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Grabado en Aguafuerte - 1/2
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Grabado en Aguafuerte

 

Fuente: www.oliba.uoc.edu/aureum/es/s03/index2_buri.html

 

 

Calcografía - Aguafuerte - aiguafort. La palabra calcografía proviene del término griego xalkós -que significa cobre o bronce- y del término grafos -grabado-. Es por ello que, cuando hablamos de una calcografía o de un grabado calcográfico por extensión, nos referimos a un grabado realizado sobre una plancha de metal. 

 

El proceso calcográfico consiste en grabar la plancha de forma que nada más se vacían aquellas partes que corresponden al dibujo. 

Cuando se imprime, la tinta se deposita en las partes hundidas de la superficie que son les que quedan estampadas en la hoja de papel en el momento de ejercer la presión. Por ello se dice que la calcografía es un sistema de grabado al vacío. El aguafuerte es considerado una de las técnicas calcográficas indirectas. 

 

Las técnicas de grabado calcográfico son múltiples y se clasifican en dos grandes grupos en función del sistema utilizado para incidir sobre las planchas. Así distinguimos los procedimientos de grabado directo y los procedimientos de grabado indirecto. Los métodos directos son aquellos en los que las incisiones se realizan con una herramienta (buril). En los indirectos la incisión es el resultado de la acción corrosiva de un ácido. 

Los materiales necesarios para realizar un grabado al aguafuerte son la plancha de metal y el ácido. Para transferir el dibujo original sobre la plancha necesitaremos papel vegetal y papel de calco. Para entintar son necesarios la tinta, una espátula, un rodillo (cilindro) y una superficie no porosa donde batir la tinta. Para imprimir necesitamos papel y una prensa. 

 

 

HISTORIA

El origen del grabado al aguafuerte, igual que el del grabado a buril, es necesario buscarlo en el trabajo de los orfebres y fabricantes de armas. En cuanto a este procedimiento en concreto, parece que evolucionó a partir de la experimentación en la decoración de escudos llevada a cabo en la segunda mitad del siglo XV por Daniel Hopfer. Del descubrimiento de este artesano sobre las posibilidades decorativas de la oxidación y, por tanto, de la corrosión de metales nacerá la técnica del aguafuerte. 

Los testimonios más antiguos que se conservan de grabados al aguafuerte datan de 1513. Desde sus inicios muchos artistas utilizaron este procedimiento conjuntamente con otras técnicas calcográficas -como puede ser el buril- para potenciar sus efectos. Así, por ejemplo, utilizó esta técnica el artista holandés Lucas van Leyden en el siglo XVI. 

Fue precisamente en los Países Bajos donde, en el siglo XVII, el aguafuerte adquirió una identidad propia y alcanzó su máximo nivel de expresión con la obra de artistas como Van Dyck y, especialmente, Rembrandt. En España, donde la técnica del aguafuerte no tenía ninguna tradición, la figura principal fue, sin duda, Goya, con las series de Los Caprichos, La tauromaquia, Los Desastres de la Guerra y Los Disparates. 

Sin olvidarnos de Tiépolo, en Italia destacó especialmente la figura del arquitecto Piranesi que grabó grandes planchas que describían la gloria y la decadencia de Roma. En Francia, a finales del siglo XIX, hemos de mencionar la obra de Degas y Manet. En el siglo XX Picasso fue el artista que más sobresalió en la utilización de esta técnica que, hoy en día, continua disfrutando de una gran aceptación entre los artistas porque es una técnica asequible y que permite una gran espontaneidad en los trazos. 

 

 

PROCEDIMIENTO DE REALIZACIÓN

1.Obtención del dibujo: 

Para dibujar sobre la plancha de metal la imagen que queremos grabar podemos hacerlo de dos formas. La primera opción consiste en dibujar directamente sobre el metal, mientras que la segunda implica traspasar la imagen a partir de un dibujo original hecho sobre papel. En cualquier caso no debemos olvidar la inversión que sufre la imagen al ser estampada. Lo que en la plancha se sitúe a mano derecha, en la estampa aparecerá a mano izquierda (y al revés). Por ello es aconsejable dibujar el original en una hoja aparte, copiarlo en un papel transparente, invertirlo lateralmente y transportarlo sobre la plancha, resiguiéndolo con un lápiz duro. 

