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Tratamientos para el marfil

Tratamientos para el marfil

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Tratamientos para el marfil

Tratamientos para el marfil

 

 

Tratamientos para el marfil

 

 

Tip enviado por: Mario Gandara
Barcelona, España

 

 

Tratamientos para el marfil. 

 

Blanqueo. 

a) El marfil ya amarillento por la acción del tiempo puede blanquearse lavándolo con una solución de 1 parte de ácido nítrico en 10 partes de agua, que se le aplica con un cepillo fuerte; después se lava muy bien en agua clara.

b) Se frota el marfil con piedra pómez en polvo fino y agua, y todavía húmedo se pone al sol, debajo de una vasija de cristal.

c) En Sheffield se emplea el procedimiento siguiente para blanquear el marfil de inferior calidad que sirve para mangos de cuchillo: se echan 2 litros de agua oxigenada en una vasija de mármol o de barro, y se agregan 120 gr de amoniaco concentrado; se introducen los mangos en este baño, que se pone sobre una estufa ordinaria, donde se tiene de veinticuatro a treinta y seis horas, al cabo de este tiempo se sacan los mangos y se secan poco a poco al aire, pues de sacarlos con rapidez podrían rajarse. Al pulimentar el marfil así tratado aparece un hermoso color blanco de perla. Conviene, antes de echar el marfil en el baño, lavarlo con una solución de sosa, para quitar toda materia grasa de su superficie y abrir sus poros.

d) Se apagan 2 puñados de cal, rociándola con agua, se agregan 1,5 litros de agua y se agita muy bien la mezcla; después de diez minutos de reposo se decanta el agua, en la que se tiene veinticuatro horas el marfil, al cabo de las cuales se hierve este durante una hora en una solución concentrada de alumbre en agua, y se seca al aire. después conviene pulimentar el marfil así blanqueado.

e) Según datos de R. Lüders se coloca el marfil durante 1/2 hora en una solución de permanganato potasico aproximadamente al 0,4 por 100, se enjuaga y después de separar el bióxido de manganeso por una solución de ácido oxálico al 10 por 100 es enjuagado de nuevo. Según el grado de blanqueo exigido se repite el procedimiento una o dos veces. Finalmente se coloca el marfil en una lechada de cal caliente a la que se habrá agregado salvado, se frota después de algún tiempo con aserrín seco y se seca a la luz del sol.

f) Otros recomiendan el blanqueo con agua oxigenada neutra, pues el marfil es atacado tanto por los líquidos ácidos como por los alcalinos. El marfil se coloca en una solución de agua oxigenada neutralizada con amoniaco, solo hasta el punto de que el papel rojo de tornasol no empieza todavía a ponerse azul, y se deja en ella durante veinticuatro horas a una temperatura de 30-34° C. Sigue luego un segundo baño de blanqueo de igual composición. después de haber tenido el marfil en el durante doce horas a 20° C es secado lentamente y si es posible a la luz solar.

g) Según Cloez se coloca el marfil en una cubeta de vidrio llena de aceite de trementina y se le expone durante 3-4 días a la luz solar. también se le puede tratar con una mezcla de 1 parte de aceite de trementina y 3 partes de alcohol.

h) Según Bornträger se prepara un agua, oxigenada etérea de hasta 50 Vol. por 100 agitando con éter o bencina; el H2,O2 se disuelve en el éter o en la bencina. El marfil se trata con esta solución etérea de H2,O2 obtenida en el embudo separador. Con lo cual al mismo tiempo que se disuelve la grasa es blanqueado el marfil. Este procedimiento es caro.

i) Para blanquear marfil antiguo, Se frota con una franela humedecida en aguarrás, y se expone después varios días al sol bajo una vasija de cristal.

j) Los objetos antiguos de marfil pueden volverse otra vez blancos por exposición al sol, dentro de vasijas de cristal. El marfil tiene la propiedad particular de resistir la acción de los rayos solares cuando esta resguardado por cristal; sin esta protección no tarda en llenarse de grietas por toda su superficie. No es raro ver objetos antiguos, bastante bien conservados en color, y, sin embargo, todos agrietados; este defecto no puede remediarse, pero se puede disimular quitando bien el polvo al objeto con un cepillo, agua y jabón, y poniéndolo después al sol, bajo cristal.


