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Fundición de metales
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Fundicion de metales 

Fundición de metales

 

 

Fundición de diferentes metales

 

Tip enviado por: Mario Gandara
Barcelona, España

 

 

Hasta hace pocos años todas las piezas fundidas de metales se hacían en moldes de arena, es decir, los modelos se empleaba para formar el molde de arena. Tal como se hace actualmente para las fundiciones de hierro. Casi todos los metales se funden ahora en moldes de latón, cobre, zinc o hierro, y únicamente los objetos de plata y de plata alemana, así como algunos de bronce puro, se funden, como antes, en arena. El aluminio se puede moldear fácilmente en moldes de hierro especialmente si los moldes se han calentado previamente hasta tener casi la misma temperatura que el aluminio fundido, y si después de llenos de metal se enfría este poco a poco y se saca tan pronto como se enfría bastante, con objeto de evitar roturas a causa de la contracción consiguiente. Muchos cuadros de bicicletas se han fundido de este modo con mucho éxito.

Los bronces franceses, que son imitaciones, se funden en moldes de cobre o latón. Los metales que principalmente se emplean son el zinc y el estaño, pudiéndose hacer gran numero de coladas en el mismo molde; pero si se trata de obtener un objeto de bronce puro, el molde ha de ser de arena. Para obtener piezas fundidas huecas, con molde de arena, es preciso emplear una armadura o alma que llene el interior del objeto de que se trate, de modo que el bronce fundido se distribuye a su alrededor y como esta alma esta hecha de arena, puede eliminarse después con toda facilidad. Si el objeto que se ha de moldear tiene que ser hueco y debe fundirse en un molde de metal, el procedimiento es de la mayor sencillez: se llena el molde con el metal fundido y cuando el operador estima que se ha solidificado una pared de suficiente espesor, a causa del enfriamiento, vierte al exterior el resto del metal fundido. Adquiriendo alguna experiencia en este trabajo se pueden hacer piezas huecas por este procedimiento con el espesor que se quiera.

Los adornos en ferretería para cajas, que también se emplea mucho para ataúdes, sobre todo para las asas se hacen casi todos de fundición de estaño y antimonio, en moldes de latón. El metal empleado es frágil, y se requiere ser reforzado en las partes mas débiles, lo cual se hace casi siempre con relleno de madera o de varillas de hierro, que se disponen en el molde antes de colar el metan fundido.

Las fundiciones de aluminio que se encuentran ordinariamente en el comercio, están aleadas con zinc, que tiene una gran afinidad para el aluminio, aleándose con perjudicial y ocasiona después muchos contratiempos, pues aunque facilita gran demente al fundidor al hacer bien y pronto sus coladas, no puede pulimentarse bien y se corroe en poco tiempo, dificultades que quedan evitadas empleando aluminio puro.

Los moldes de yeso son los mas apropiados para trabajar en pequeña escala, es decir, cuando solo se necesitan pocas piezas iguales. La única dificultad que presenta el yeso consiste en que requiere unos cuantos días para secarse completamente, lo cual es absolutamente preciso para que su uso resulte de provecho. En los moldes de yeso pueden colarse no solo metales blancos, sino también la plata y el oro. Los moldes de yeso deben ahumarse bien, sobre una luz de gas, hasta que queden cubiertos con una capa de hollín, y el metal debe echarse en los mismos lo mas frío que se pueda.

 

Fundicion de metales

Fundición de metales

 

 

Preparación de la arena para moldes

Según Frohman, la arena debe mezclarse con polvos de carbón, para revestir interiormente los moldes, primero por que quedan así separados los granos de arena y al echar el metal fundido no forman una capa unida vítrea, sino que el carbón se quema y los granos de arena quedan separados, pudiéndose desprender con facilidad; y segundo por que permiten la salida de los gases, evitando así la formación de burbujas. 


Los polvos de carbón empleados para este objeto deben proceder de carbón bituminoso, sin pizarra ni fósforo, y muy rico en hidrocarburos y materiales volátiles: da excelentes resultados la hulla de gas. Hay otros polvos que también se emplean con la arena, como los de carbón vegetal pero estos se aplican a los moldes espolvoreándolos o mezclándolos con agua y extendiendo con una brocha la papilla resultante. Mejor resultado da una mezcla de coque finamente pulverizado y grafito.

