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Recubrimientos metálicos - 1/4
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Recubrimientos metálicos

Recubrimientos metálicos

 

 

Recubrimientos metálicos

 

 

Tip enviado por: Mario Gandara
Barcelona, España

 

 

 

Recubrimientos metálicos 

 

Pulverización de Metales

 

Los talleres de mentalización schoop, de zurich, construyen aparatos que proporcionan un chorro de metal fundido pulverizado por medio de un soplete de aire comprimido. El metal fundido se adquiere formando una capa que no se desprende y que se puede martillar de 3/1000 a 6/1000 mm. Como metal de protección se puede aplicar el zinc, el aluminio y el plomo. Los aparatos, llamados pistolas, se construyen para calefacción por corriente eléctrica, gas de alumbrado o acetileno.

 

Alimentando la pistola con polvos de esmalte, cuarzo, vidrio, etc., se obtienen capas resistentes de esmalte.

 

 

Antimonio: Recubrimientos de este metal

 

a) Se disuelven 15 partes de tartaro ametico y 15 partes de tartaro preparado en 500 partes de agua caliente, y se agregan de 45 a 60 partes de ácido clorhídrico y de 45 a 60 partes de antimonio en polvo; introduciendo latón en este liquido hirviendo queda cubierto con una capa de antimonio de preciosas irisaciones. De este modo pueden darse al latón tonos dorado, rojo de cobre, violeta o gris azulado. Esta capa de antimonio posee colores y brillo permanentes y es inalterable al aire.

 

b) Carbonato sodico 200 partes, sulfuro de antimonio 50 partes, agua 100 partes. Se calienta esta mezcla en una cápsula de porcelana durante una hora, siempre en ebullición; se filtra después de solución, que al enfriarse deja un precipitado, el cual vuelve a hervirse con el liquido durante media hora, quedando ya el baño dispuesta para su uso.

 

 

Aluminio: Recubrimientos de este metal

 

Para chapear con aluminio puro el hierro y otros metales, se limpian bien los objetos con una solución de bórax y se ponen en un horno de esmaltar, dispuesto para recoger vapores metálicos. Se eleva la temperatura a 1000-1500ºC, y se introducen los vapores de aluminio producidos calentando este metal en baño de arena. Al ponerse los vapores de aluminio en contacto con las superficies metálicas se deposita el metal sobre las mismas. Los vapores no empleados o sobrantes se llevan a una vasija llena de agua.

 

 

Dorado Falso

 

El metal empleado para el dorado falso es ordinariamente latón o una mezcla de latón y cobre. las aleaciones mas usuales son:

 

a) Cobre 6 partes, latón 1 partes.
b) Cobre 4 partes, latón de bristol 1 parte.
c) Cobre 13 partes, latón viejo de bristol 3 partes, estaño 14 partes.

 

 

Mezclas empleadas en el dorado por vía húmeda

Similor rojo. Alumbre de potasa 30 partes, nitrato potasico 30 partes, sulfato de zinc 8 partes, sal común 8 partes, ocre rojo 28 partes, sulfato de hierro 1 parte. Se agrega un poco de achiote, cochinilla, rubia, u otro colorante. Mezclando con agua o vinagre aguado. 

 

Similor amarillo. Ocre rojo 17 partes, alumbre de potasa 50 partes, sulfato de zinc 10 partes, sal común 3 partes, nitrato potasico 20 partes.

 

Baño mate para joyas. Sulfato de hierro, sulfato de zinc, alumbre potasico y nitrato potasico, partes iguales. Se funden todas las sales en su agua de cristalización.

 

Baño mate duro para relojes. Agua 5 partes, nitrato potasico 37 partes, alumbre de potasa 42 partes, sal común 12 partes, vidrio en polvo y sulfato clásico 4 partes. Se mezclan todos los ingredientes muy bien triturados.

 

Baño mate suave para superficies lisas y figuradas. Agua 15 partes, nitrato potasico 46 partes, alumbre de potasa 46 partes, sal común 3 partes.

 

Cera para dorar. Aceite 25 partes, cera amarilla 25 partes, acetato de cobre 15 partes, ocre rojo 37 partes. Se funde la mezcla y se agita bien hasta que se enfrié.

 

 

Dorada legitimo

 

Solución para el dorado brillante

 

La solución siguiente deposita una capa brillante de oro sobre plata, latón, cobre, etc. cloruro de oro 20 partes, cianuro potasico 60 partes, bitartrato potasico 5 partes, creta preparada 100 partes, agua destilada 100 partes. Se disuelve el cloruro de oro en parte del agua y las sales de potasio en el resto; se mezclan las dos soluciones y se agrega la creta. Los objetos que se han de dorar se limpian perfectamente para quitarles la grasa, el oxido, etc., y la mezcla se aplica con un trapo de lana, frotando bien el objeto con el mismo.