Los objetos antiguos de marfil deben exponerse diariamente al sol, volviéndolos de cuando en cuando para que queden blanqueados por igual, y si presentan un lado mas oscuro que los otros, se aumenta la exposición al sol por ese lado.

k) para blanquear mangos de marfil, en los cuchillos, se protege la hoja con una capa de cera o parafina, y se introducen los mangos en una solución de cloruro de cal en agua de 20 por 100 durante un día, al cabo del cual se lavan con agua limpia caliente, se escurren y se secan. Si quedan bien se calientan un poco las hojas y se quita la cera o parafina.

l) Otro procedimiento consiste en introducir los mangos en una solución saturada de alumbre en agua durante una a tres horas, lavarlos y secarlos. Si los mangos no están muy oscuros este segundo sistema es preferible. Para limpiar bien las hojas se pulimentan con una muela forrada de ante untada con alcohol y cenizas de estaño (oxido de estaño) para que no se manchen los mangos.

m) Para blanquear las teclas de los pianos. Las teclas se ponen amarillas por la grasa que absorben de los dedos; para quitar esta grasa y volver a aquellas su blancura se tienen un día cubiertas con una pasta de tiza y potasa disuelta en agua; de este modo quedan las teclas tan blancas como nuevas, sin necesidad de desmontarlas.

Véase mas adelante "limpieza", ya que todos los procedimientos para limpiar el marfil sirven para también blanquearlo.


Coloración.

Los objetos que se quieren colorear se pulimentan primero con tiza y agua; y después se lavan bien para quitarles la tiza; se sumergen a. continuación, durante unos cinco minutos en agua fría acidulada con ácido clorhídrico comercial, en la proporción de 40 a 50 partes de agua por una de ácido (también puede emplearse una solución de ácido nítrico de igual dilución). Con estos lavados se extrae la gelatina, de la superficie del marfil, cosa esencial para obtener un color uniforme. En todas las operaciones hay que observar una limpieza extrema, hasta el punto de emplear grandes pinzas de madera para pasar los objetos de una vasija a otra, no tocándolos para nada con los dedos. Inmediatamente después del tratamiento del marfil con el ácido, se echa agua fría hervida antes de pasarlo al baño colorante.

Según Müller, los objetos de marfil pueden teñirse hirviéndolos durante mucho tiempo en una solución clara de la materia colorante adecuada. Pueden emplearse la anilina roja, el ácido pícrico, el bicromato potasico, las tintas de anilina, etc. El marfil debe estar perfectamente limpio y puede blanquearse teniéndolo unas cuantas horas en una solución de permanganato y después en ácido sulfuroso.


Amarillo. 
Se tiene el marfil varias horas en una solución de acetato de plomo se lava con agua y se seca. Cuando esta casi seco se pasa a una solución de cromato potasico.


Azul. 
a) Se hierve una mezcla de 15 gramos de sulfato de índigo, 8 gr de potasa y 2 litros de agua y se tienen los objetos en este liquido hasta que tomen un color azul oscuro.


b) Sulfato de cobre 1Kg, agua 4 litros. Se echan los objetos en esta solución hirviendo. 


c) Se hierven los objetos en una infusión concentrada de palo de Campeche, y después se echan en una solución de sulfato de cobre.


d) Se tienen algún tiempo en una solución diluida de carmín de índigo a la que se habrá agregado un poco de sal de tartaro.


e) Se sumergen algún tiempo en una solución diluida de carmín de índigo.


f) Se tiñe primero el marfil de verde y después se echa en una solución concentrada de potasa purificada.


Escarlata. 
Se echa primero el marfil en un mordiente de estaño, y después en una solución de tinte de laca.


Gris. 
Se echa el objeto en una solución de 1 parte de ácido pirogálico en 20 partes de agua. y transcurridos 20 minutos se seca bien y se pasa a otra solución de1 parte de sulfato de hierro en 25 partes de agua.


Negro. 
a) Agua 4 litros, palo de Campeche 1/2 Kg. acetato de hierro 1/4 de Kg. Se tienen los objetos de marfil en este liquido, hirviendo, hasta que el color penetre bien en los mismos.


b) Se tienen los objetos cuatro o cinco horas en una solución concentrada de nitrato de plata, y después se ponen al sol; para sacar los objetos de la solución deben emplearse unas tenazas de madera, a fin de no estropearse las manos.


c) Se hierve el marfil algún tiempo en una infusión colada de palo de Campeche, y después se hecha otra de acetato o sulfato ferrico.


d) Se sumergen los objetos con frecuencia en tinta negra. Corriente.

 
e) Se tiene el marfil dos o tres días en una infusión hecha con ½ Kg de agallas y 1 Kg de palo de Campeche, y después unas cuantas horas en una solución de acetato de hierro.


f) se lava primero el marfil en una lejía alcalina y se tiene unas cuantas horas en una solución diluida de nitrato de plata neutro, en sitio donde de bien la luz, con lo cual queda bien negro, con un ligero matiz verde.


g) Se hace una infusión con 60 gr de polvos de palo de Campeche en 1 litro de agua, y se cuela; se disuelven 30 g de sulfato de hierro en 1 litro de agua, se calientan las dos soluciones en vasijas distintas hasta 38° C y se tiene quince minutos el marfil en el baño de Campeche; se lava bien después y se tiene cinco minutos en la solución de sulfato de hierro.


h) Agallas en polvo fino 1 parte, cardenillo en polvo 4 partes, agua 30 partes; se hierve esta mezcla, se cuela y se vuelve a hervir. Se sumerge el marfil en este baño y después en otro compuesto de 1 parte de extracto de palo de Campeche (dentro de un saquito), ½ parte de acetato de hierro, ½ parte de goma arábiga, 12 partes de agua y 1/2 parte de alumbre: este baño debe hervirse durante una hora y colarse.