 

 

2. Preparación y grabado de la plancha: 


Las planchas que se utilizan en le aguafuerte pueden ser de cobre, zinc, aluminio, acero o hierro. La elección de un material u otro está en función mayoritariamente de las pretensiones del artista, ya que cada tipo de material permite obtener unos resultados de características diferentes y específicas. Así, mientras que el cobre, al ser atacado por el ácido, permite obtener trazos de una gran nitidez, el zinc -material menos compacto- produce líneas de contornos más borrosos. 

La técnica del aguafuerte consiste en recubrir la plancha metálica con una sustancia resistente al ácido y después eliminarla de aquellas zonas que queremos que queden estampadas. Después se somete la matriz a un baño de líquido corrosivo hasta que el dibujo aparece suficientemente grabado. Finalmente, se limpia la plancha, se entinta y se estampa. Antes de comenzar a grabar es preciso, sin embargo, preparar la plancha cuidadosamente. 

Paso a paso, el proceso es el siguiente: una vez tenemos la superficie pulida, se desengrasa y se calienta para facilitar la aplicación uniforme de una capa de barniz. Después se realiza el dibujo sobre la matriz -la cuál, previamente, ha sido ahumada para poder distinguir con más nitidez los trazos de la imagen- y con una punta dura se ralla el barniz, extrayéndolo de aquellas zonas que queremos que queden estampadas. 

Es entonces cuando se somete la matriz a un baño ácido, de forma que las partes que no estén protegidas por la capa de barniz quedarán grabadas por el efecto corrosivo de este producto. En función de las intensidades de color que queramos obtener en la estampación, se dejará actuar al ácido un período de tiempo más o menos largo. Cuanto más profunda sea su acción, más oscuro será el resultado, ya que la cantidad de tinta que se depositará en los surcos también será mayor. Tan sólo nos quedará limpiar los restos del barniz y entintar la superficie con la ayuda de un rodillo (cilindro?). Durante todo el proceso es aconsejable realizar alguna prueba de estampación para poder controlar la evolución del dibujo. 

 

 

3. La estampación: 


Antes de estampar la plancha es preciso calentarla. El proceso consiste en llenar de tinta todas las incisiones de la superficie. La tinta se puede aplicar con un cojinete realizando movimientos circulares. No obstante, generalmente se hace con un rodillo (cilindro?). A continuación se ha de extraer la tinta que ha quedado en la superficie de la plancha es decir en las zonas que no han sido grabadas, con la ayuda de un paño. 

Los últimos rastros de tinta se eliminan con la mano. Para ejercer la presión necesaria para imprimir un grabado calcográfico hemos de utilizar una prensa. Esta prensa se denomina tórculo. Cuando tenemos la plancha a punto para ser estampada se coloca en la superficie horizontal de la prensa, sobre un papel limpio del tipo papel-prensa. Sobre la plancha y asegurándonos de no ensuciarla con los dedos, se coloca la hoja de papel en la que se estampará la imagen. Para proteger el reverso de esta hoja y para facilitar la presión uniforme de la prensa se colocan por encima dos o tres láminas de fieltro. 

Después se aplica la presión haciendo funcionar la prensa. Una vez estampado el dibujo, se retiran los fieltros y se levanta la hoja de papel estirándola por uno de los ángulos. El tipo de tinta que sea utilizado y, especialmente, el tipo de papel son muy importantes para lograr una buena impresión de la imagen. El mejor papel es el fabricado a mano o el de molde sin gelatina o con muy poca. Una vez tenemos el dibujo original estampado sobre una hoja de papel llegamos al final del proceso. Ahora, a partir de la misma plancha calcográfica y tan sólo repitiendo el proceso de entintado y de impresión, podemos obtener una cantidad muy elevada de estampas idénticas. 

Cuando el proceso de impresión ha terminado, el artista suele firmar y numerar a mano todos los ejemplares. La numeración sirve para indicarnos la amplitud del tiraje y el orden de impresión. Así, por ejemplo, cuando en una estampa encontramos escrito 1/75, quiere decir que de una edición de 75 ejemplares tenemos la estampa número 1. El artista se reserva unos cuantos ejemplares para su colección personal considerados Prueba de artista. Estas pruebas identificadas con las iniciales P.A. suponen, generalmente, un 10% de la edición y, en principio, no son para uso comercial. 

 

IMPORTANTE: Tener mucho cuidado en el manejo de los ácidos, ya que SON MUY PELIGROSOS. En la preparación del ácido se debe de verter en el recipiente primero el agua y después el ácido. Tener precaución ya que es muy peligroso y se deben de usar lentes, guantes y delantal protector). Así mismo trabajar en un área muy ventilada ya que se van a formar muchos gases tóxicos.

