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Soluciones y procesos para joyería
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Soluciones y procesos para joyería

Soluciones y procesos para joyería

 

 

Soluciones y procesos para joyería

 

 

Tip enviado por: Mario Gandara
Barcelona, España

 

 

Soluciones y procesos para joyería. Ingredientes y medios auxiliares empleados en joyería.

Agua fuerte. Este es el nombre que daban los alquimistas al ácido nítrico diluido, y la hay simple, doble, fuerte, y compuesta.

Simple. Se destina 1 kg de salitre con ½ kg de caparrosa.

Doble. Salitre 3 kg, caparrosa cristalizada ½ kg, mezclada con 1.5 kg de caparrosa calcinada al rojo.

Fuerte. Caparrosa calcinada al blanco y salitre a partes iguales; se destila en un recipiente de hierro con capitel de barro.

Compuesta. Agua fuerte doble ½ kg, sal común 2.5 gr. Destílese hasta sequedad.

Agua fuerte para la piedra de toque. 
Las tres formulas siguientes sirven para preparar el agua fuerte mas en uso:
a) ácido nítrico 30 partes, ácido clorhídrico 3 partes, agua destilada 20 partes.
b) ácido nítrico 980 partes, ácido clorhídrico 20 partes.
c) ácido nítrico 123 partes, ácido clorhídrico 2 partes.


Agua regia. 
El agua regia se consiste, en principio, en 2 partes de ácido clorhídrico y 1 de ácido nítrico. Estas cantidades varían en el comercio, donde se usa para los trabajos de dorado y joyería, llegando a veces la proporción a ser de 4 partes de ácido clorhídrico por 1 de ácido nítrico.


Broca de esmeril. 
Se prepara una broca para abrir agujeros en las esferas de los relojes y trabajos análogos, pegando a una varilla de metal muy fina un poco de lacre derretido con un esmeril. Esta broca se hace girar entre el índice y el pulgar, empleando como lubricante el agua. Se arregla la broca calentando el lacre y moldeando la masa mientras esta blanda.


Lavado de esmeril. 
Se limpia el esmeril hirviendo en potasa cáustica, sin dejar de agitarlo, lavándolo después con ácido diluido y secándolo.


Papel de esmeril. 
El papel de esmeril se emplea mucho para limpiar y bruñir metales, pero todas las clases del mismo tienen el inconveniente de gastarse con mucha desigualdad. Actualmente se emplea mucho el esmeril sobre lienzo, constituyendo la tela de esmeril.

Un papel que se emplea con muy buen resultado es el formado con esmeril como parte constitutiva del mismo, no pegado sobre sus caras; para ello se toma pasta de papel de buena cantidad y se le mezcla muy bien del tercio a la mitad de su peso de polvos de esmeril. 

después se distribuye la masa en panes de diferente espesor, que no deben presentarse demasiado para que siempre conserve el papel su elasticidad y pueda adaptarse bien a la forma del objeto que se trate de pulir 


Preparación del esmeril. 
Para preparar el esmeril destinado a pulimentar tapones, tuercas, etc., se llena un frasco de un cuarto de litro con aceite de maquina y polvos de esmeril, en la proporción de 7 partes del primero por 1 parte del segundo, en volumen, se agita bien y se deja asentar veinte minutos. La parte decantada contiene el esmeril mas fino, que no araña al objeto a que se aplique. 


Ruedas de esmeril. 
a) Se pueden hacer con lacre en polvo fino y un poco de resina (un trozo del tamaño de una nuez por 30 de lacre), y un pedazo de caucho vulcanizado ya viejo, del mismo tamaño, que sirve para comunicar tenacidad a la masa. Se mezcla bien la masa de lacre con el esmeril (30 gr del primero por ½ kg del segundo) y se derrite en un sartén, teniendo gran cuidado con que no arda ni le caiga grasa dentro. Se prepara después un molde colocando un aro o anilla de hierro sobre una plancha del mismo metal, todo untado con una masa espesa de grafito y cerveza, y dentro del mismo se vierte la masa fundida de lacre y esmeril, que se deja enfriar por si sola. Una vez frió el disco resultante, se saca del molde, se le abre un agujero en el centro con una varilla caliente, se le pasa un eje, que, una vez bien centrado, se pega, haciendo uso también de un hierro caliente, y ya se tiene dispuesta la rueda, que puede afilarse en el torno.

b) Se hacen buenas ruedas de esmeril mezclando esmeril con suficiente aceite de linaza cocido, y agitando la mezcla, sometida a un calor considerable y expuesta al aire libre o a otro agente oxidante mas energético hasta que adquiera el grado necesario de tenacidad: aun caliente se somete a la prensa hidráulica en molde adecuado, y después se seca en una estufa, quedando la rueda terminada.