Púrpura. 
a) Se echa el marfil en una solución de sal amoniaco en cuatro veces su peso de oxido nitroso.


b) Se sumerge primero el marfil en una solución diluida de tricloruro de oro y después se hierve durante seis horas en una infusión de 1/2 Kg de palo de Campeche en 2 litros de agua, agregando agua medida que se va perdiendo esta por ebullición; al cabo de este tiempo se añaden 60 gr de alumbre y se hierve una hora mas.


Rojo 
a.) Se tiene el marfil durante veinticuatro horas en agua con el 10 por 100 de vinagre y del 1 al 5 por 100 de anilina roja. En cuanto toma el color deseado se quita el liquido, se deja secar el marfil y se pulimenta con cal de Viena.


b) Si el objeto no ha de lavarse ni usarse con agua, se tiene un rato en tinta buena de escribir de color rojo.


c) Se echa el marfil en una infusión de cochinilla en agua, pero previamente ha debido tenerse unos minutos en ácido nitroso muy diluido con agua.


d) Se hierve el marfil durante tres horas con ½ kilo de polvos de palo de Brasil en 4 litros de agua, se añaden después 125g. de alumbre y se sigue hirviendo una hora mas.


e) se trata primero el marfil con una solución muy diluida de cloruro de estaño y después se echa en una infusión filtrada de palo de Brasil en agua de alumbre diluida.


f) Se macera cochinilla en vinagre y se hierve el marfil en el liquido durante unos minutos.


g) Se echan primero los objetos en un mordiente de estaño y después en una infusión caliente de palo de Brasil o cochinilla.


h) cuando los objetos de marfil han de ponerse en contacto con agua, durante mucho o poco tiempo, es preciso aplicarles mordiente o fijador, que se prepara como sigue: agua fuerte 60g. sal amoniaco 8 gr de estaño en polvo y 30 cm3 de agua. Una vez todo disuelto, se echan los objetos en el liquido, se secan y se pasan a una infusión hirviente de ¼ de kg de palo de Brasil en 4 litros de agua.


i) Se disuelven 4 partes de cochinilla en polvo fino en 12 partes de solución. Caliente de sal de estaño y se agregan 4 partes de cremor tartaro; a esta solución se añade después, gota a gota, un poco de amoniaco.


Verde
a) Vinagre 1 litro cardenillo 30 gr. Se hierve esta solución con el marfil dentro hasta que tome el tono deseado. La vasija en que se haga esta operación no debe emplearse después para ningún uso domestico, por ser muy venenosa la solución anterior y penetrar con facilidad en cualquier recipiente en que se eche.


b) Se echa el marfil en una solución de 2 partes de cardenillo y 1 parte de sal amoniaco. No debe emplearse para hacer esta solución vasija metálica.


c) Se echa el marfil, previamente teñido de azul, en una solución de nitromuriato de estaño, y en seguida se saca para echarlo en una infusión caliente de fustete.


d) Se echa el marfil en una solución de cardenillo a la que se haya agregado un poco de ácido nítrico, o en una solución de cardenillo en ácido acético.


e) Se tiñe primero el marfil en amarillo y se pasa después a una solución de carmín de índigo.


Violeta
a) Estaño en polvo 8 gr, sal amoniaco 8 gr, ácido nítrico 60 gr, agua 30 cm3. En esta solución se echa el marfil, teniendo gran cuidado en no mojarse los dedos, para evitar quemaduras muy dolorosas. también debe evitarse respirar el gas que sale del liquido. después se pasan los objetos a una infusión de palo de Campeche.


b) Se tiñe el marfil primero en rojo, y después se tiene un instante en una solución de carmín de índigo.

Todos estos procedimientos y colorantes sirven también para los objetos de hueso.


Bolas de billar.

