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Coloración de la plata y cobre - Patinas - 1/3
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Coloración de la plata y cobre - Patinas

Coloración de la plata y cobre - Patinas

 

 

Coloración de la plata y cobre - Patinas


Tip enviado por: Alfredo - Escultor
DF (Poniente 108-96), México

 

 

Tanto la plata como el cobre se pueden colorear por medio de la aplicación de ácidos en su superficie. Este procedimiento se llama patina.

 

 

Preparación:

Se emplea Ácido Nítrico (tal como lo venden en las tlapalerías) y se vierte aproximadamente unos 20 ml de ácido a cada uno de tres recipientes de plástico. Posteriormente se agrega a uno de los recipientes cobre, a otro plata y al tercero fierro (clavos o fibra de fierro). 

 

Es importante que todo el metal sea disuelto en el ácido y que este quede saturado de el. Esto se logra adicionando cantidad suficiente de metal hasta que ya no se disuelva mas este en el ácido.

 

Se debe de tener precaución ya que en la reacción de los metales con el ácido se va a generar calor y además gases tóxicos por lo que se debe de trabajar al aire libre y con lentes de protección, guantes y delantal de seguridad. Los envases de plástico deben de ser gruesos ya que si se emplean delgados, el calor que genera la reacción los puede derretir.

 

La reacción llevara aproximadamente 1 hora en llevarse a cabo y que se termine de diluir todo el metal en el ácido.

 

Posteriormente, esta solución concentrada con el metal se va a diluir para poderse trabajar (30 % de solución de ácido con metal disuelto + 70 % de agua). Si se desea se puede trabajar también concentrada.

 

 

Aplicación:

Para aplicar la patina (solución de ácido nítrico con metal disuelto) se debe de calentar ligeramente la pieza con el soplete y posteriormente aplicar la patina con un pincel o brocha. Si se desean tonalidades fuertes se deben de aplicar varias manos o pasadas de patina sobre la pieza.

 

 

Tipos de Patinas

 

Las patinas que poseen diferentes metales van a dar diversas tonalidades de color sobre la pieza. Por ejemplo: 

 

Verde

se obtiene con Ac. Nítrico + Cobre

Café

se obtiene con Ac. Nítrico + Fierro

Gris

se obtiene con Ac. Nítrico + Plata

Azul

se obtiene con Ac. Nítrico + Cobre + Amoniaco (gotitas de)

Negro

se obtiene con Sulfato de Potasio o Hígado de Azufre

Rojiza

se obtiene con 1) Se prepara Patina Café, 2) Se prepara Patina Negra. Se agregan gotitas de la solución de Hígado de Azufre a la Patina Café. Se calienta la pieza y se aplica la mezcla y por ultimo después se aplica en caliente grasa de color vino de zapato y se le da trapo a la pieza (se frota con una franela).

 

Si se desea se puede aplicar un color de patina sobre otro color en la pieza.

 

Una formula sencilla para patinar el bronce es: Amoniaco 30 ml + Agua 15 ml + Sulfato de cobre 3 g.

 

 

 

Es MUY IMPORTANTE que la superficie del diseño que se va a patinar se encuentre ligeramente satinado o rayado (se puede usar una lija o fibra para lavar trastes) con el objeto de que la patina tenga de donde adherirse,  de lo contrario esta se caerá con mucha facilidad si el acabado de la pieza es totalmente lisa.

 

después de patinar la pieza con la tonalidad de color deseado, se aplica sobre la superficie del diseño vaselina o grasa de zapato del mismo color de la patina usada (ejem. café, negro, gris). Si la grasa se aplica sobre la pieza tibia, la grasa respeta el tono de la patina, si se aplica sobre el diseño caliente, la grasa obscurece la patina.

 

Para proteger por mayor tiempo la coloración obtenida en la superficie de la pieza, es importante cubrir esta con una capa protectora de laca.