Aunque el coque es un cuerpo extremadamente poroso, propiedad que conserva a un estando en polvo muy fino, y la pulverización del mismo es una operación bastante dificultosa, se logra obtener una superficie perfectamente lisa mezclando el grafito y el coque íntimamente y agregando a la mezcla resina fundida, después de lo cual se expone la masa resultante al calor, que descompone la resina, y el carbón de esta llena por completo los poros mas finos del coque. después de fría esta masa, se pulveriza en muelas cortantes, y finalmente se tamiza. Con este procedimiento se obtienen resultados excelentes. Conviene tomar relativamente poco grafito, pues la 
diferencia entre los coeficientes de dilatación de los dos cuerpos pueda dar lugar fácilmente a ciertas acciones perjudiciales. Los mejores resultados se obtienen empleando de grafito la quinta parte de la masa total, pero es conveniente emplear siempre la resina en abundancia. La mezcla pastosa debe tener la consistencia del mortero.


Poros en lasa fundiciones de bronce

Los objetos del bronce fundido, cuando presentan mucho poros y de bastante profundidad deben sumergirse en ácido antes de pulimentarlos, para limpiar bien estas cavidades; la pulimentacion debe prolongarse lo suficiente para borrar estos poros de colada, si es posible, ya que de no hacerlo así quedan los objetos con un aspecto muy feo al chapearlos y terminarlos, y presentan toda su superficie llena de agujeritos minúsculos. Los agujeros mayores no pueden hacerse desaparecer como no sea dedicándoles un trabajo muy 
considerable: tampoco es raro el caso de que al pretender borrar estos poros con el pulimento prolongado, se hagan mayores, ya que con frecuencia se extienden, agrandándose hacia dentro del metal. Solamente un operario de mucha experiencia conoce hasta donde puede llegar en este trabajo sin tener que sufrir las consecuencias de este raro comportamiento de tales cavidades.


Barniz negro para los moldes

Goma laca una parte, alcohol metílico 2 partes, negro de huno cantidad suficiente para que la mezcla total resulte negra.

 


Moldes metálicos

a) Los moldes de latón para fundiciones de adornos de metal dulce hechos de metal ingles, peltre, zinc, etc., deben hacerse con latón que contenga bastante zinc para que resulte algo coloreado. Aunque este latón duro es mas difícil de cortar, su superioridad sobre el latón cobrizo oscuro lo hace preferible a este ultimo, ya que aquel resiste temperaturas mas elevada y un trabajo mas fuerte, compensando sobradamente el exceso de trabajo que es necesario para cortarlo. El molde debe ser de bastante espesor para conservar un calor suficiente mientras el operario saca del mismo un objeto ya moldeado, de modo que al echar nuevamente otra cantidad de metal fundido, penetre en todos los rincones y detalles del molde. En cambio, si se emplea moldes de poco espesor, se enfría muy pronto, 
y al echar el metal fundido, este se enfría algo y el molde no queda perfectamente lleno. Cuando los moldes son gruesos admiten, después de cada operación, un buen lavado con esponja y agua con lo cual el metal fundido se enfría muy pronto y puede sacarse del molde con toda facilidad.

b) Los moldes para fundiciones de metales blandos pueden hacerse también de metal blando, pero solamente cuando hay que hacer pocos objetos, o cuando se emplean muy poco, debiéndoseles considerar como de duración muy limitada. Se hacen estos moldes del mismo modo que los de latón, y aunque no contengan estaño se procura endurecerlos todo lo posible. Este endurecimiento se consigue con el antimonio y el cobre. El metal fundido no debe echarse en el molde demasiado caliente, para que no funda a este ultimo. Teniendo cuidado pueden fundirse muchos objetos con estos moldes.

c) Los moldes nuevos del latón o de hierro deben pavonarse antes de emplearlos, lo cual se hace colocándolos boca abajo sobre un fuego de carbón, o lavándolos con ácido sulfúrico y colocándolos después sobre una llama de gas o un fuego de carbón hasta que queden completamente oxidados.

d) Para fundir objetos pequeños se hacen muy buenos moldes con latón. Por resultar bastante considerable el gasto que supone hacer estos moldes fundidos, algunos fabricantes los preparan por electrolisis; de este modo se obtienen los moldes en muy poco tiempo y resultan muy baratos; pero, en cambio, los moldes electrolíticos son mas frágiles que los fundidos, por lo cual deben manejarse con mucho cuidado para que no se rompan ni se deformen. Las asas se aseguran con tornillo.