Teñido en rojo de las mismas.
a) Rojo vivo. Se lava primero la bola en una solución de carbonato sodico y se tiene después unos segundos en un baño compuesto de partes iguales de agua y ácido nítrico. A continuación se lava en agua corriente y se echa en una solución alcohólica de anilina, donde se tiene hasta que tome el color deseado.

b) Rojo cereza. Se lava en una solución de carbonato sodico, después con agua, se unos momentos en una solución al 2 por 100 de cloruro de estaño y se hierve después en una solución de palo de Campeche. Por ultimo se tiene en una solución de carbonato potasico hasta que tome el color requerido.

c) Rojo Claro. Se lava en una solución de sosa, después en agua y se tiene veinticinco minutos en una solución de ácido nítrico al 5 por 100; se vuelve a lavar con agua y se tiene durante varios minutos en una solución diluida de cloruro de estaño. Por ultimo se hierve en la siguiente solución: carmín 2 partes, carbonato sodico 12 partes, agua 200 partes, ácido acético cantidad suficiente para saturar.

d) Rojo castaño. Se le dan a la bola varias manos de una solución amoniacal de permanganato potasico. El mismo resultado se obtiene diluyendo la solución con vinagre y teniendo la bola en el liquido durante algún tiempo.


Dorado de marfil.

a) Se pinta sobre el marfil el dibujo que se desee con un pincel fino de pelo de camello, mojado con cloruro de oro, y después se suspende o sujeta el objeto sobre la boca de un frasco en que se este produciendo hidrogeno (por la acción de ácido sulfúrico diluido sobre recortes de zinc). el hidrogeno reduce el cloruro, en las partes pintadas, a oro metálico, y la película de oro que así se forma no tarda en adquirir un gran brillo metálico, y aunque muy fina es de gran duración.

b) El procedimiento siguiente es especial para monogramas, etc. Se toma purpurina de oro con la punta de un cuchillo, y se mezcla con unas gotas de pintura de oro legitima inglesa. Se cubre primero la parte central del dibujo con oro y después los bordes. Una vez hecho esto, se deja el objeto de cinco a diez minutos en agua de plomo caliente y se frota con piedra pómez: de este modo se obtienen tonos muy delicados que no resultan con la sola pintura. Por gastarse el oro con mas facilidad en las partes salientes del objeto, conviene cubrir estas partes con una solución muy diluida de laca antes de proceder al dorado.

c) Se echa el marfil en una solución de sulfato de hierro y después en otra de nitromuriato de oro, quedando así muy bien dorado.

d) Se limpian muy bien el marfil para quitarle toda grasa o suciedad, y cuando esta casi seco del todo se cubre con sisa de dorador muy diluida, aplicada con un pincel muy fino: se espera a que se cuaje bien, lo cual se conoce con solo tocarla con el dedo, teniendo mucho cuidado con que no se adhiera polvo alguno; se corta los panes de oro en trozos del tamaño conveniente y se aprieta sobre el marfil con un paño blanco de lana. Si alguna parte quedara sin dorar, se le aplica un poco de cera de dorar, y después un trocito de pan de oro. Una vez seco el dorado puede bruñirse con una plegadera de marfil o con un objeto de cristal, pero interponiendo siempre un poco de papel de seda. Puede mejorarse la apariencia del dorado dándole una mano de laca oro.

e) Se sumerge el objeto en una solución de nitromuriato de oro, se expone, aun húmedo, a la acción del hidrogeno y se lava después con agua clara.


Endurecimiento del marfil.

Para devolver al marfil su dureza después de haberlo reblandecido para algún fin especial, se envuelve en una hoja de papel blanco de escribir, se cubre con sal decrepitada y se tiene así durante veinticuatro horas. La sal decrepitada se prepara extendiendo sal de cocina en un plato, que se pone a fuego vivo, con lo que la sal pierde su estructura cristalina y adquiere una gran blancura mate.


Ensayo del marfil.

Hace bastante años empezó a emplearse una sustancia de origen vegetal en vez del marfil: dicha sustancia procede de un arbusto del grupo de las palmas, llamado "phytelephas macrocarpa" cuyos frutos son del tamaño de manzanas. Este fruto tiene un hueso muy blanco, extraordinariamente duro, que puede trabajarse como el marfil. El precio de este fruto es exiguo y su uso presenta grandes ventajas. Trabajado con el torno, puede este marfil pasar como autentico, siendo tan parecido a este, que con mucha frecuencia se vende al mismo precio. además, se puede colorear como el marfil animal.

Para distinguir estas dos variedades de marfil vegetal, se emplea el siguiente método: el ácido sulfúrico concentrado aplicado al marfil vegetal, produce una mancha de color rasado al cabo de diez o doce minutos, que puede quitarse lavándola con agua. Aplicando el ácido sulfúrico a marfil legitimo animal, no experimenta este la menor alteración, sin que se presente señal alguna en el sitio tocado con el ácido.