 

 

Apuntes sobre patinas en joyería

 

- Para dar a las piezas de plata coloración parda, se ponen en una
solución de partes iguales de sulfato de cobre y sal amoniaco en vinagre, o simplemente se frotan con el cloruro amoniaco y luego con grafito, frotándolas con un cepillo. Resultado parecido se obtiene pintándolas con una solución caliente de dos partes de sal amoniaco, dos de sulfato de cobre y una de nitro en agua, o sumergiéndolas en ellas, o con hiel de azufre.


- La coloración negra llamada de plata oxidada se obtiene con sulfuro
de potasa y vinagre, o bien 25 gramos de sulfuro potásico, 10 de
carbonato de amoniaco y un litro de agua.

 

- Para dar a los objetos de plata coloración roja, se les sumerge unos 
segundos en una solución caliente y concentrada de cloruro de cobre,
después se limpian y secan y luego se bañan en alcohol, al que se le prende fuego.

 

- Se obtiene una coloración oxidada a dos tonos, con fondo verdoso, con un liquido compuesto de 3 partes de ácido clorhídrico, 1 de yodo y 1 de agua. Primeramente se mezclan el ácido y el yodo y cuando haya cesado la efervescencia, se agrega el agua. Los objetos se sumergen el tiempo necesario para que adquieran la intensidad de tono que se desee, se lavan, se secan y se frotan con un paño caliente las partes salientes.

 

- El color negro agrisado para la plata, cobre y latón, se consigue 
sumergiéndolos repetidas veces en una solución de una parte de
nitrato de cobre en tres de alcohol de 96º, que se prepara haciendo fundir a calor suave el nitrato y agregando después el alcohol.

Otra formula para dar la misma tonalidad a dichos metales consiste en sumergirlos durante un cuarto de hora, secándolos con un paño de
lana y volviéndolos a sumergir quince minutos mas, en una solución de 100 partes de ácido clorhídrico ordinario, 6 de anhídrido arsenioso, 3 de cloruro de  antimonio y 15 de limaduras de hierro, calentados a baño de María durante una hora entre 70 y 80º. Al sacarlos del segundo baño, se lavan con sosa diluida.

 

- Se da a los metales una coloración gris acero sumergiéndolos
repetidas veces en el liquido siguiente, lavándolos y secándolos bien cada vez: Ácido clorhídrico, un litro; anhídrido arsenioso, 8`5 gramos; sulfato de hierro, 8.5 gramos.

 

- Para dar color pardo al oro, plata, cobre, latón, hierro y cinc, se
prepara una solución de hiposulfito sódico al 9% y otra de acetatos neutro de plomo al 3%, se mezclan en volúmenes iguales y se calienta a 90 ºC., lo que da lugar a una fuerte descomposición, formándose copos pardos de sulfuro de plomo que se depositan sobre los metales que en ella se sumerjan. Operando en caliente, la capa será uniforme y la coloración dependerá del espesor que se deposite sobre el metal.

Sustituyendo el acetato neutro de plomo por igual cantidad de sulfato
de cobre, el latón y similar sumergidos en el liquido tomaran hermoso
color rojo, que si el baño se prolonga virara el verde y finalmente al
pardo con irisaciones.

 

- Sumergiendo repetidas veces el cobre y el latón en una solución
caliente de pentasulfuro de potasio, adquieren una serie de matices que van desde el azul verdoso hasta el azul agrisado. El liquido se prepara disolviendo un gramo de pentasulfuro de potasio y otro de clorato de sosa en medio litro de agua.


Si el cobre y el latón se introducen en una baño de 3 partes de
acetato de plomo, 6 de hiposulfuro de sosa y 100 de agua, van tomando diversas coloraciones que van desde el gris al pardo rojo y al azul. Cuando se llega al color conveniente, se sacan y se lavan.
Untando el cobre con una solución clorhídrica de hierro y arsénico,
toma color verde oliva, que se aumenta frotándolo con plomo.

 

Encobrado del hierro o del acero, esto es el dar un aspecto de cobre sobre estos metales. El Sulfato de cobre 1.5 kg; se disuelve en agua suficiente y se agrega 60 cm3 de ácido sulfúrico

En los bronces para dar un aspecto de cobre sobre un metal, se consiguen pátinas verdes con hiposulfito sódico 2 partes, ácido sulfúrico 1 parte, agua 20 partes.