 

Grabado en Aguafuerte


 

 

 

Grabado

 

Fuente: www.tallerdelprado.com/tecnica_grabado.asp

 

 

AGUAFUERTE: 
El aguafuerte es una técnica indirecta de grabado calcográfico. La plancha se recubre con un barniz protector sobre el que dibuja el grabador con una punta metálica, asegurándose que dicha punta toca la superficie del metal sin hacer surco alguno en ella. La punta, en onsecuencia, puede ser roma o, en cualquier caso menos afilada que la utilizada en la punta seca. La ventaja de no arañar la plancha es que pueden corregirse fácilmente los errores cubriendo de nuevo las líneas o zonas no deseadas mediante un pincel mojado en barniz. Por el contrario, si el grabador araña el metal, aunque vuelva a tapar la línea con barniz, el pequeño surco abierto por la punta se llenará de tinta durante la estampación y quedará visible el defecto. Una vez realizado el dibujo sobre el barniz, se sumerge la lámina en una cubeta de ácido mordiente rebajado con agua aguafuerte que tiene la capacidad de atacar el metal y disolverlo en aquellas zonas en que se ha hecho desaparecer el barniz. La profundidad de las tallas depende del tiempo de exposición al ácido y de la concentración de éste. 

Existen dos procedimientos para crear surcos de diferente profundidad: el primero de ellos consiste en realizar el dibujo completo e ir creando reservas, es decir, tapando progresivamente con barniz las zonas o líneas que han sido suficientemente expuestas a la acción del ácido; el segundo consiste en realizar primero las líneas y zonas que se desea que salgan más oscuras en la estampa, sumergiendo la lámina en el aguafuerte en intervalos a medida que se abren nuevas líneas hasta llegar a las más superficiales. Las líneas del aguafuerte carecen de la precisión de las del buril y punta seca, sus perfiles no son tan regulares porque la mordida del ácido no corta el metal sino que lo desgasta irregularmente. Son líneas nerviosas, entrecortadas y de grosor variable.

La dificultad de esta técnica estriba en el cálculo de la capacidad de corrosión del ácido, teniendo en cuenta que la mordida será más activa cuanto más concentrado esté el aguafuerte, mayor sea su temperatura y menos veces haya sido utilizado. Dependiendo de su poder de corrosión y de la profundidad que se quiera dar a las líneas, el grabador debe calcular el tiempo de exposición de la lámina al ácido. Esta operación es sumamente delicada, pues un cálculo incorrecto de tiempos puede provocar un desgaste excesivo del metal y la destrucción de la matriz. Por otra parte, si el barniz protector no ha sido eliminado correctamente del dibujo, el metal no será atacado por el ácido y quedará sin grabar.

Una vez abiertas la totalidad de las tallas se limpia el barniz sobrante con un paño mojado en alcohol quedando la lámina en condiciones de ser estampada.

Conocida desde el s. XV, en un primer momento la técnica del aguafuerte se empleó como complemento del buril en los grabados en talla dulce. Los contornos de las figuras y los fondos se grababan en aguafuerte, y sobre las líneas abiertas por el ácido el grabador introducía las colecciones de buriladas. Durante mucho tiempo el buril fue considerado como la única técnica noble de grabar y el aguafuerte se supeditó siempre a ella como un procedimiento auxiliar. En los Países Bajos del norte la situación era distinta, alcanzando la técnica del aguafuerte un importante desarrollo durante el s. XVII bajo la estela de Rembrandt. Con la incorporación definitiva de los pintores del resto de Europa a las técnicas de grabado calcográfico, a finales del s. XVIII, acaba el largo dominio del buril. A lo largo de la centuria siguiente el aguafuerte se convierte en la técnica dominante del grabado en metal, así hasta llegar a la actualidad en la que cada vez son más escasas las estampas realizadas a buril mientras que los grabadores calcográficos practican profusamente los procedimientos derivados del aguafuerte.