Grabado al agua fuerte sobre marfil.

a) Aunque muchos adornos sobre artículos de marfil, como puños de sombrillas y paraguas, abanicos, tapas de cajas, etc., están grabados a cincel, el trabajo se hace con mucha frecuencia al agua fuerte. Los dibujos deben ser muy delicados y se ejecutan solo con líneas. El procedimiento mas sencillo consiste en cubrir el marfil con barniz de resina poco espeso; se coloca encima el dibujo y se marca cuidadosamente sobre el barniz con una aguja bien afilada. después se procede como para grabar metal o piedra; se forma un reborde de cera alrededor de la parte que se va a grabar, y se echa en esta el ácido ( compuesto, en este caso, de 1 parte de ácido sulfúrico y 5 o 6 partes de agua), que obra con gran rapidez. Las líneas se ponen negras; si se quiere que aparezcan en castaño se disuelve 1 parte de nitrato de plata en 5 partes de agua, se graba durante corto tiempo, y se expone el objeto unas cuentas horas a la luz, hasta que el dibujo se vuelva castaño.

Con frecuencia se doran los grabados en marfil; para ello se rellena la parte grabada con secantes, empleando una pluma de escribir; una vez seco, se aplica encima pan de oro. Al cabo de unas horas, se quita el oro sobrante con algodón, quedando el dibujo perfectamente dorado.

Los dibujos en marfil presentan un hermoso aspecto cubriéndolos primero con una capa brillante de plata, y dorando después el grabado; para lo primero se tiene el objeto, ya grabado, en una solución de nitrato de plata, hasta que tome color amarillo oscuro; después se lava con agua clara y todavía húmedo se expone a la luz directa del sol. Al cabo de tres o cuatro horas quedo la superficie completamente negra, por la plata depositada, pero frotándola con un trozo de gamuza toma hermoso brillo argentino.

b) Se cubren los objetos con una capa de cera disuelta en alcohol de 90º, después se hace el dibujo, quitando la cera con un objeto puntiagudo, y se distribuye sobre el dibujo la mezcla siguiente: ácido clorhídrico 1 parte, ácido acético 1 parte. Se repite la operación varias veces hasta obtener la intensidad deseada; después se quita la cera con alcohol. El grabado puede embellecerse rellenando las líneas del mismo con cualquier barniz coloreado que se aplica primero con un pincel y después se hace penetrar en el grabado frotando este con una varilla forrada de tela. En vez de barniz puede aplicarse cola y después pan de oro, que se hace entrar en las rayas con un pincel; una vez seco se limpia todo bien y queda hecho el dorado.
Este método es aplicable también al mármol.

c) Se cubre el objeto con una mezcla de partes iguales de cera blanca y mastique, y como ácido se emplea una mezcla de partes iguales de ácidos sulfúrico y clorhídrico, ambos diluidos.

d) Se cubre el objeto con una mezcla de 66 partes de cera blanca, igual cantidad de mastique y 2 partes de asfalto, todo fundido a la vez; una vez hecho el dibujo con una aguja de grabador, se trata con el siguiente liquido: solución de 2 partes de plata pura en 33.3 partes de ácido nítrico, diluida con 750 partes de agua destilada. después se lava repetidamente con agua destilada. Al cabo de unas horas se lava con aguarrás y se seca muy bien: el grabado debe resultar bien negro. Para que resulte castaño, en vez de la solución de plata se emplea una de 1 parte de permanganato potasico con 16 partes de agua destilada. El marfil debe estar perfectamente limpio y sin grasa alguna.


Imitación del marfil.

a) Se pulverizan muy finamente algunas cáscaras de huevo, que se mezclan con colapez y aguardiente hasta formar una pasta; se colorea como se desee esta masa y se echa, aun caliente, en moldes engrasados. Una vez fría puede usarse como si fuera marfil de verdad.

b) Una de las desventajas de la celuloide para imitar marfil, es que arde con gran facilidad al acercarse a una llama; en cambio, la siguiente composición es incombustible sustituye al marfil en muchas de sus aplicaciones: se prepara una solución de 200 partes de caseína en 50 partes de amoniaco, con 400 partes de agua, o 150 partes de albúmina en 400 partes de agua: a esta solución se agrega la siguiente: cal viva 240 partes, acetato de alúmina 150 partes, alumbre 50 partes, sulfato de cal 1200 partes, aceite 100 partes. El aceite es lo ultimo que se incorpora. Cuando hay que fabricar objetos oscuros se sustituyen de 75 a 100 partes del acetato de alúmina por tanino. Una vez bien amasada la mezcla y reducida a pasta fina, se pasa por rodillos, para formar planchas del espesor deseado, que se secan y se prensan en moldes metálicos previamente calentados, o que pueden reducirse a polvo muy fino, que se echa en dichos moldes, donde se someten a gran presión. después se sumergen los objetos en el baño siguiente: agua 100 partes, cola blanca 1 parte, ácido fosforico 10 partes; finalmente se secan, se pulimentan y se barnizan con laca.

c) Para bolas de billar. Se remojan bien 80 partes de gelatina de huesos y 10 partes de cola de Colonia con 100 partes de agua. Se calienta la mezcla en baño Maria y se añaden 5000 partes de espato pesado, 4000 partes de yeso y 1000 partes de aceite de linaza cocido. En esta mezcla se introducen varillas pequeñas, hechas del mismo compuesto, y la parte que sale adherida a estas se deja secar sobre las mismas; se repite la operación hasta obtener una bola rudimentaria, que al cabo de tres o cuatro meses quedara bien seca y puede ya tornearse; se echa después en un baño de colorante rojo durante una hora, y una vez se pulimenta como si fuera de marfil.