 

Coloración de la plata y cobre - Patinas

 

 

 

IMPORTANTE: El contenido (texto y fotografías) de este artículo: "Coloración de la plata y cobre - Patinas" están registrados y protegidos por los derechos de autor © Raúl Ybarra, por lo que no deben ser copiados o reproducidos sin autorización por escrito de Raúl Ybarra.

 

 


 

 

Patina de azufre en el bronce

 

 

Preparar azufre diluido en agua en un recipiente plástico.

 

Aplicar calor a la pieza por toda la superficie. Una vez está caliente se le aplica la solución de azufre con un pincel, de manera que no queden marcas de chorreado. No repasar sobre el mismo punto par evitar que la pieza quede manchada.

 

Luego de aplicar unas dos o tres capas de azufre (aplicando calor entre capa y capa) remójela con abundante agua y con ayuda de un cepillo o una esponja elimine la capa superficial. 

 

Luego, aplique cera por toda la superficie y pula enseguida.

 

 


 

 

 

Formación de la patina en el bronce

 

 

Texto: Roberto (España)

 

 

He estado estudiando algunos documentos de investigación acerca de la formación y la estructura de la pátina en los objetos de bronce antiguos, y no puedo por menos que arrojar un extracto de mis conclusiones acerca del tema. Esto es como el chiste de Claudia Schieffer en la isla desierta, si no os lo cuento es como si no hubiera hecho nada. 

Como es bien sabido, la pátina es la estructura resultante de un proceso de corrosión. Dos cuestiones importantes en los procesos corrosivos son el pH del medio corrosivo, que en el caso del suelo está entre 4.5 y 9, y el potencial de oxidación-reducción del mismo (Eh) que está entre -0.3 y 0.5. Estos intervalos de pH-Eh corresponden precisamente a los de estabilidad del cobre y el estaño, y más cuando las piezas contienen algunos productos protectores como el óxido cúprico u otros hidroxicompuestos de cobre y estaño. Si esto es así, uno podría pensar que la pátina no saldría nunca en el bronce, y no le faltaría razón. En efecto, la pátina en el bronce se forma en periodos relativamente cortos de tiempo (decenas de años) respecto a la duración total del objeto bajo tierra (cientos de años). 

La formación de la pátina, su color y su espesor, depende de una serie de factores que intentaré resumir a continuación. Una cuestión que nos podría confundir sería el pensar que todas las pátinas de bronce son iguales estructuralmente, que el color solo depende de la composición del suelo y que el espesor depende del tiempo que la pieza lleve enterrada. Esto sólo se acerca a la realidad. Existen dos estructuras de pátina bien diferenciadas, la tipo A y la tipo B por ponerles un nombre. 


1) La tipo A tiene dos capas: La interior, que está en contacto con el metal, es irregular en espesor y forma, y está caracterizada por un contenido en cobre menor que la aleación y por la presencia de oxígeno como único elemento del ambiente corrosivo circundante. La cantidad de estaño decrece en una relación de 4 a 1 de un extremo a otro relativo al espesor de la capa. Esta capa interior a veces no aparece. La capa exterior de la pátina es la que posee el tono principal del color que se observa (parece de cajón pero no lo es) y puede ser azul, verde, verde oscuro, gris oscuro y en algunos casos gris metálico. Está caracterizada por un contenido en cobre muy bajo, pero un contenido alto de estaño y de elementos provenientes del ambiente corrosivo (principalmente oxígeno, silicio, hierro, aluminio, calcio, fósforo y cloro). El color de la pátina depende de la formación de los diferentes compuestos que precipitan lentamente sobre la primera capa, que dependen a su vez de la composición del suelo, de los intervalos térmicos del suelo, de la composición de la aleación, del tamaño de grano de la aleación (nota *), y del espesor de la primera capa que se formó sobre la pieza. Estos compuestos son de marcado carácter amorfo (nota **), véanse, diferentes óxidos hidratados de estaño, cobre y no están repartidos homogéneamente sobre la pieza. Según la naturaleza de su formación, se puede decir que es una pátina fósil, en la que no se detectan formaciones cristalinas típicas del cobre como la malaquita o la crisocola. Bien, está patina tiene excelentes cualidades frente a una corrosión ulterior. 