AGUATINTA: 
El aguatinta se basa técnicamente en el mismo principio del aguafuerte, pero a diferencia de aquel las líneas se sustituyen por superficies tonales. Es una técnica pictórica de grabado calcográfico que permite la obtención de semitonos o infinitas gradaciones de un mismo color. Sobre la superficie de la lámina se espolvorea uniformemente resina de pino pulverizada. El punto de resina, como la capa de barniz en la técnica del aguafuerte, actúa como aislante. Es decir, al sumergir la lámina en el ácido éste sólo ataca los intersticios que se encuentran entre los puntos de resina que previamente han debido ser fijado al metal. Para ello se calienta el dorso de la lámina sujetando ésta con unas tenazas antellanas. Tal calentamiento provoca la dilatación de la resina y su adherencia a la plancha. El tiempo de exposición al calor debe ser suficiente para que se adhiera el punto de resina, pero no exagerado, porque una dilatación excesiva de los granos provocaría la fusión de éstos con sus vecinos formando una capa uniforme que impediría la actuación del aguafuerte. Para crear zonas de puntos de diferentes profundidad, se emplea el mismo recurso de las reservas con barniz descrito en la técnica del aguafuerte.


A finales del s. XVIII los pintores comienzan a interesarse por el arte gráfico. Abrirán composiciones originales y volverán a recuperar la libertad creativa que había perdido el grabador de reproducción en talla dulce. Desde el punto de vista técnico, al estar más acostumbrados a la mancha, los pintores indagarán en nuevos procedimientos de grabado calcográfico, las técnicas pictóricas: -aguatinta, manera negra, barniz blando-. El aguatinta permite imitar los dibujos a la aguada, el barniz blando se aproxima a la textura y calidad de los diseños hechos a lápiz. En este contexto histórico cabe situar los extraordinarios aguatintas de la serie de Goya, en particular "Los Disparates", donde el poder expresivo de la técnica es llevado por el artista hasta unos límites apenas igualados con posterioridad.


 

 

 

ABC del grabado

 

 

Fuente: www.museonacional.gov.co/abc.html

 

 

El grabado es un conjunto de técnicas de arte gráfico cuya característica común es la creación de imágenes a partir de cortes o tallas que un grabador efectúa sobre una matriz de madera o de metal


Aguafuerte

En esta técnica las líneas son grabadas en la plancha por la acción de un ácido. La lámina de metal, que en el caso de Rembrandt fue el cobre, se recubre con un barniz protector (cera, resina y asfalto), sobre el que dibuja el grabador con una punta metálica, removiendo el barniz y dejando el diseño expuesto. Una vez realizado el dibujo, se sumerge en una cubeta de ácido mordiente rebajado con agua (aguafuerte), que tiene la capacidad de atacar el metal y disolverlo en aquellas zonas desprotegidas de barniz. La profundidad de la talla depende del tiempo de exposición al ácido. 

Las líneas del aguafuerte carecen de la precisión de las del buril y de la punta seca y sus perfiles no son tan regulares, porque la mordida del ácido no corta el metal, sino que lo desgasta de manera irregular. 

Una vez abierta la totalidad de las tallas, se limpia el barniz, se entinta y se pasa por la prensa con el papel que ha sido previamente humedecido. 


Buril

La técnica del buril recibe este nombre del instrumento -una varilla de acero de punta oblicua- utilizado por el grabador para abrir las tallas sobre la superficie del cobre. 

El mango del buril se acopla en el hueco de la mano y el grabador lo impulsa ejerciendo presión con el brazo y lo dirige con el dedo índice. El instrumento debe estar casi paralelo con la superficie del cobre. La intensidad de la línea dependerá de su ancho y su profundidad. 

El buril levanta una viruta metálica que se corta con el propio instrumento. La línea que produce es nítida y limpia. Antiguamente se identificaban por ser más anchas en el centro y estrechas a los lados. Rembrandt utilizaba esta técnica para reforzar los negros y ciertos detalles. 


Punta seca

Técnica que se basa en la utilización de una punta de acero afilada con la que el grabador dibuja directamente sobre la superficie del metal. La profundidad del surco depende de la fuerza que se ejerza y lo afilada que esté la punta. La forma de la punta, y la manera de trabajar el instrumento explican por qué el metal arrancado de la lámina se queda en ambos lados del surco, formando unos abultamientos llamados rebabas. Éstas retienen la tinta durante el proceso de estampación, de forma que la línea de punta seca no es tan nítida, como la del buril. Al contrario, sus límites son imprecisos, difuminados, lo que le otorga una sensación aterciopelada. Las líneas son frágiles y terminan agotándose, debido a la presión en las operaciones de impresión. 


 

 

 

Grabado con Aguafuerte

 

 

Fuente: www.mearte.hypermart.net/oarticulos/grabado/aguafuerte

 

 

Generalmente entendemos por grabado el hecho de poner tinta y estampar superficies en relieve, como ocurre con la xilografía, aunque también lo es el proceso inverso, que consiste en imprimir las superficies profundas de las incisiones como en el aguafuerte.