Limpieza de marfil.

a) Se tiene el marfil tres o cuatro días al sol, dentro de un baño de aguarrás.

b) Se trata alternativamente con una solución de permanganato potasico al 4 por 100, y con otra de ácido oxálico al 1 por 100, teniendo el marfil en cada baño media hora; después se lava bien con agua y se repite la operación varias veces.

c) Se echa el marfil en una mezcla caliente de cal viva, salvado y agua; se saca al poco rato, se frota bien con aserrín, y después se seca al aire.

d) Se pone el marfil en un baño de ácido sulfúrico muy diluido, o en una solución de cloruro de cal, y después se leva. así queda el marfil limpio y blanco.

e) Se hace una pasta fluida con cal y se calienta; se pone el marfil en esta pasta y se tiene así hasta que tome de nuevo su blancura natural, después de lo cual se le quita la pasta, se sea y se pulimenta.

f) métodos del Dr. Artus. Se tienen dos días los objetos de marfil en una solución al 25 por 100 de carbonato sodico cristalizado en agua; se lavan después en agua clara, y se tienen cinco o seis días en una solución al 37 por ciento de sulfito sodico en agua; al cabo de este tiempo se añade a esta solución, con los objetos dentro, el 2 por 100 de ácido clorhídrico, diluido con cinco veces su peso de agua: se tapa el recipiente y después de veinticuatro o veintiséis horas se sacan los objetos, se lavan con agua clara y se secan. Con ½ Kg de carbonato sodico y las cantidades correspondientes de los demás ingredientes hay que limpiar y blanquear 1 Kg de marfil. 

Debe emplearse una vasija de cristal o porcelana, porque el ácido ataca los metales. El marfil así limpio se puede pulimentar muy bien con cenizas de estaño y agua, empleando un pulidor hecho con fieltro de un sombrero viejo.

Si los objetos pueden, por su forma y tamaño, colocarse en el torno, se pulimentan con piedra pómez pulverizada, mezclada con agua, después de lo cual se calientan, frotándolos, mientras están dando vueltas en el torno, con un paño o una badana, y una vez calientes se frotan con un poco de tiza y aceite de olivas, después con tiza seca y por ultimo con u paño blanco y fino.

g) Se tiene el marfil un poco en agua acidulada con ácido sulfúrico, o mezclada con cloruro de cal, o con cloro, o se expone al humo de azufre ardiendo, muy diluido con aire. Para esta fumigación, el marfil debe estar todavía húmedo.

h) Se quitan del marfil las manchas de tinta con aplicaciones repetidas de una solución de potasa cáustica en agua.

i) Para quitar las señales del rayado se rasca el marfil, pero cuidando de conservar su forma. Un buen método, muy adecuado para restaurar objetos de valor, consiste en rellenar las rayas con una tinta negra hecha disolviendo lacre en alcohol, y una vez seco, pulimentar el marfil hasta hacer desaparecer la tinta.

j) Manchas de grasa. Se tiene le marfil veinticuatro horas en un baño de trementina buena, y después se frota con tiza. Debe procurarse que la trementina no penetre en las uniones o juntas del objeto.

k) también se quitan las machas de grasa con una pasta de tiza y bencina no se seque con demasiada rapidez. En vez de bencina puede emplearse sulfuro de carbono. Una vez seco el objeto se frota con un cepillo duro. Si no queda bien limpio el marfil con una sola aplicación se repite la operación.

Los objetos muy delicados que se rompen fácilmente, se tienen un poco en ácido fosforico diluido, antes de empezar a limpiarlos; de este modo se hacen bastante flexibles las partes mas finas y se evita que se rompan al manejarlos.

l) Las señales profundas en el marfil se quitan frotando su superficie con tela de esmeril hasta que desaparezcan las rayas; después se frotan con colcotar.

m) El lavado mas sencillo del marfil se verifica con jabón y agua templada, que se aplica con un cepillo viejo de uñas o de dientes.

n) Se limpia muy bien el marfil echándolo en un baño de agua oxigenada, o teniéndolo un cuarto de hora en aguarrás, y exponiéndolo después al sol durante tres o cuatro días.

o) también se limpia bien el marfil lavándolo con agua caliente. En la que previamente se hayan disuelto 10 partes de bicarbonato sodico y por cada 100 partes de agua.

p) Para limpiar objetos muy delicados se hace una pasta con aserrín muy fino y húmedo, y se agrega el zumo de uno o dos limones, según el objeto que se trate de limpiar; se aplica primero una capa de esta pasta sobre el marfil y una vez seca se frota con un trozo de gamuza.