 

 

Formulas alemanas

 

a) En 1000 partes de agua destilada se disuelven uno tras otro los siguientes cuerpos: pirofosfato sodico cristalizado 80 partes, solución de ácido cianhídrico al 12 por 100, 8 partes, cloruro de oro cristalizado 2 partes. Se caliente este baño hasta el punto de ebullición. Y se sumerge en el mismo el objeto, previamente limpio.

 

b) En agua destilada se disuelven 1 parte de cloruro de oro y 4 partes de cianuro potasico. Se sumergen los objetos en esta solución en caliente, y se tienen en la misma varias horas, suspendidos de un alambre de cobre y de una tirilla de zinc, quedando al final recubiertos con una capa de oro de hermoso color.

 

 

Dorado del acero

 

Se mezcla 1 parte de ácido nítrico con 3 partes de ácido clorhídrico, y en la mezcla resultante se disuelve pan de oro; se evapora la solución hasta sequedad, y el residuo se disuelve en la menor cantidad posible de agua. Se agrega un volumen de éter sulfúrico igual a 3 veces el de agua. Se agita el liquido obtenido en un frasco tapado hasta que la capa de éter tenga color amarillo y el agua haya perdido todo el color que tenia. 

 

Para emplear esta solución, se sumerge en ella el objeto, previamente bruñido, que queda dorado enseguida. Puede obtenerse una imitación de damasquinado aplicando barniz de cera en ciertas partes antes de proceder al dorado.

 

 

Dorado del aluminio

 

Se disuelven 6 partes de oro en agua regia. Y se disuelve la solución con agua destilada; por otra parte se mezclan 30 partes de cal con 150 partes de agua destilada; al cabo de dos horas se agrega la solución de oro a la cal, se agita bien y se deja asentar durante 5 o 6 horas, se decanta y se lava el precipitado, que es aurato clásico. Se echa este aurato en 1000 partes de agua destilada, con 20 partes de hiposulfito sodico: se pone todo al fuego durante 8 o 10 minutos, sin que llegue a hervir, se retira del fuego y se filtra. El liquido filtrado sirve para dorar en frío, es sumergido en el mismo los objetos de aluminio y previamente limpios con potasa cáustica y ácido nítrico.

 

 

Dorado del bronce

 

Los objetos pequeños de bronce pueden dorarse por inmersión en la solución siguiente, que deben emplearse casi hirviendo. Potasa cáustica 180 partes, carbonato potasico 20 partes, cianuro potasico 9 partes, agua 1000 partes.

 

Un poco mas de 1.5 partes de cloruro de oro se disuelven en el agua, se agregan las demás sustancias y se hierve la mezcla resultante. Se refuerza la solución de vez en cuando agregándole cloruro de oro, y después de haberle empleado 4 o 5 veces se agregan las otras sales en la proporción indicada. Este baño esta muy indicado para dorar económicamente objetos pequeños de joyería barata y bisutería, y para dar un baño previo de oro a objetos grandes que haya que dorar bien.

 

 

Dorado de latón y del cobre

 

a) Se reducen 2 gr de oro fino a cloruro del mismo metal y se disuelve este en 1 litro de agua destilada agregando después ½ kg de bicarbonato potasico y haciendo hervir la mezcla durante 2 horas. Los objetos que se trata de dorar se tienen en este baño caliente unos segundos, o hasta un minuto según la energía del baño.

b) Se sumergen primero los objetos en una solución de protonitrato de mercurio ( preparado disolviendo mercurio en ácido nítrico y diluyendo la solución con agua), y después en el liquido o solución de dorar. El cobre puede dorarse de este modo también, que resiste durante bastante tiempo la acción de ácidos fuertes. El mecanismo de la operación consiste en que la capa de mercurio se disuelve en la solución aurífera, quedando depositada en su lugar una capa de oro.


Dorado mate

después de bruñido el objeto se pasa por un soplete de arena, como los empleados por los grabadores de vidrio, luego se limpia bien para quitarle la arena y se dora y acepilla con cepillo de pelo de latón.

