquellos cubiertos con una capa muy duradera de plata, aunque poco brillante. Si se requiere que resulte mucho brillo, pueden calentarse los objetos al salir del baño anterior, en una
solución compuesta de 3 partes de hiposulfito sodico en 32 partes de agua, y 1 parte de
azúcar de plomo en 16 partes de agua. El sulfuro negro de plomo se precipita y a los diez o quince minutos de calentar los objetos, la capa de plata queda brillante. La temperatura a que se calientan los objetos debe estar comprendida entre los 70 y los 80ºC.
Plateado negro, plata oxidada
a) Las sales de plata son incoloras cuando los ácidos que han intervenido en su
formación son también incoloros, pero generalmente se ennegrecen a la luz. Es fácil
por lo tanto ennegrecer la plata, bastando para ello ponerla en contacto con un sulfuro, con vapor de azufre o con
ácido sulfhídrico, etcétera. también pueden emplearse los cloruros, entre ellos el cloruro de cal en
solución. Se emplea en caliente para acelerar la acción. El baño debe preparase de nuevo para cada
operación por dos razone: por ser de poco precio y porque los sulfuros se precipitan con rapidez y dan el mejor resultado solo al precipitarse. La cantidad de reactivo que debe haber en
solución formando el baño depende del espesor del deposito de plata. Cuando este es muy
débil, la llamada oxidación (en realidad sulfuracion) alcanza a todo el deposito y la plata se exfolia en pequeñas escamas, dejando el cobre al descubierto; es preciso en este caso operar con baños diluidos que contengas solamente 3 gr de
sulfurarte por litro. La operación no puede ser mas sencilla: se calienta la cantidad necesaria de agua, se agrega el sulfuro o cloruro de y se agita para acelerar la
solución; se sumergen entonces de una vez los objetos plateados y al cabo de unos segundos se sacan, viendo se que
están cubiertos con una película de plata de color azul-negro mate; se sumergen a
continuación en agua limpia y fría, se lavan y se secan, y se dejan mate o se abrillantan
según el objeto de que se trate.
Si el resultado no del todo satisfactorio, se abrillantan los objetos sumergiéndolos
en una solución templada de cianuro potasico. El oxido (cuyo verdadero nombre debiera ser sulfuro o cloruro) puede formarse solamente sobre objetos todos de plata o con un fuerte plateado.
b) Se frota el objeto con una mezcla de 6 partes de grafito y 1 parte de hermatites en polvo, humedecida con
aguarrás. Se espera a que se seque y se acepilla con cepillos o brochas pasados por cera, o
también con una brocha suave mojada en alcohol, o una solución de cloruro de platino en agua al 5 por 100.
c) Sulfato de cobre 20 partes, nitrato potasico 10 parte, bromuro amoniaco 20 partes. A causa del bromo, la plata y sus aleaciones se ennegrecen. Sobre las superficies grabadas se produce un efecto parecido al nielado.
d) Se sumerge el objeto en una solución (calentada a 80ºC) de 5 partes de sulfuro potasico, 10 partes de carbonato
amoniaco y 1000 partes de agua. O bien, de 1 a 2 partes de sulfuro clásico, 4 partes de sal amoniaco y 1000 partes de agua.
Modo de quitar el plateado
Sucede con frecuencia, que por no tomar todas las precauciones debidas, algunas piezas no quedan bien plateadas y hay que empezar de nuevo. Para quitar la plata ya depositada de un modo
rápido, se calienta al baño María, en vasija de loza o porcelana, una mezcla de 100 partes de
ácido sulfúrico y 10 partes de nitrato potasico, con lo que no tarda en quitarse toda la plata, se lava
después el objeto varias veces, y se vuelve a platear. Este baño puede usarse varias veces, procurando tenerlo siempre en un frasco tapado. Una vez saturado de plata, se decanta el deposito, se hierve el liquido hasta sequedad, se agrega el residuo al deposito, y se funde en un crisol para regenerar el metal.
también se disuelve la plata que cubre un objeto metálico, con un baño compuesto de 3 partes de
ácido sulfúrico al 66 por 100, y 1 parte de ácido nítrico al 40 por 100. Se calienta esta mezcla hasta unos 60ºC, y se suspenden en la misma por medio de un alambre de cobre, los objetos plateados, que quedan sin plata en pocos segundos, y que
después se lavan y secan en aserrín.