Miniaturas sobre marfil. 

Es muy frecuente pintar miniaturas sobre marfil, que se vende ya preparado para este objeto, después de hervirlo o exponerlo a los rayos solares para que quede bien blanco; pero como mejor se blanquea el marfil antes de pintarlo es poniéndolo junto al fuego, que hace desaparecer las vetas, si no son muy pronunciadas, quedando el marfil con la uniformidad necesaria para esta clase de trabajo. El marfil de la mejor calidad tiene muy pocas vetas, pero muchas veces conviene emplear otro de peor clase.

Para pintar el marfil se empieza por fijar este por sus cuatro puntas en un trozo de cartón; el reverso del marfil debe estar limpio, pues basta con una capa de cola o goma para que pierda la transparencia que debe caracterizar estas miniaturas. Una vez limpia la cara sobre la cual se va a pintar, no debe tocarse para nada con los dedos, y hay que evitar el empleo de la hiel de vaca para quitar la grasa. Para pintar estas miniaturas debe emplearse una paleta de marfil, porque así se ven los colores tal como luego han de resultar en la miniatura.


Plateado del marfil. 

Se tomo un trocito de nitrato de plata y se tritura en un mortero, se le añade un poco de agua y se mezcla todo muy bien en un frasco: en esta solución se tiene el objeto que se quiere platear hasta que tome color amarillo oscuro; después se echa en agua clara y por ultimo se pone al sol. Si se quiere dibujar alguna figura o nombre sobre el marfil se hace con esta solución y un pincel de pelo de camello. Se lava bien después de haber tomado el dibujo color amarillo oscuro y se pone al sol, humedeciéndolo de cuando en cuando con agua limpia. Una vez negro el marfil se frota bien con un paño, con lo que toma un gran brillo metálico argentino.


Pulimento del marfil.

a) Puede hacerse con cepillos circulares (duro, medio y blando) en el torno, con tiza y agua; después se termina con un corcho blando cargado con tiza seca o con cenizas de estaño.

b) Para pulimentar marfil a mano se hace una muñequilla de franela gruesa, con la que se frota aquel empleando tiza y agua; se termina con otra muñequilla y tiza seca o cenizas de estaño.
Si se quiere blanquear el marfil se pone después de pulimentado al sol.

c) Para limpiar y pulimentar marfil cuya superficie este algo corroída, se rasca con una hoja roma hasta quitar todas las escamas; después se rasca con un cristal, aplicando el borde cortante, o con rascadores de acero. Se prolonga esta operación hasta que hayan desaparecido todas las protuberancias y la superficie queda bastante lisa: a continuación se fija con papel de esmeril grueso, luego con mediano y después con fino, se sigue con polvos de esmeril, hechos una pasta con aceite, después con piedra pómez y aceite durante bastante tiempo hasta que empiece a aparecer el brillo. Por ultimo se frota enérgicamente con la palma de la mano y cenizas de estaño.

d) El procedimiento para pulimentar marfil vería según la clase de objetos de que se trate, y aunque los métodos siguientes se refieren principalmente al marfil del elefante, pueden aplicarse también al jabalí y otros animales, al "marfil vegetal" y al hueso, cuando se destinan al mismo uso. Los objetos torneados pueden, en general, dejarse tan listos en el torno que solo necesitan muy poco pulimento, empleándose para ello primero papel de esmeril muy fino, que se puede afinar aun mas frotando dos papeles uno contra otro; en segundo lugar se frota el marfil con una gamuza o paño fino mojado en una papilla de tiza y agua, teniendo cuidado de no prolongar mucho la operación, para no matar los detalles finos del trabajo; una vez que el objeto queda mas liso, lo que se nota en que el paño se "pega" cada vez menos, se lava con agua clara y a continuación se frota con un paño seco y limpio hasta quitarle toda humedad; por ultimo se echa un poco de aceite o sebo en el paño para que el marfil tome un brillo bien marcado. No debe temerse el peligro de que el marfil absorba cantidad suficiente de aceite para ponerse después amarillo, pues la cantidad empleada ha de ser pequeñísima, como que su principal aplicación solo consiste en dar una especie de barniz final y evitar que el baño se "agarre" y produzca señales en el marfil. Es corriente emplear las cenizas de estaño para pulimentar marfil, pero su precio es mucho mas elevado que el de la tiza y en cambio no presenta su uso muchas ventajas sobre el de esta ultima.

