Biblioteca de Joyería / Ybarra

Libros de Joyeria / Biblioteca / Cursos / Joyería / Alquimia / Raul Ybarra / Contactanos

.

 

Tratamientos de piedras preciosas / Gemas - 1/4
... estas en: Biblioteca Índice > Gemas

 

 

Tratamientos de piedras preciosas - Gemas

Tratamientos de piedras preciosas - Gemas

 

 

Tratamientos de piedras preciosas - Gemas

 

 

Tip enviado por: Mario Gandara
Barcelona, España

 

 

Ágata

Coloración. 
a) Las ágatas rojas se preparan en Oberstein teniéndolas quince días en ácido nítrico que contenga hierro, y después de un secado de dos semanas se pasan al horno.

b) Los tonos negros se obtienen calentando el ágata, durante catorce días, en un liquido que contenga miel y teniéndola después varios días en ácido sulfúrico hirviendo.

c) Se logran los colores azules con un baño de percIoruro de hierro, seguido de otro de ferrocianuro potasico.

d) Resulta un color verde precioso empleando sales de níquel, y después un baño de sosa.

e) Los tonos amarillos se consiguen con ácido clorhídrico o con bicromato potasico.


Pulimento. 
a) Tanto el cuarzo como el ágata se cortan con un disco fino de hierro espolvoreado con polvo de diamante mojado con aceite de amolar. El desbastado o primer pulimento se hace con una moleta de plomo cubierta de esmeril grueso y agua. El segundo pulimento se verifica con una moleta de plomo y polvo de esmeril fino, y el acabado se realiza con una maleta de plomo con su superficie picada y cubierta con Trípoli y agua.

b) El ágata, aunque bastante mas dura que la cornalina, se corta y bruñe del mismo modo que esta (véase mas adelante en Cornalina).

imitación. Se imita el ágata haciendo fluir juntamente pastas de distintos colores, y agitando la mezcla antes; de cuajarse.
Para la composición de las pastas, véase,"Amatista: imitación" ,"Esmeralda: imitación" y "Gemas".

Botones de ágata artificial. Se prepara una mezcla de 33 partes de arena de cuarzo, 65 de fosfato de cal y 2 de potasa. Esta mezcla, que se calienta hasta su punto de fusión, se muele muy bien, y se mezcla íntimamente con una pequeña cantidad de caolin, echándola después en moldes, donde se comprime, obteniéndose piezas en forma de botones. Estas piezas, después de haber sido quemadas, se cubren con una capa de vidrio por cualquiera de los procedimientos conocidos.


Aguamarina

Esta piedra, llamada. también berilo, tiene varios tonos de amarillo pálido, verde y azul, debe su nombre a su semejanza de tono con el agua del mar, y se trabaja como la cornalina.


Alabastro

Pulimento. 
El alabastro se trabaja en general, y según su forma, con sierra, cincel, lima y al torno; pero es pulimentado de modos muy distintos por los escultores, marmolistas y lapidarios.

Trabajos de escultura. Las partes entrantes, después de formadas con el cincel, se igualan primero con escofinas y limas curvas; después se rascan con un rascador triangular, y a continuación se vuelven a igualar con lija o papel de esmeril, y por ultimo con esmeril fino y agua.

Objetos torneados y bruñidos.
Cuando el objeto se termina con el torno, se aplica al mismo un trozo de piedra arenisca blanda, con agua, girando el torno con rapidez, y corriendo la piedra de un extremo a otro para pasarla por todos los puntos del objeto; después se frota este con un trapo húmedo y por ultimo se lava bien con agua; a continuación se le aplica otro trapo lleno de cenizas de estaño hasta que quede el objeto bien brillante; finalmente Se le aplica otro trapo con una mezcla de cenizas de estaño, jabón y agua, durante muy poco tiempo, y se enjuaga el objeto hasta dejarlo seco, con lo que queda perfectamente pulimentado.

Trabajos de lapidario. 
Se empieza por dar al alabastro la forma que se desee. Con la sierra de disco, que es una hoja circular de hierro fija a un eje vertical, que se hace girar a velocidad moderada; el borde del disco se llena de polvos de diamante, y se lubrica con bastante aceite; luego se repasa con una moleta de plomo, que gira alrededor de un eje horizontal, y siempre llena de esmeril grueso y agua, que se echan con un cepillo pequeño, moviendo el objeto a uno y otro lado de la moleta, se hacen desaparecer todas las señales de la sierra de disco. después se pulimenta el objeto con la misma moleta y esmeril grueso, pero triturando los granos primeramente empleados. Parece mejor emplear dos moletas diferentes y esmeril de distintos tamaños.