Limpieza de las ruedas de esmeril. Para quitar la grasa a las ruedas de esmeril se lavan con sulfuro de carbono.


Esmeril artificial. 
Se dispone en un horno con un buen tiro, en capas alternadas, 759 partes de bauxita, 700 partes de coque y 96 partes de un fundente que puede ser un carbonato clásico, potasico o sodico, siendo preferible el primero por su bajo precio. De este modo se obtiene un esmeril tan bueno como el natural de Esmirna.


Pegar esmeril sobre madera. 
Se derriten juntamente partes iguales de laca, resina blanca y ácido fenico en cristales, este ultimo agregado cuando la laca y la resina estén fundidas. 


Cenizas de estaño.
a) Las cenizas de estaño no son sino el producto resultante de la levigación de la especie de escoria (oxido) que se forma sobre este metal cuando se tiene algún tiempo en fusión. Se emplea el oxido así levigado como polvos para pulimentar.

b) Se funden 30 gr de estaño con 30 o 40 gr de plomo y se eleva después la temperatura para poner al rojo la mezcla, con lo cual el estaño sube en seguida en forma de cenizas. además de servir para pulimentar objetos, sirven las cenizas de estaño para colorear esmalte blanco mate.


Piedras de amolar. 
Generalidades. Las piedras de amolar no deben tenerse con la parte inferior siempre dentro del agua, por que se hace frágil esta parte que se desgasta con mucha mas rapidez que el resto. Lo mejor es mojar la piedra gota a gota con un deposito colocado encima de la piedra. Si la piedra no es redonda del todo se arregla torneándola desbastándola con cuidado. Si una de las demás, se equilibra esta con trozos de plomo que se fijan convenientemente. La piedra de amolar. Debe estar bien fija en su eje sin dar sacudidas ni bamboleos. Para que no se embote la superficie de la piedra, llenándose sus poros de grasa, conviene limpiar muy bien las herramientas u objetos de que se trata antes de amolarlos. 


Para rellenar y pegar las piedras de amolar.
Para rellenar las grietas o puntos defectuosos de las piedras de amolar se hace una masa con 5 partes de cera mineral, 1 parte de alquitrán y 3 partes de cemento o piedra arenisca en polvo; se calienta esta masa hasta ebullición y se echa en la piedra, previamente calentada con trozos de hierro al rojo que se aplican a la misma; no se deja de echar esta pasta en cada hueco o grieta hasta llegar a la superficie de la piedra.


Piedra artificial de amolar. 
Se disuelve gelatina de buena calidad en igual peso de agua, operando en la oscuridad, y se añade el 1.5 por 100 de bicromato potasico, previamente disuelto en agua. A la solución resultante se mezclan íntimamente nueve veces el peso de la gelatina empleada, de polvos de esmeril fino, y la masa así obtenida se moldea en la forma deseada y a gran presión para que resulte bien sólida y compacta; finalmente, se seca al sol.


Piedra pómez.
La piedra pómez se emplea para multiplicar objetos no muy duros; en cambio, el esmeril se usa para bruñir herramientas, la arena para piedras y vidrio, el oxido ferrico para objetos finos de cristal, la cal y el fieltro para metales, etc. la piedra pómez natural presenta poca cohesión, habiéndose procurado preparar una artificial en sustitución en aquella. Para varios usos se ha hecho una piedra con arena y arcilla; el n.º1, dura o blanda, con grano grueso, se emplea para guarniciones de cuero o impermeables y para las industrias del fieltro y la lana; el n.º2, dura o blanda, de grano mediano, se emplea para pulir la madera antes de pintarla; el n.º3, blanda, de grano fino, sirve para pulir madera y hojalata; el n.º4, semidura, con grano fino, se emplea para aplisar la madera ante de barnizarla con aceite; el n.º5, dura, con grano fino, se usa para pulimentar objetos metálicos y de mármol, granito, etc., y sobre todo piedras litográficas. Para igualar y alisar la madera se emplea la piedra en seco; pero si se trata de dar ultimo toque de acabado a un objeto, se mezcla aquella, en polvo con aceite.

 

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