Los objetos torneados, formados de varias partes, deben pulimentarse después de desmontadas, pues el trabajo se hace mucho mejor y así ni la tiza ni el agua penetraran por entre sus juntas. Es una buena practica pulimentar la rosca de los tornillos, para que entren con mas facilidad y aseguren mas la unión, y no solo tratándose de marfiles o madera, sino también en el caso de montaje de piezas metálicas.

e) Para pulimentar superficies irregulares, no torneadas, se frotan suavemente, en todas direcciones, con un cepillo de uñas no muy duro, mojado en agua con tiza; al cabo de un cierto tiempo se acepilla el objeto con mucho agua y un cepillo limpio, para quitar toda partícula de tiza. Se seca el marfil con un paño de hilo o algodón, que se aprieta sobre el mismo; después se pone al aire o a una buena distancia del fuego, y una vez seco se abrillanta con cepillo limpio en que se haya echando una gotita de aceite. Es preferible dar un pulimento muy somero al principio, de modo que haya que repetir la operación, a proceder con tal fuerza que queden amortiguados o desaparezcan los detalles mas delicados del objeto, que son los que dan a este valor y aprecio.

f) Los objetos de superficie plana se pulimentan limándolos y rascándolos cuidadosamente; después se frota con papel de vidrio arrollado sobre una varilla cuadrada, y a continuación con tiza, aplicada sobre una varilla de pino perfectamente lisa y cuadrada, que se emplea como si fuera una lima; algunos cubren la madera con una o dos capas de franela; pero la madera limpia y desnuda produce superficies mas brillantes y mejor definidas en sus bordes.

g) Los objetos ordinarios de marfil, limados y tallados, se pulimentan, primero, con arena de Trento y agua, empleando un trozo de franela o un cepillo; segundo, con ladrillo de Flandes raspados, aplicando del mismo modo; y tercero, con un paño de lana o hilo y creta pulverizada.

h) Los mangos de cuchillos y de navajas de afeitar se pulimentan generalmente rascándolos y frotándolos con moletas, como se hace con el carey, pero son mejores los procedimientos siguientes.

Si se trata de navajas de afeitar corrientes, se liman y raspan los mangos con una navaja vieja; se colocan después en un banco de carpintero y se frotan, a lo largo, primero con creta y agua sobre un trozo de fieltro o paño, y después con tiza ya agua.

Si se trata de navajas buenas. Se unen bien las dos cachan y se frotan, primero con una muela de ante y arena de Trento, después con la misma rueda y Trípoli, y finalmente se frotan con la palma de la mano, y Trípoli. Hay quien suprime el Trípoli, que requiere el uso de aceite, y hace el trabajo con creta y tiza, de modo que solo hay que emplear agua.

i) Puños de paraguas y sombrillas. Se pulimentan los puños y pinzas semejantes con arena primero y tiza después, empleando muelas de paño formadas de varias rodajas de paño grueso o fieltro, apretadas entre dos discos de maderas mas pequeños, de modo que el paño sobresalga de la madera unos 2 o 3 cm para que resulte un borde elástico.

j) Puede pulimentarse el marfil en el torno, mezclando con Trípoli el polvo y las partículas que salen del trabajo, y aplicando la mezcla al objeto mientras esta girando.
Para pulimentar marfil son aplicables los métodos empleados para el hueso.


Reblandeciendo del marfil. 

Para reblandecer el marfil se tiene de tres a cuatro horas en una mezcla de 3 partes de ácido nítrico y 15 partes de agua.


Marfil flexible. 

Se echa el marfil en una solución de ácido fosforico puro, de 1.13 de densidad, hasta que pierda parcialmente su opacidad; después se lava con agua fría y se seca. De este modo queda el marfil muy flexible, pero vuelve a recobrar su dureza si se tiene mucho tiempo al aire. Para devolverle otra vez la flexibilidad basta introducirlo en agua caliente.


Para pegar marfil.

a) Se disuelven 100 gramos de colapez y 200 gr de cola blanca en 3 litros de agua, se cuela y se evapora hasta tener solo 600 gr; se agrega 3 gr de goma mastique, 50 gr de alcohol y 100 gramos de oxido de zinc. Para aplicar este cimentó se caliente y agita bien.

b) Se hace una pasta con cal viva en polvo y clara de huevo. El objeto pegado se mantiene bien atado durante veinticuatro horas.

c) Se mezclan partes iguales de albúmina y agua de cola.

d) albúmina 1 parte, agua 3 partes, yeso calcinado 3 partes. Hágase una papilla fluida.

e) Colapez hervida en agua hasta consistencia pastosa; añádase después oxido de zinc hasta consistencia de melaza.

 

Tratamientos para el marfil

 

 

Articulo de la Biblioteca - YBARRA-