Donde se disponga de soplete de arena a presión, se deslustra el objeto con el cepillo de pelo de acero, que teniendo alguna practica produce excelentes resultados; después se trata como se ha dicho. Este método solo se aplica, en general, a los objetos de plata: tratándose de objetos de otro metal cualquiera (cobre, latón, etc.). Es mejor plantearlos previamente, pues son demasiado duros para tratarlos directamente con el cepillo de acero, no pudiéndose obtener un efecto satisfactorio. Claro esta que, para el torno, los cepillos empleados son circulares.


Dorado moteado

Cuando se quiere dar un dorado moteado, se pone un poco de aceite en las partes del metal donde no ha de haber oro, que se deposita en los sitios en que no hay aceite; una vez terminado el dorado, se quita el aceite.


Polvos para dorar metales

a) En una solución de percloruro de oro se echan pequeños trozos de lienzo que se secan después sobre la solución de modo que se recojan las gotas que resulten. Una vez secos se queman, y recogiendo cuidadosamente las cenizas, se mezclan con un poco de agua, sirviendo para dorar con piedra pómez y con un corcho. Para dorar los entrantes y cavidades o agujeros se emplea un trozo de madera blanca, como la de tilo o ébano. 

b) Se disuelve oro puro o pan de oro en agua regia y se precipita con un trozo de cobre o con una solución de sulfato de hierro. Si el precipitado se ha producido con el cobre, se debe digerirse con vinagre destilado y lavarse después echando agua sobre el mismo repetidas veces y secándolo, quedando así en forma de polvos muy finos que dan lugar a un dorado mejor y de mas fácil pulimento que el obtenido con pan de oro triturado con miel.


Dorado rojo

Se obtiene empleando una mezcla de partes iguales de cardenillo y tartaro en polvo; una vez cubierto el objeto dorado con esta mezcla, se quema en fuego morado de carbón. Se enfría en agua, se sumerge en una solución de tartaro, y se rasca con la grata, resultando un hermoso tono rojo, que no ataca en nada al dorado.


Dorado del zinc

Para dorar objetos de zinc se disuelven 20 partes de cloruro de oro en 20 partes de agua destilada, y 80 partes de cianuro potasico en 80 partes de agua; se mezclan las dos soluciones, se agita unas cuantas veces, se filtra y se le agregan 4 partes de tartaro y 100 partes de creta fina. La pasta resultante se aplica con una brocha.

Los objetos de cobre y latón se cubren antes con zinc. Lo cual se hace calentando en una solución concentrada de sal amoniaco hasta el punto de ebullición, con un poco de polvos de zinc, y en ella se sumergen los objetos bien limpios hasta obtener una capa uniforme de zinc.
también se pueden hervir los objetos en una solución concentrada de sosa cáustica en polvos de zinc.


Dorado químico

Este dorado por vía húmeda, en frío, lo cual hace Stahl con tres baños: Uno de oro, otro neutralizador y otro reductor. El primero se prepara en 200 partes de ácido clorhídrico puro, 100 partes de ácido nítrico y oro; se evapora la solución hasta cristalización, y se diluye con agua de modo que contenga el 1.5 por 100 de oro. El baño neutralizador consiste en una lejía de sosa de 6º, hecha con hidróxido de sosa puro y con agua destilada. El baño reductor contiene una mezcla de partes iguales de alcohol de 90 por 100 y agua destilada en la cual se haya disuelto hidrogeno puro. 

Para dorar un objeto se introduce en el primer baño, después en el segundo, donde se mueve con rapidez y por ultimo se agrega el baño reductor, agitando enérgicamente el liquido. Los residuos del dorado se funden con tres partes de potasa y con igual cantidad de bórax en polvo y nitro para recuperar el oro sobrante. además de la solución metálica, hay que emplear un antirreductor, que consiste en una mezcla de 50 gr de esencia de trementina purificada y resinizada y 10 gr de azufre de canutillo pulverizado. Hirviendo esta mezcla resulta un bálsamo siruposo, al que se agrega, antes de emplearlo, esencia de espliego, nitrato de bismuto básico bien triturado, y la solución para dorar que se producen con el bálsamo anterior y una solución de alúmina en ácido clorhídrico.


Dorado por inmersión

Se emplea casi exclusivamente con pequeños objetos de joyería, construidos con cobre, tumbaga, latón y demás aleaciones de cobre. Por la acción de estos metales sobre el liquido se deposita sobre los objetos una delgadísima capa de oro. La reacción termina en cuanto toda la superficie esta recubierta.

Como baño se emplea la siguiente disolución: agua 1litro, fosfato sodico 6 gr, sosa cáustica 1 gr, sulfito sodico neutro 3 gr, cianuro potasico exento de sodio 10gr, cloruro de oro 0.6 gr.