Un procedimiento muy eficaz para pulimentar el alabastro, después de tratado con la moleta, consiste en pasarle una moleta de caoba con esmeril fino y agua; la madera, a causa de su mayor elasticidad y estructura, trabaja mucho mejor que el plomo. después se emplea una muela forrada de paño, pero a causa de su gran elasticidad debe aplicarse con mucha suavidad para que no pueda penetrar en la misma parte alguna del objeto, que quedaría con los bordes redondeados. Finalmente se termina el bruñido con una moleta de cuero, o de madera forrada de piel de ante, y untada continuamente con cenizas de estaño y agua. Hay veces en que este ultimo pulimento se hace con la mano y un poco de cenizas de estaño húmedas.

De manera igual o parecida se tratan el ámbar, el coral, el vidrio, el azabache, la lava, la malaquita, la madreperla, el nácar, el ópalo, la esteatita, la turquesa. etc.

Coloración. Los objetos hechos de alabastro pueden colorearse del mismo modo y con las mismas sustancias que el mármol.

Limpieza del alabastro.
a) El mejor modo de limpiar objetos de alabastro consiste en tenerlos algún tiempo en lechada de cal, lavarlos a continuación con agua clara, y después de secos espolvorearlos con escayola.

b) también se limpia bien el alabastro con aguarrás o con benzol.

c) Se lavan los objetos con jabón y agua y un poco de sosa si es preciso. después se enjuagan muy bien con agua clara.

Cimento. 
a) A 1 litro de leche desnatada se agrega igual cantidad de vinagre. Se mezcla el requesón resultante con 10 claras de huevo bien batidas y bastante cal viva pulverizada para formar pasta.

b) Se mezclan partes iguales de escayola, resina amarilla y cera de abejas.

c) Engrudo de arroz, espesado con cal viva en polvo.



Amatista

Pulimento. La amatista, o cuarzo violeta, se talla y pulimenta como la cornalina. 

 

imitación. Se imita la amatista mezclando 300 partes de vidrio derretido con 0.6 partes de ganga gris de manganeso; o 300 partes de vidrio fundido con el 0.8 por 100 de oxido mangánico, 36,5 partes de salitre, 15 partes de bórax y 15 partes de minio.

también se obtienen amatistas muy finas fundiendo una mezcla de 1000 partes de pasta de vidrio, 8 partes de oxido de manganeso, 5 partes de oxido de cobalto y 2 partes de purpurina de oro.


Ámbar

Artificial. Se pueden hacer imitaciones de ámbar con las formulas siguientes:
a) Resina de pino 1 parte, laca 2 partes, colofonia blanca 15 partes; Mézclese y derrítase cuidadosamente.

b) Se disuelve laca en una lejía alcalina, y se pasa cloro por la solución hasta que la laca se precipite. Se lava con agua, se derrite y se tiene al fuego hasta que fluya bien clara, teniendo cuidado con que no arda; en este estado se vierte en moldes del tamaño y forma deseados.

c) Los trozos mas oscuros y duros de goma copal se emplean a veces como sustitutivos del ámbar.

Cimentó para pegar ámbar. 
a) Se disuelve goma copal en éter hasta formar un liquido siruposo. Se calientan ligeramente los trozos de la pieza rota, se les aplica con rapidez el cimentó y se aprietan con un alambre. Este cimentó se endurece con gran rapidez y la parte que sale por la junta se rasca con un cortaplumas bien afilado.

b) Se untan con aceite de linaza cocido las partes que se trata de unir, y se tienen sobre fuego de carbón o mechero de gas hasta que empiecen a estar pegajosas, manteniendo el resto del objeto envuelto en papel. Se aprietan entonces una contra otra las dos partes ya calientes, que se tienen sujetas hasta que se enfríen. únicamente debe calentarse la parte en que hay que hacer la unión, y aun esta con mucho cuidado, para evitar que se alteren la forma y el brillo del resto; generalmente la parte pegada requiere después un ligero pulimento. El aceite de linaza puede sustituirse por una solución de potasa, o por otra de mastique en aceite cocido.

c) Para soldar dos piezas de ámbar amarillo, se calientan ligeramente las partes que hay que unir se mojan con una solución de sosa cáustica, y se ajustan en seguida las dos piezas en cuestión.

d) En un frasco tapado se disuelven 75 partes de recortes de caucho en 60 de cloroformo, añadiendo 15 partes de mastique y dejando que se haga la disolución completa en frío.

e) Se mojan con potasa cáustica las piezas que hay que pegar y se aprietan una contra otra en caliente. La unión resulta así tan bien hecha, que no se nota siquiera a la vista. también puede emplearse una solución concentrada, de resina en alcohol, utilizando la propiedad del ámbar de ser soluble en el alcohol. Otro procedimiento consiste en disolver copal duro y reducido a polvo muy fino, en éter sulfúrico puro. Se cubren las dos superficies de la fractura, después de bien limpias, con esta solución, y se hace que ajusten perfectamente, sea atándolas o apretándolas como se pueda.

f) En 30 partes en peso de copal se disuelven 30 partes en peso de alumbre, al baño María. Se bañan ligeramente las superficies que se trata de pegar, con este liquido gelatinoso, y se aprietan con fuerza una contra otra hasta que este se haya secado.

g) Se derrite mastique en aceite de linaza y se aplica en caliente.