Restauración de los objetos plateados
El procedimiento siguiente es muy empleado por los joyeros cuando tienen que reparar ciertas piezas que han quedado sin plata en algunos puntos, sin necesidad de recurrir a la corriente
eléctrica y sobre todo sin tener que desmontar las piedras o perlas. Se toman para ello 25 partes de nitrato de plata, 50 partes de cianuro potasico, 20 partes de cremor tartaro, 200 partes de creta levigada, 200 parte de agua destilada y 2 parte de mercurio. Se disuelve el nitrato de plata en la mitad del agua destilada y el cianuro en la otra mitad; se mezclan los dos
líquidos, y en un mortero aparte se hace una mezcla homogénea con el mercurio, el cremor y la creta. Al tiempo de platear el objeto, se mezcla el liquido con estos polvos. Hasta formar una pasta poco espesa, que se aplica con un
algodón o con un pincel a la parte de que se trate, y una vez seca, se frota con un cepillo o brocha suave.
Ensayo del plateado
Para saber si un objeto esta plateado (y no estañado o niquelado) se deja caer una gota de
ácido nítrico sobre el mismo; el plateado desaparece en seguida. El ácido clorhídrico
apenas lo ataca, y una solución salina (60 partes de sal marina por 110 partes de agua) no produce efecto alguno. El sulfuro sodico ennegrece la plata con rapidez.
Platinado
Generalidades. Un procedimiento moderno para platinar metales consiste en cubrir el objeto de que se trata con una mezcla de borato de plomo, oxido de cobre y
aguarrás y someterlo después a una temperatura de 120 a 150ºC. Este deposito, una ves fundido, se extiende sobre el objeto formando una capa
homogénea. después se cubre aquel con otra capa de borato de plomo, oxido de cobre y esencia de espliego. A
continuación, y empleando una brocha, se cubre el objeto con una solución de cloruro de platino, que se evapora a temperatura no superior a
200ºC.
El platino queda perfectamente adherido a la superficie metálica y presenta un aspecto hermoso y brillante. Si el deposito se hace sobre la primera capa, el platino queda mate. Platinar de este modo viene a costar una
décima parte de lo que costaría niquelar el mismo objeto.
Platinado del aluminio
Cuando los recipientes de platino no han de exponerse a muy altas temperaturas es conveniente sustituirlos por otros de aluminio platinado. Para platinar el aluminio basta frotarlo,
después de bruñido, con cloruro platinico hecho ligeramente alcalino. La capa de platino se hace mas espesa repitiendo las aplicaciones. Para alcalinizar el cloruro de platino se agrega con cuidado
lejía de potasa a una solución en agua al 5 o 10 por 100 de cloruro platinico, hasta que se produzca una
reacción ligeramente alcalina sobre papel de tornasol, o en una lamina de porcelana, por medio de la fenolftaleina. Esta
solución debe emplearse siempre recién preparada.
Ni el galvanizado ni las amalgama dan tan buen resultado como este procedimiento, con tal que el aluminio no contenga hierro, pues de ser
así resultan manchas negras. Los recipientes platinados de este modo no deben limpiarse con arena ni sus similares, sino con una
solución al 5 o 10 por 100 de ácido oxálico en agua, seguida de un buen lavado en agua. Estos recipientes platinados sirven especialmente para evaporaciones.