 

Moldes para metales fusibles

a) Con frecuencia se tropieza con bastantes dificultades al formar los apoyos planos o medios moldes con metales muy fisibles, que hay que echar ya espesados a causa principal de los bordes finos y uniones frágiles. En vez de emplear metales duros para apoyo de los moldes es mejor usar cartón, o papel pesado y satinado que se pega en una tabla, la cual se aplica al dorso de la otra mitad del molde. De este modo pueden obtenerse modelos de perfiles y relieves muy finos, que serian muy difíciles de obtener empleando metal duro.

b) Para obtener buenos moldes de latón para metal muy fusible hay que tener en cuenta dos puntos muy importantes. El primero es de asegurar la salida al aire y el segundo el de tener el molde conveniente pavonado, lo cual se consigue sumergiendo el molde en ácido sulfúrico y colocando después sobre una estufa de gas hasta que tome un color oscuro, si no se hace este pavonado es imposible obtener buenos relieves y perfiles.

 


Moldes de yeso

Pueden hacerse coladas en toda clase de metales en moldes de yeso, con la condición de que se hayan secado estos, durante varios días, a temperatura moderada. Se ahuman bien los moldes con una tea de resina, para que el metal fundido penetre en todos los rincones y detalles de los mismos. Cuando solo se trate de moldear una o dos figuras o adornos, puede emplearse un molde de yeso o escayola. después de hecho el molde, y dejado fraguar hasta que pueda manejarse, se coloca en un sitio caliente, para que se seque durante un día o dos. Cuando se va a usar, debe ahumarse la parte interior exponiéndola sobre la llama del gas; el molde debe estar bien caliente, pero el metal fundido no debe tener una temperatura demasiado alta. Siguiendo este procedimiento pueden obtenerse piezas fundidas muy bien echas, con el único inconveniente del mucho tiempo que se necesita para que los moldes se sequen por completo.


Combustible

Donde se dispone de carbón graso o buen precio, este es quizás el combustible mas barato y fácil de manejar, además de presentar ciertas ventajas sobre el empleo del gas. Un fuego de carbón puede regularse de modo que el metal se mantenga a cierta temperatura, presentándose especialmente para conservar el metal en estado de efusión durante las horas de descanso del mediodía en cambio, tratándose de hornos de gas, en que se regulan con la corriente de la instalación o taller de que se trate, sucede que en las horas de descanso en que la presión es mas baja, el metal se enfría, y se pierde después mucho tiempo en volverlo a fundir, aunque solo sea al cabo de una hora, o al empezar el trabajo al día siguiente.


Escorias

Todos los metales fusibles sueltan gran cantidad de escoria que ordinariamente se echa fuera, sobre todo tratándose del estaño y sus compuestos. La escoria que se recoge encima del metal fundido debe volverse a fundir cuando se tenga cantidad suficiente para llenar un caso. Las escoria deben fundirse 5 a 6 veces si se requiere extraerles todo el metal aprovechable.


Temperaturas del metal fundido


Los metales destilados al molde por colada no deben calentarse excesivamente. Si cualquiera de los metales dulces presenta una coloración azulada después de enfriarse es señal que estaba demasiado caliente.

El metal debe calentarse lo suficiente para que pueda verterse en el molde, con lo cual el objeto resultante tiene un aspecto limpio y brillante. El molde debe estar muy caliente, pues de este modo el metal no necesita tanto calor para producir buenas piezas fundidas. Algunos metales no necesitan la fusión frecuente, que los hace correr con dificultad. El bronce no debe agitarse demasiado ni espumarse, por que pierde mucho al separar las escorias.

 

Fundición de metales

 

 


 

 

Blanquedo del aluminio

 

Tip enviado por: J. Carlos
La Paz, Bolivia

 

 

Satinado mateado o lijado de aluminio. Como hacer que el aluminio no se blanquee al matear, satinar o lijar.

MATERIALES: 
Kerosene y un pequeño paño.

PROCEDIMIENTO: 
A menudo al tratar de hacer brillar el aluminio con el método de satinado, mateado o lijado, al pasarlo con la lija o etc este aluminio se blanquea y se vuelve tosco.

Para que esto no suceda se tiene que pasarlo con un poco con kerosene el lugar a lijar matear, o satinar. Después de esto el brillo que sale es muy hermoso y para nada blanqueado y tosco.

 

 

Fundición de metales

 

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