2) La pátina de tipo B puede formarse de dos maneras diferentes: por ataque corrosivo generalizado o localizado. Paradójicamente el resultado final es el mismo. La diferencia con la pátina tipo A, es que no tiene solo dos capas, sino que tiene tres, donde tanto la formación de la primera como la segunda están fuertemente relacionados con una concentración de cloruros en el ambiente mayor de la normal. Para no enrollarme en exceso, simplemente os comento que en este caso la superficie del metal no permanece intacta, sino que se ve seriamente dañada por el ataque de los cloruros y sus iónes; que el espesor de la pátina depende en gran medida de la severidad del ataque; y que en la última capa en este caso sí se forman compuestos cristalinos como la malaquita, la paratacamita o la crisocola, lo cual confiere a este tipo de pátinas un aspecto totalmente distinto de las de tipo A amorfas. Una vez más el tamaño de grano y otros aspectos definen en gran medida el resultado final. 

Estaba pensando en incluir el proceso de formación de ambos tipos de pátina, pero es un tostón de cuidado, lleno de fórmulas y potenciales de oxidación y esas cosas. 


Otra de esas cosas que tendemos a pensar es que si la pieza lleva más tiempo en el suelo pues más gorda que es la pátina. El tiempo es necesario para la formación, y no siempre, pero desde luego que en el espesor de la pátina el tiempo no juega un papel destacado. Uno de los factores que si que juegan un papel destacado es el tamaño de grano de la aleación, que varía dependiendo de una multitud de factores, entre ellos si el material ha sido trabajado en frío o en caliente, si ha sido templado, si ha sido recocido, colado en un molde, etc. Hablando en términos muy, pero que muy generales, el tamaño de grano de una aleación es más fino si ha sido trabajado en frío....más grueso si se le da un tratamiento de recocido (tratamiento térmico a una determinada temperatura y durante un tiempo determinado, a más tiempo y más temperatura, más engorda el grano), etc. y depende también de la composición de la aleación. 

 

Por ejemplo, el titanio afina el grano del aluminio. La cuestión es que nuestro bronce tiene un determinado tamaño de grano, y dependiendo de él nuestra pátina va a ser más o menos gruesa y con la porosidad más o menos cerrada, que hará que sea más o menos resistente al roce, al ataque químico, etc. Sobre un bronce de menor tamaño de grano, es decir forjado, estampado, templado...se crea una pátina de mayor espesor, menor porosidad, más resistente y con mayor adherencia que con un tamaño de grano más grueso. (Esto solo está comprobado para la pátina tipo A, pero me juego el tipo en mi caso el tipazo, a que pasa exactamente lo mismo en las tipo B. Todo esto es en cierta medida extensible a las piezas de cobre. 


nota *) Las piezas de metal están compuestas de pequeños monocristales denominados granos. El tamaño medio de estos monocristales es denominado tamaño de grano. En un objeto arqueológico, el tamaño de grano es de micras (entre 10 y 100 micras) y se observa sin dificultad al microscopio óptico preparando una muestra convenientemente pulida y atacada con un compuesto químico especial para cada metal o aleación. Piezas monocristalinas, es decir, que toda la pieza es un solo cristal, son difíciles de encontrar, por ejemplo el alabe de una turbina. Estas piezas se fabrican de un modo especial. 

nota **) Amorfo en este caso significa no cristalino. El vidrio de las ventanas (paradójicamente llamado cristal) es amorfo. Esto quiere decir que los átomos que forman la estructura del material no están organizados de forma digamos "repetitiva", careciendo de orden macroestructural. Las estructuras amorfas suelen ser transparentes o translúcidas (aunque coloreadas) derivado de la falta de interacción con la luz. La luz interacciona en la mayoría de los casos no con la materia, sino con su estructura periódica. Esto no quiere decir que cualquier cosa amorfa sea transparente.

 

Formación de la patina en el bronce

 

 

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