La primera se llama grabado en relieve y la segunda en hueco.

Debemos entender por aguafuerte el proceso de morder líneas o áreas por medio de un ácido. Este proceso está hecho sobre metal para luego ser impreso sobre papel, o dicho de otra manera, el aguafuerte es la parte impresa obtenida por medio de la plancha grabada.

Bajo la denominación genérica de aguafuerte se incluyen el aguafuerte de líneas, el de base blanda o barniz blando y el aguatinta.

Bajo esta denominación también han sido siempre agrupadas la punta seca, donde el ácido no se usa, y la mezzotinta, en la cual las pequeñas cavidades son hechas por instrumentos.

Los grabados de estampas son frecuentemente realizados por procedimientos en los cuales se combinan armónicamente varios de estos métodos. Ellos son el resultado de lo que se han dado en llamar "técnicas mixtas".

Lo que liga a estos diversos procedimientos es que todos son entintados y estampados de una manera similar, en una prensa a rodillo o prensa-plancha de cobre.


Barniz Blando

El barniz blando es un grabado al aguafuerte realizado en forma indirecta (la punta no hiere el metal) y se lo conoce como imitación del lápiz o a modo de lápiz.

Es de forma indirecta porque el decalque realizado sobre una base especialmente húmeda es en realidad el grabado sobre la plancha que se somete al corrosivo; en consecuencia, las líneas tienen la textura del papel que se interpone entre el barniz y el instrumento con que se lo recorre.

La condición húmeda y grasa del barniz se obtiene mezclando sebo al barniz de bola por partes iguales o en proporción de:

Sebo ................. 1 parte
Barniz de bola ..... 2 partes


Estas fórmulas varían según el clima y temperatura del momento, pero es necesario comprobar en la mezcla del sebo la presencia de la cantidad suficiente para permitir que el barniz que queda depositado en el reverso del papel por la presión del lápiz, se levante limpiamente de la plancha.

El barniz bola y el sebo se mezclan derritiéndolos en un recipiente enlozado; se aplica a la superficie de la plancha por el procedimiento conocido para el barniz base, pero sometiéndolo sólo al calor necesario para que se expanda. Se deja enfriar antes de trabajar sobre ella.

El papel que se utiliza para hacer un dibujo que se requiere grabar al barniz blando debe ser delgado, rígido y ligeramente texturado; se aplicará sobre la superficie barnizada de la plancha, haciendo coincidir sus bordes con el dibujo. Luego se fija el papel a la mesa con cinta adhesiva. Otra manera de hacer el trabajo es calar los tres cuartos exteriores de un pequeño círculo, que se traza en cada uno de los ángulos del dibujo con centro en el vértice, los que al superponerse a la plancha deberán coincidir exactamente con sus bordes, para un perfecto registro. Un puente para apoyar la mano será indispensable para la técnica de barniz blando, porque se debe trabajar por encima del dibujo, y la menor presión provocará la adhesión del barniz al papel. Colocando el puente sobre el papel, se dibuja sobre las líneas con un lápiz duro o un punzón. Una vez concluido el dibujo, se levanta el papel en cuyo reverso se habrá adherido el barniz que fue removido de las líneas y áreas que estuvieron en contacto con el papel bajo presión.

Examinar la plancha en que las líneas aparecerán dibujadas por el brillo del metal y controlar la veracidad del decalque.

Si hay líneas que se han hecho por error, cubrirlas con barniz de protección, así como las muy gruesas se pueden afinar con el mismo procedimiento cuidando de no levantar la base.

Hay que considerar que siendo el barniz blando de superficie muy vulnerable a la presión, cualquier operación que se realice sobre él debe ser hecha con mucha delicadeza.

Estas líneas y áreas se exponen a la acción del ácido por inmersión o con la pluma de ave o el pincel. La gradación puede obtenerse reforzando los quemados. La solución de ácido no debe ser muy fuerte. Lo conveniente es:

Ácido ......... 1 parte
Agua ......... 3 partes 


El remordido, aunque no es lo más adecuado, se puede hacer utilizando un papel graneado transparente. Antes y después del mordido se utilizan las rueditas de acero, roulettes, que se pasan sobre la plancha en todas las direcciones, ofreciendo el mismo aspecto del lápiz.

El puente es una tablilla de madera delgada más larga que las medidas de la plancha, a cuyos extremos van adosados dos pequeños tacos lo suficientemente altos para suspenderla sobre el dibujo. Se limpia y se procede como de costumbre

 

Grabado en Aguafuerte

 

 

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