Se opera con el baño hirviendo. Los objetos se ensartan o se colocan en una bandeja de arcilla y se sumergen rápidamente en el baño. Se tienen ahí un momento, agitando activamente, se llevan enseguida a una pila con agua fría, se meten luego en agua hirviendo y se secan. Una larga permanencia en el baño carece de objeto y es perjudicial por que padece el aspecto del dorado, que pierde su brillo.


Dorado a fuego

preparación de la amalgama. Para preparar la amalgama de oro para dorar, se presa una cierta cantidad de oro fino y se calienta en un crisol al rojo oscuro. Se agrega la cantidad conveniente de mercurio en la proporción de 8 partes del mismo por 1 parte de oro, y se agita la mezcla con una varilla de hierro un poco curvada, manteniendo el calor hasta que todo el oro se haya disuelto en el mercurio. Se echa la amalgama en una cubeta casi llene de agua y se amasa con los dedos, bajo el agua, para hacer salir la mayor cantidad posible de mercurio: para facilitar la salida de este, la cubeta estará algo inclinada, para que pueda correr bien el mercurio, quedando la amalgama en un estado pastoso tal que sobre la misma quedan perfectamente marcados los dedos. Se comprime después la amalgama en un saco de gamuza, con lo cual sale otro poco de mercurio; la amalgama que así queda en la gamuza contiene el 33 por 100 mercurio y en 57 por 100 de oro. El mercurio que pasa por la piel contiene una buena proporción de oro, empleándose en preparar nuevas cantidades de amalgama. Es de la mayor importancia que el mercurio sea puro.

solución mercurial

Para aplicar la amalgama se emplea una solución de nitrato de mercurio, que se prepara disolviendo en un frasco de vidrio 100 partes de mercurio en 110 partes de ácido nítrico de 1.33 de peso especifico, calentando un poco de solución para favorecer la acción química. Los vapores rojos que se desprenden deben hacerse escapar por la chimenea, por ser muy perjudiciales si se respiran. Cuando todo el mercurio se ha disuelto se diluye la solución con 25 veces su peso de agua destilada y se encierran en frascos para ser usada.


Aplicación de la amalgama

La amalgama pastosa se extiende con una espátula sobre una piedra plana y dura, y mojando en el nitrato de mercurio una brocha pequeña de rascar, se pasa sobre la amalgama y se unta con ella el objeto que se trata de dorar, bien limpio de antemano, repitiendo la operación hasta que toda su superficie quede bien untada. después se lava bien el objeto con agua y se seca, procediéndose a continuación a evaporar el mercurio: para ello sea empleado siempre un fuego de carbón, sobre una plancha de fundición, utilizando un cucurucho de plancha de hierro como único medio de protección contra los efectos peligrosos de los vapores mercuriales. Una vez lavado y seco el objeto cubierto con la amalgama, se expone sobre el carbón ardiendo, girándolo para que se quede calentado por igual, y se saca después con unas pinzas o tenazas largas. Se toma entonces el objeto con la mano izquierda, protegida con un guante de cuero, y se pone sobre el fuego dándole vueltas en todas direcciones, y mientras se volatiliza el mercurio, debe aquel repasarse con una brocha de palo largo, para igualar la capa de amalgama y llevar esta a las partes que puedan necesitarla. Cuando todo el mercurio sea volatilizado, el dorado presenta color amarillo verdoso oscuro. Si algunos puntos quedan con el metal del objeto al descubierto, se tocan con amalgama y se pone otra vez el objeto al fuego, procurando expeler el mercurio poco a poco. Se rasca entonces bien el objeto con el cepillo; cuando presenta color verdoso pálido, se calienta nuevamente para que salga el mercurio que haya quedado, con lo cual toma aquel el color amarillo anaranjado del oro fino. Si se quiere bruñir el dorado, se hace del modo ordinario. 


Ensayo del dorado

El dorado legitimo es tomado por el mercurio, mientras que el imitado lo es nada o muy poco. Claro esta que si hay alguna capa de barniz debe quitarse antes de hacer la prueba o ensayo. El nitrato mercurioso no produce efecto alguno sobre el oro, mientras que sobre los dorados falsos da una mancha blanca que se oscurece rápidamente. Una solución de cloruro neutro de cobre no tiene acción sobre el oro verdadero, pero produce una mancha negra sobre las aleaciones que contienen cobre. Los flecos y adornos de oro conservan el brillo en alcohol si el dorado es legitimo, pero si no lo es se oscurece y oxidan. Por otra parte, el dorado legitimo tiene estructura mas compacta y mejor color que todas las imitaciones.

 

 

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