Platinados del cobre y del latón
a) imitación del platinado. Puede darse al cobre el aspecto del platino, sumergiéndolo
en un baño compuesto de 1.75 litros de ácido clorhídrico, 225 gr de ácido arsénico
y 40 gramos de acetato de cobre. El objeto se debe limpiar primero muy bien y tenerlo
después sumergido en el baño hasta que tome el color del platino.
b) Se cubren los objetos con una película de platino, en una solución hirviendo de 1 parte de cloroplatinato
amoniaco, 8 partes de sal amoniaco y 40 partes de agua; después se frotan con creta.
también pueden frotarse los objetos con una mezcla compuesta de coroplatinato amoniaco
y tartaro en partes iguales.
c) se calienta una mezcla de 800 partes de sal amoniaco y 10 partes de coroplatinato
amoniaco hasta ebullición con 400 partes de agua en una cubeta de porcelana, y se echan en la misma los objetos que se trata de platinar, que quedan cubiertos con una capa de platino. Se sacan del liquido y se secan y abrillantan con blanco de España.
Platinado del hierro y del acero
Los objetos de hierro o acero se platinan con una solución de cloruro platínico
en éter.
Platinado de la plata. Se echa un poco de platino en agua regia y se mantiene en sitio templado unos cuantos
días, al cabo de los cuales se habrá disuelto: entonces se evapora la solución
a calor moderado hasta que quede tan espesa como la miel, para eliminar todo exceso de
ácido nitroso y clorhídrico. Se agrega un poco de agua y si ya puede emplearse con diez o doce gotas de esta
solución hay para platinar muchos objetos pequeños de plata, lo cual se hace en un vasito o copa de cristal, cubierto con un cristal de reloj para retener los vapores y colocando en un pequeño baño de arena, para que resulte calentado por igual.
Recubrimientos
metálicos

Preparación de cianuro de cobre
Tip enviado por: Hugo Rivera Zeballos
Arequipa, Perú
Preparación de cianuro de cobre.
El cianuro de cobre se usa para preparar soluciones de cobreado básico
MATERIALES:
Disolver sulfato de cobre pentahidratado, 249 gramos en un litro de agua destilada.
Disolver sulfito ácido de sodio, 104 gramos en un litro agua destilada.
Disolver hidróxido de sodio, 40 gramos en un litro de agua destilada.
Disolver 89 gramos de cianuro de sodio en un litro de agua destilada.
PROCEDIMIENTO:
Las tres primeras soluciones disueltas en recipientes separados, mezclar al mismo tiempo, para reducir el cobre ii a cobre i;
esto es, pasar de sulfato de cuprico a sulfato cuproso, precipitado de color rojo ladrillo.
Posteriormente añadir la solución de cianuro para que se forme el cianuro cuproso, el cual es un precipitado de color blanco insoluble en agua, por lo que se puede lavar y secar o ser llevado a la preparación inmediato de la
solución de cobreado básico.
CONCLUSIÓN:
Se obtiene aproximadamente 89 gramos de cianuro cuproso.
PRECAUCIÓN: Tener mucho cuidado al trabajar con cianuro de sodio
porque es un veneno mortal.
Recubrimientos
metálicos
Eliminación de la cubierta de níquel en una
joya
Tip enviado por: William
Asunción, Paraguay
Eliminación de la cubierta de níquel de una pieza de joyería. En este método
veremos como sacar el baño de níquel de joyería. Este método va ser utilizado para la compostura de joyas bañadas con este material.
MATERIALES:
1 Rectificador
1 Lamina de plomo 5 cm x 10 cm
100 ml Ácido sulfúrico
300 ml Agua destilada
PROCEDIMIENTO:
Preparación de la solución: a 300 ml de agua destilada se le agrega con mucho cuidado 100 ml de
ácido sulfúrico, posteriormente sumergir la lamina de plomo en la solución anterior. La lámina se debe de conectar al polo negativo de una fuente de 12
Volts por un Amper (Rectificador).
El polo positivo del rectificador se conecta por medio de un alambre de cobre a la pieza de joyería a la cual se le va a eliminar la cubierta de
níquel.
La solución de ácido debe calentarse a 80º centígrados. La eliminación del níquel
puede tardar hasta 10 minutos, no se recomienda dar mas tiempo para no dañar la pieza.
|