Curvado del ámbar. 
Se echa el ámbar en cera caliente, y al cabo de unos minutos se saca, y teniéndolo junto al fuego, se dobla para darle la forma que se quiera.

Grabado del ámbar. 
Se cubre el ámbar con una mezcla de cera blanca y aguarrás (al 25 por 100), espesada con albayalde en polvo muy fino, y se graba con ácido acético diluido o con ácido clorhídrico.

Moldeado del ámbar. 
Para moldear el ámbar se hierve en aceite de colza o de linaza durante varias horas, con lo cual queda lo bastante plástico para admitir un buen moldeo.

Pulimento del ámbar. 
a) Se emplea primero la piedra de amolar con agua, y después se frota con tiza y agua; finalmente, se le aplica aceite con un trozo de franela. Cuando el rozamiento calienta y electriza al ámbar, se deja que se enfríe, pues de seguir frotando se corre el riesgo de que salte en muchos pedazos.

b) Se lima el ámbar hasta dejar una superficie bien lisa; después se frota con una franela llena de Trípoli y aceite, y por ultimo con Trípoli seco, aplicado con la palma de la mano.

c) El ámbar, montado en el torno, se pulimenta con papel de esmeril y polvos de esmeril con aceite.

d) Los objetos de ámbar se pulimentan primero con una muela de hierro untada de aceite con polvos de diamante, después con otra de plomo, con esmeril grueso y agua, y a continuación con la misma, pero con esmeril fino y agua; se vuelve a bruñir con muela de caoba y esmeril muy fino con agua; después con una madera forrada de paño y untada con agua y piedra pómez en polvo; y por ultimo, con una muela de cuero o con un trozo de piel de ante, cenizas de estaño y agua. A veces, después de empleada la moleta de cuero, se aplican las cenizas de estaño húmedas, con la palma de la mano.

e) Cuando el ámbar presenta facetas, se pulimenta con muelas de peltre y colcotar. Con la única diferencia de que el ámbar se tiene en la mano, esta operación es igual a la del tallado y pulimento de las gemas.

Trabajo del ámbar. 
a) El ámbar en bruto se corta aproximadamente de la forma deseada con una rueda de plomo y polvos de esmeril, o con una sierra de arco que tenga por hoja un alambre, que se unta con polvos de esmeril o Trípoli. Las piezas así cortadas se igualan con un trozo de piedra de amolar y agua, el pulimento se efectúa frotando el ámbar con tiza y agua, y finalmente con un poco de aceite de oliva bien frotado con una franela, hasta que el bruñido se complete. Como ya se ha dicho antes, en cuanto el ámbar empieza a calentarse y electrizarse. Hay que suspender el frotamiento, para evitar que aquel se rompa en trozos.

b) El ámbar se puede trabajar en el torno, y pulirse con tiza y agua o aceite, y por ultimo con una franela, suspendiendo la operación en cuanto se caliente, y reanudándola después de frío, y así sucesivamente hasta terminar el trabajo.


Azabache

Trabajo y pulimento. Este mineral bituminoso se trabaja como el alabastro. Si se trata de trabajarlo al torno se emplean herramientas de forma ordinaria, pero pequeñas, siendo su efecto mas bien de raspadura que de corte propiamente dicho. Para tallar, azabache se emplea un cuchillo del tamaño de un cortaplumas, con la punta en bisel. El azabache se pulimenta primero con una rueda de madera, Trípoli y agua, y después sobre una tabla cubierta con una piel fuerte (ordinariamente de delfín) impregnada de colcotar o negro de humo mezclado con un poco de aceite.

también sirve para desbastar azabache una gubia pequeña, biselada por los dos lados.


Se pulimenta también el azabache con tela de esmeril primero, después con polvo de carbón y jabón blando, empleando una franela, y por ultimo con esta misma, pero agregando mas jabón. A veces se termina con Trípoli, aplicado con la mano o con una franela.

Limpieza.
a) Se le quita bien el polvo con un cepillo fino, se toca con un poco de algodón mojado en aceite de buena calidad y se frota con gamuza. Hay que proceder con gran cuidado porque el azabache es frágil.

b) Se frota bien el objeto con una franela, después de rodeado de miga de pan, de modo que penetre en todas las cavidades e intersticios del mismo.

Cimentó para pegar azabache.
Los joyeros solo emplean el lacre para pegar azabache; las partes rotas deben calentarse antes de aplicarles el lacre. Ahumando el lacre de ante mano queda del mismo color que el azabache.

 

Tratamientos de piedras preciosas - Gemas

 

 

Siguiente >>>

 

 


Biblioteca de Joyeria